domingo, 24 de diciembre de 2023

Un día visitando Astorga

 

Astorga es una de esas pequeñas ciudades encantadoras que tienen un pasado tan fascinante como importante, aunque su categoría actual no lo parezca.

 

Astorga

Situada en una posición estratégica, entre León y Ponferrada, era una estación importante ya desde época romana debido a su conexión en la famosa ruta de la plata.

 

¿Queréis pasar un buen día de visita cultural en Astorga?

 

Si llegamos a Astorga siguiendo la carretera N-VI la mejor opción para aparcar nuestro vehículo es el parking gratuito de San Roque. El mismo tiene bastantes plazas de aparcamiento disponibles y se encuentra justo en la entrada a la ciudad, a la que accederemos a través del llamado Arco del postigo tras subir por una impresionante escalinata de piedra. Indicar que por aquí entraron las tropas napoleónicas en 1808.

 

En el primer cruce de calles vamos a descubrir uno de los muchos murales que podremos observar en esta ciudad y que, personalmente, me parecen un magnífico reclamo turístico. En esta ocasión se trata de una escena del famoso Charles Chaplin.

Mural Chaplin Astorga.

 

Si seguimos adelante por la calle por la que entramos en la ciudad llegaremos a la plaza España. Aquí se encuentra uno de los edificios más impresionantes de la ciudad, el Ayuntamiento de Astorga.

 

Se trata de un edificio claramente barroco donde destacan las dos torres laterales rematada por chapiteles y una espadaña central que contiene un escudo de la casa Real de Austria, un reloj y, en la campana, un par de figuras de maragatos (autómatas) que avisan de las horas y los cuartos con un peculiar mecanismo. La fachada tiene dos plantas, estando la segunda conformada por un gran balcón corrido, lugar donde se colocan las autoridades durante las festividades.

 

Ayuntamiento de Astorga

Uniendo las torres y la espadaña central encontramos unos contrafuertes-arbotantes similares a los que podemos encontrar en la cercana catedral de León, siendo su función más escenográfica que arquitectónica.

 

Tras apreciar esta bella plaza unos cuantos minutos vamos a dirigirnos a la cercana Plaza de San Bartolomé, lugar donde se alza el Museo romano La Ergástula. En este lugar vamos a descubrir todo lo relacionado con el pasado romano de Astorga.

 

Este museo está dividido en dos partes bien diferenciadas. La inferior, lugar donde se adquieren las entradas, es un resto romano en sí mismo. Una construcción realizada por los romanos para elevar el templo situado en el centro del foro. Tal como veremos, se trata de una galería abovedada que formaba parte de un pórtico de planta en “U”. Su función, como indiqué antes, era la de sustentar una plataforma artificial sobre la que se construyó la zona sacra. Actualmente, en este lugar, se encuentran las lápidas de algunos astorganos romanos.

 

Museo Romano de Astorga

En la segunda planta se ubica una exposición que contiene las piezas más importantes recuperadas de las excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad. A través de vitrinas temáticas vamos a conocer el origen de Astúrica Augusta, su gran importancia en época romana y el modo de vida de sus habitantes.

 

Entre las piezas más importantes que podremos observar se encuentra un áureo del emperador Tiberio, unos paneles con pinturas pompeyanas descubiertas por D. José María Luengo a mediados de siglo pasado, así como objetos cotidianos que han permanecido casi inalterables hasta la actualidad, como una llave de paso para una tubería. Además, también resulta interesante la colección epigráfica, las lápidas funerarias y, sobre todo, entender la situación de la ciudad en época romana a través de los paneles explicativos.

 

Museo Romano de Astorga

Esta visita apenas os llevará algo más de media hora y resulta muy conveniente complementarla con una visita guiada por los restos romanos existentes en la ciudad. Dado que las plazas son limitadas, conviene reservar con anterioridad esta visita.

