El 9 de noviembre de 1989 caía el muro de Berlín. Fue
la constatación más evidente del desmoronamiento imparable de la URSS, la gran
potencia comunista surgida de los rescoldos de la Segunda Guerra Mundial.
Pocos meses después se produjo el colapso final, con
el desmembramiento y la independencia de diversas regiones que, hasta la fecha,
habían permanecido controladas por Moscú y su Politburó comunista.
En aquellos años finales del siglo XX, parecía
indudable que el capitalismo había salido ganador de la Guerra Fría que
enfrentó a dos potencias, las cuales veían la manera de organizar las
sociedades de forma totalmente contrapuesta.
Pero las ideas son mucho más difíciles de erradicar
que los imperios físicos. Y muchas de las consignas de la ideología comunista
permanecen inalterables en partidos actuales que, por medio de siglas
novedosas, parecen querer ocultar sus verdaderas intenciones.
Dado que el anterior artículo versaba sobre los
peligros que entraña l ideología de extrema derecha, creo que es apropiado
realizar los mismo con las ideologías situadas justo en el extremo contrario,
la extrema izquierda.
¿Os apetece descubrir algo más?




