Este artículo inaugura una serie de posts
dedicados a instantáneas fotográficas las cuales se demostraron falsas al cabo
de unos años. En unos casos se tratará de poses planificadas que los fotógrafos
hicieron pasar por casuales u originales, mientras que en otras veremos cómo
con una imagen se intentó difundir un mensaje determinado que beneficiaba a
ciertos colectivos concretos.
Empecemos nuestro viaje de mentoras fotográficas con un caso muy señero, el del fotógrafo Robert Doisneau y su famoso beso a la francesa. ¿Os interesa?