 

Esta visita se denomina Ruta Romana y nos llevarán a través de todos aquellos yacimientos arqueológicos conservados in situ en la parte subterránea de la ciudad actual. El primer lugar que visitaremos será la llamada Cerca legionaria, lo que nos servirá para conocer el primer asentamiento militar romano que, más tarde daría lugar a la ciudad. Además de mostrarnos un audiovisual, nos explicarán el sistema defensivo del campamento de la Legio X Gemina, asentada hacia los años 10-15 a.C. en este lugar. El sistema defensivo consistía en dos fosos y una empalizada de madera. Posteriormente, en el lugar de la empalizada, se añadió una muralla de piedra. Y más adelante, con la pax romana, la muralla fue horadada por una calle. E incluso se instaló una gran domus en este lugar, mostrándonos como se expandió la urbe una vez que las murallas se quedaron pequeñas.

 

Cerca legionaria de Astorga

Nuestro siguiente punto de visita son las termas menores, llamadas así por ser más pequeñas que las principales de la ciudad. Debido a los objetos descubiertos (como un pendiente en el sumidero) se piensa que estas termas eran un lugar exclusivo para las clases más altas de la ciudad. Dotadas de las clásicas estancias (frigidarium, tepidarium, sudatorium y caldaria), estos restos nos servirán para entender como funcionaban estos espacios de reunión social.

 

termas menores de Astorga

La siguiente parada es una gran sala de planta rectangular con cabecera absidiada cuyo mayor interés reside en admirar el lujoso pavimento que tenía. Realizado en opus sectile, se trataba de fragmentos de mármol de diferentes tonalidades y diseño geométrico. Aunque inicialmente interpretado como un templo dedicado a Augusto (Aedes Augusti), las recientes investigaciones tienden a catalogarlo como una parte de la Basílica situada en el foro. En este lugar también veremos unos agujeros de época medieval utilizados como silos.

 

Opus sectile Astorga

Los restos del foro son muy escasos y es necesaria una gran imaginación para entender el lugar donde se alzaban los pórticos que daban acceso al mismo. En cambio, la siguiente parada, las cloacas, son uno de los puntos más interesantes y sugerentes de todo el itinerario. Bajando a través de una puerta situada en el jardín de la Sinagoga, recorreremos una parte del sistema de desagüe de aguas residuales. Un sistema que, en muchas partes de la ciudad, se encuentra en funcionamiento junto a las tuberías modernas, lo que nos da una idea de la durabilidad de las construcciones romanas.

 

Cloacas romanas de Astorga

La última parada, ya casi enfrente del museo, es la casa del mosaico del oso y los pájaros. Se trataba de una lujosa vivienda con área termal incluida donde lo más destacable es el espléndido mosaico que pavimentaba uno de los triclinium o comedores.

 

Casa del mosaico del oso y los pájaros. Astorga

En definitiva, un paseo de casi dos horas donde entenderemos mucho mejor la historia y el pasado romano de la ciudad.

 

Volvamos a la Plaza España para volver a admirar los preciosos soportales y acerquémonos a la anexa plaza del Gral. Santocildes, presidida por el Monumento a los Sitios, un homenaje a los héroes de la lucha por la independencia ante los franceses y los dos sitios que soportó la ciudad (1810 y 1812). No obstante, personalmente me gusta mucho más el mural dedicado a la Guerra de Independencia que nos encontraremos un poco más adelante, siguiendo la calle Lorenzo Segura.

 


En la ciudad vais a encontrar otro par de murales interesantes. Uno justo enfrente del que acabamos de indicar, dedicado a las mujeres que realizaban los dulces típicos de la zona y, en la calle Pío Gullón encontraréis un homenaje a la cecina, producto local de exquisito sabor.

 


Esta calle comercial nos llevará al centro neurálgico de Astorga, lugar donde se encuentran los dos monumentos más importantes que todo turista debe visitar. Yo os aconsejaría visitar primero la Catedral, por ser su horario continuado.

 

Antes de llegar quiero que os fijéis en una pequeña ventana que se encuentra junto al pequeño templo de Santa Marta, ya anexo al recinto de la Catedral. Podéis subir unos breves peldaños para ver su interior. Este lugar se conoce como la Celda de las Emparedadas. Aquí se retiraban a la vida contemplativa diversas mujeres que se consideraban pecadoras, siendo esta ventana el único contacto con el exterior y el lugar por donde recibían su comida. Otra ventana interna comunicaba con la iglesia anexa para escuchar misa. Aquí pasaban el resto de sus vidas.

 

Celda de las emparedadas. Astorga

Es momento de acercarse a la Catedral de Santa María de Astorga, un templo que comenzó a construirse en 1471 sobre un anterior templo románico más pequeño.

 

Astorga fue sede de una de las diócesis más antiguas y extensas de España, abarcando sus dominios gran parte de la provincia de León y poblaciones de Oviedo y Zamora. Ello explica su magnitud y la belleza con la que fue levantada. Acerquémonos a su cabecera para admirar una impresionante portada plateresca que bien parece un retablo.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Foto Museo Catedralicio.

Si habéis estado en León os recordará poderosamente su fachada. Ello se debe a que esta se basó en la de León, imitando sus tres portadas abocinadas ricamente labradas, limitadas en sus flancos por dos torres, que se unen al cuerpo central por medio de elegantes arbotantes y balconcillos labrados con esmero. Se remata todo el conjunto con torrecillas y pináculos, pero en un claro estilo barroco que pretendía superar en belleza al gótico original.

 

La portada central es la que acapara toda la atención del visitante. Delimitada por las columnas ajarronadas leonesas, varios pasajes bíblicos tallados en piedra decoran el conjunto. Entre ellos podemos ver un Descendimiento, la curación del ciego de Betsaida o la parábola de la mujer adúltera.

 

Catedral de Santa María de Astorga

La entrada a la Catedral se realiza a través del museo. Se trata de uno de los museos sacros más importantes de la región y posee piezas de un valor y belleza inigualables.

 

Especial atención debemos mostrar en la Sala I, una de las que contiene la mayor cantidad de piezas únicas. A destacar, la Arqueta de San Genadio, obra cumbre de la orfebrería asturiana y regalo de Alfonso III el Magno a este obispo de Astorga en el siglo X; el Arcón románico de finales del siglo XII, proveniente del monasterio cisterciense de Carrizo de la Ribera. Esta pieza de gran tamaño está realizada en madera, presenta figuras bien definidas con predominio de los colores ocre, rojo y azul; una Cruz relicario que porta un trocito del Lignum Crucis, cruz donde estuvo clavado Jesucristo. Se considera una verdadera joya de la orfebrería de la Edad Media; y un Esenciero árabe de cristal de arte fatimí del siglo X;

 

Catedral de Santa María de Astorga. Museo catedralicio.

En el resto de salas vamos a poder admirar vitrinas con ropas litúrgicas, tallas románicas y góticas, facsímiles de diferentes libros, destacando los denominados “beatos”, comentarios al libro del Apocalipsis realizados entre los siglos X al XIII, y tablas de antiguos retablos.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Museo catedralicio.

El paso al claustro lo realizaremos a través de la Capilla de Santa Marina, virgen mártir gallega cuya devoción está presente en muchos pueblos de la diócesis. Aquí sería bueno destacar las dos tablas del siglo XV, restos de un antiguo retablo del camino jacobeo, que alentaba a los peregrinos en las dificultades de su camino. La primera presenta el tema del “Puente de la vida”. Los discípulos del apóstol Santiago liberados milagrosamente de la cárcel, huían de sus perseguidores y, tras cruzar el puente, éste se derrumba salvándoles de sus adversarios. La segunda, narra el episodio posterior, la reina Lupa los envía a morir a un monte de toros bravos, pero tras hacer la señal de la cruz se tornan en mansos bueyes que portarán el carro con el sarcófago del Apóstol Santiago. La historia termina con la conversión de la reina que les regalará el palacio para que hagan una iglesia dedicada al Apóstol.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Capilla de Santa Marina.

El claustro de esta catedral fue reformado en 1755 bajo el estilo neoclásico. De este espacio voy a destacar la réplica (el original está en el MAN) de un sarcófago paleocristiano del siglo IV, primera muestra de escenas cristianas en esta región, tales como la resurrección de Lázaro o la multiplicación de los panes y los peces. Y también la estatua yacente de un obispo, obra primorosa, donde se aprecia la finura y elegancia del esculpido. La cabeza descansa sobre un almohadón. Bajo los pies, un dragón o grifo de cabeza aplastada. En la serena sonrisa de su rostro aparece la actitud del creyente de la Edad Media ante la muerte.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Claustro.

El interior de la catedral de Astorga sorprende por su elevación y luminosidad, además de una notable sensación de ligereza, transmitida gracias a sus pilares flanqueados de columnillas que continúan en nervaduras sin capiteles intermedios, con bóvedas estrelladas.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Foto Museo Catedral.

Posee planta rectangular, de siete tramos, con tres capillas absidiales y tres naves de extraordinaria altura, dos semejantes y la central más alta. No posee crucero y lo que vemos sobresaliendo de la planta original en este lugar son dos capillas rectangulares añadidas en el último tramo de la nave.

 

Nada más entrar veremos el trascoro, una especie de capilla neoclásica donde se venera a la Virgen de Valvanera. Justo enfrente debemos alzar la vista para admirar el reloj de 24 horas que nos muestra la posición del sol.

 

Interior Catedral de Santa María de Astorga

Las vidrieras son otro de los atractivos de este templo, siendo las más antiguas (siglo XVI) las que están encima de la capilla de San Miguel, San Juan Bautista y San Jerónimo.

 

Vidrieras Catedral de Santa María de Astorga

El coro, lugar reservado para la oración cantada del Cabildo Catedralicio, es una obra de arte en sí mismo, conteniendo figuras talladas de monstruos y querubines de gran expresividad. El gran atril central, llamado facistol, podía contener hasta cuatro cantorales a la vez. Dada la dimensión del coro entendemos la necesidad de realizar libros en gran formato para que todos pudieran seguir los cantos.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Coro.

Entre las capillas que podemos admirar paseando por las naves laterales me gustaría destacar la sencilla pero elegante Capilla del Cristo de las Aguas, con una talla muy apreciada por los astorganos; la capilla del Retablo Hispanoflamenco, el cual contiene uno de los retablos más importantes de este templo, representando, en un orden cronológico de escenas evangélicas, el ciclo de la Pasión, desde el beso de Judas hasta la sepultura del Señor; el retablo de San Jerónimo, representado como asceta penitente en el desierto de Calcis en una magistral composición dramática; y la capilla del Santísimo y Ntra. Señora de la Majestad. Un retablo con un claro programa contrarreformista realizado expresamente para contener esta excepcional talla datada en el siglo XII.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Capillas.

Estas capillas son un buen aperitivo antes de detenernos en el maravilloso retablo del Altar Mayor, obra cumbre de Gaspar Becerra. Esta obra maestra del renacimiento español asombra tanto por sus dimensiones como por la perfección de las tallas y su alegra colorido, resultando el conjunto una bella síntesis de bellas artes y piedad cristiana.

 

Constituido por banco, tres cuerpos y ático o remate, el retablo mayor de la catedral de Astorga se organiza en cinco calles de las que destaca la central, en la que se representa la Asunción, figura femenina en actitud escorzada de proporciones llenas, y la original composición de La Coronación. El retablo consagra el clasicismo en la arquitectura de los retablos con su monumentalidad, distribución ordenada y remates de frontones en los encaramientos e introduce el manierismo romano de clara influencia miguelangelesca en la escultura castellana.

 

Catedral de Santa María de Astorga. Altar Mayor.

Esta visita seguro que ya nos habrá abierto el apetito. Es hora de buscar un lugar para comer y en Astorga lo típico es comer un cocido maragato, el cual es similar al madrileño, pero comiendo el conjunto en tres “vuelcos”: primero la carne y el relleno, luego los garbanzos y la patata y, por último, la sopa de fideos. Según la tradición local, esta costumbre proviene de los maragatos, arrieros que llevaban la carne cocida en fiambreras y que comían primero, pidiendo sopa de fideos en las posadas posteriormente para entrar en calor.

 


Tras llenar bien la andorga con tan exquisito manjar vamos a visitar, ya por la tarde, el último monumento imprescindible de la ciudad, el Palacio episcopal de Astorga.

 

Palacio episcopal de Astorga.

El Palacio Gaudí es una de las tres construcciones que el genial arquitecto catalán levantó fuera de Cataluña. Las otras dos son la Casa Botines en León y El Capricho en Comillas.

 

En este caso, la iniciativa de levantar este vistoso edificio fue del obispo de la diócesis de Astorga, Don Juan Bautista Grau y Vallespinós, originario de Reus. Un 23 de diciembre de 1886, el mismo año que llegó al cargo, se incendió el antiguo palacio que habitaba. Y al pensar en candidatos para proyectar el nuevo edificio, pronto le surgió el nombre de su amigo y paisano Antonio Gaudí y Cornet, que se hace cargo de las obras desde 1889.

 

El 24 de junio de 1889 se colocó la primera piedra del edificio, estando proyectado terminarlo hacia 1894. Pero la muerte del obispo en 1893 supondrá la paralización de las obras debido a las discordancias entre Gaudí y la Junta Diocesana. Quedaba pro finalizar el piso superior y la cubierta.

 

Gaudí renunciará a su cargo como arquitecto ese mismo año, aunque como luego confesaría, años más tarde, a la infanta Isabel de Borbón, “Señora, yo no me fui, me echaron”. Las obras se paralizaron y el palacio no se finalizaría hasta el 12 de octubre de 1913.

 

Este bello edificio, después de tantas dificultades para verse terminado, quedó en un estado de claro abandono debido al traslado del obispo a Salamanca. Nunca llegó a funcionar para el objetivo por el que fue creado, la residencia obispal. Primero funcionó como un pequeño museo arqueológico. Durante la Guerra Civil sirvió de cuartel de artillería y sede de la Falange. Y, finalmente, a partir de 1960, el edificio encontró el sentido que aún hoy conserva, el de servir como Museo dedicado al Camino de Santiago.

 

Lo primero que sorprende al ver el exterior del palacio episcopal de Astorga es su aire medieval. Estamos inmersos en la época donde Gaudí cultivó el estilo neogótico, tan en boga a finales del siglo XIX. No obstante, Gaudí supo dar su impronta particular al estilo, creando aquí una particular fusión: apariencia de castillo en el exterior y de iglesia en el interior. El característico y modernista arco abocinado de la entrada, el volumen arquitectónico sobre la entrada o las grandes chimeneas integradas en las fachadas laterales son aspectos propios del arquitecto modernista catalán.

 

Usando piedra local, granito gris del Bierzo, Gaudí configuró un edificio con planta de cruz griega, inscrita en un cuadrado, que posee cuatro fachadas flanqueadas por cuatro torreones. La puerta principal de entrada no es la única que posee el edificio, contándose otras dos más en las fachadas noroeste (hacia la muralla) y hacia la Catedral.

 

Las esculturas de los tres ángeles que adornan hoy en día el jardín estaban proyectadas para colocarse como remate en la cubierta, algo que jamás se produjo debido al cambio en la dirección de las obras.

 

El interior del edificio se divide en cuatro plantas diferenciadas. Nosotros accederemos primero a la planta baja, donde encontraremos un gran vestíbulo, del que parte la escalera noble. Posee como decoración catorce pinturas de Modesto Sánchez Cadenas, así como columnas con capiteles mudéjares y una cuidada decoración de cerámica vidriada procedente de Jiménez de Jamúz en los nervios de las bóvedas. Las ventanas góticas apuntadas y la gran amplitud del espacio otorgan una sugerente y amplia luminosidad al edificio.

 

Palacio episcopal de Astorga. Interior.

Hoy en día esta planta está dedicada a conocer la Diócesis de Astorga, así como el Museo del Camino de Santiago, con piezas relacionadas con esta popular tradición.

 

Palacio episcopal de Astorga. Interior.

Paseando por las distintas estancias descubriremos varios ámbitos expositivos. Comenzamos por los orígenes cristianos, con el inicio del obispado de Astorga en el año 254. Continuamos conociendo a Santa Marta Asturicense, mártir de tiempos imperiales y patrona de la ciudad desde el S. XVII. Las tres provincias por las que se extiende la diócesis de Astorga, León, Zamora y Ourense. La tradición religiosa local, donde destaca el fervor hacia San Roque o las fiestas procesionales y romerías. Por último, relacionado con el Camino de Santiago, las distintas tipologías iconográficas del Apóstol Santiago, destacando el Santiago peregrino de Turcia, talla flamenca anónima del S. XVI.

 

Palacio episcopal de Astorga. Interior.

Por debajo de esta planta se encuentra el sótano, un espacio totalmente abierto destinado, en principio, para Archivo Diocesano, Museo Epigráfico y bodega. Hoy alberga una colección epigráfica, numismática y lapidaria. A destacar un miliario romano, la Estela dedicada a la Triada Capitolina y los sepulcros medievales.

 

Palacio episcopal de Astorga. Sótano.

En las guías indican que el aspecto medieval de la sala es evidente, destacando las columnas de piedra tosca y los arcos góticos. Personalmente me recuerda más a la arquitectura romana, por la combinación de piedra y ladrillo. Como curiosidad, fijaos en los capiteles, próximos al arte micénico.

 

La primera planta está destinada a la figura del Obispo, y aquí tenemos cuatro importantes estancias: el salón del trono, el comedor, el despacho y la capilla.

 

Palacio episcopal de Astorga. Estancias Obispo.

Como en el piso inferior, las distintas dependencias se organizan alrededor del magnífico espacio central. El esquema de la cerámica vidriada se repite en esta planta a lo largo de sus bóvedas de crucería. Y a destacar son sus capiteles estrellados que nos recuerdan a los de la Sainte Chapelle de París y sus vidrieras historiadas, de tipo cisterciense y modernistas en la Capilla, Salón del Trono y Comedor, respectivamente.

 

Palacio episcopal de Astorga. Capilla.

La segunda planta fue realizada, íntegramente, por el arquitecto Ricardo García Guereta. Se trata de un piso muy sencillo, organizado a modo de desván, cuya sencilla decoración contrasta poderosamente con lo que hemos visto en los pisos inferiores. A destacar los dos balcones que actúan de coro para la capilla, donde obtenemos una vista excepcional. Hoy en día está dedicada a exposiciones temporales y podemos admirar maquetas y fotografías del edificio.

 

Palacio episcopal de Astorga. Interior.

En definitiva, una visita muy instructiva donde os maravillareis tanto con el contenido como el continente. Para más información os recomiendo visitar su web: https://www.palaciodegaudi.es/

 

Y hasta aquí el intenso día en Astorga. La ciudad guarda muchos más secretos si queréis pasar todo un fin de semana, pero lo básico se encuentra recogido en este post. Espero que el mismo os anime a visitar esta bella localidad.

 

Hasta la próxima.

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