domingo, 17 de abril de 2022

Guerra Ucrania vs Rusia: la desinformación y la lucha por el relato (Bombardeo sobre Kramatorsk)


Hace unas semanas escribí sobre la desinformación de guerra que existe en el conflicto existente entre Ucrania y Rusia (aquí), valorando las diferentes informaciones falsas que da cada bando y el uso que se hace de ellas.

 

Como complemento al mismo vamos a ver hoy un lamentable caso práctico y comprobar como funciona la propaganda de guerra y la incapacidad, hasta cierto punto, de poder discernir entre realidad y ficción en un asunto concreto. ¿Os interesa saber que ocurrió en la estación de tren de Kramatorsk?

 

El 8 de abril de 2022, durante la invasión rusa a Ucrania, dos misiles impactaron en la estación de tren de Kramatorsk, en el Óblast de Donetsk. La estación estaba atestada de personas que intentaban huir de la guerra pues es en este escenario donde los combates van a recrudecerse en los próximos días. Según las diversas agencias de noticias, más de 50 personas murieron en el acto y centenares quedaron heridas de diversa consideración.

 


Las imágenes de tal ataque dieron la vuelta al mundo e hicieron pasar por alto la visita a Bucha de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Recordemos que en Bucha se acusa a las tropas rusas de cometer crímenes de guerra contra la población civil. Una vez retiradas las tropas de ocupación, los ucranianos descubrieron civiles maniatados y ejecutados y fosas comunes llenas de civiles. En una de ellas encontraron a la alcaldesa de Bucha maniatada.

 

Como suele ser habitual desde el comienzo de la guerra, los rusos se defendieron asegurando que todo era un montaje ucraniano y por la red circularon teorías disparatadas basadas en vídeos de baja calidad.

 

Volviendo a Kramatorsk, vamos a reproducir lo que cada bando se encargo de difundir a través de sus medios al resto de las naciones. Para contextualizar el ataque debemos indicar que esta localidad está en manos ucranianas, es una de sus bases militares en la zona y se encuentra pegada a las repúblicas separatistas, lugar donde se prevé que se recrudezcan los ataques al ser el nuevo teatro de operaciones.

 

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, se apresuró a condenar este ataque contra civiles en los siguientes términos: “Al igual que la masacre en Bucha, como muchos otros crímenes de guerra rusos, el ataque con misiles en Kramatorsk debe ser uno de los cargos en los tribunales [internacionales], lo que seguramente sucederá […] Al no tener la fuerza y el valor para hacernos frente en el campo de batalla, están destruyendo de forma cínica a la población civil. Es una maldad que no tiene límites y que, si no es castigada, nunca se detendrá1.

 

Por supuesto, todos los medios occidentales reprodujeron estas declaraciones y condenaron el ataque de manera unánime. Por poner un ejemplo reproducimos las palabras de Joe Biden, presidente de los EEUU: “El ataque de una estación ucraniana es una nueva atrocidad horrible cometida por Rusia, afectando a civiles que intentaban salir y ponerse a salvo2.

 

Ahora bien, tal como viene siendo la norma en esta guerra, Rusia negó cualquier implicación en el ataque, calificándolo de un episodio de falsa bandera ucraniano. El Ministerio de Defensa ruso, a través de un comunicado, emitió el siguiente mensaje: “El objetivo del ataque del régimen de Kiev a la estación de ferrocarril de Kramatorsk era interrumpir la salida masiva de residentes de la ciudad para utilizarlos como 'escudo humano' para defender las posiciones de las fuerzas armadas ucranianas, al igual que en muchos otros núcleos de población de Ucrania3. Para los rusos acusarles de este ataque es una provocación y una información totalmente falsa.

 

Una vez tomadas posiciones en cada trinchera informativa, toca sustentar la versión de cada cual sembrando la duda en la población. Empecemos por la propaganda rusa.

 

Los medios prorrusos basaron su defensa en los restos del misil encontrados en la zona. Por un lado, se hicieron eco de la confusión inicial sobre el tipo de misil. Se acusó a los ucranianos de querer hacer pasar el misil como un tipo Iskander cuando, en realidad, se trataba de un Tochka-U. Estos últimos misiles suelen ser utilizados por las tropas ucranianas, lo que reforzaba la versión rusa.

 

Una vez que el misil era un buen punto de conflicto se pasó a difundir la noticia sobre el número de serie del misil, el cual también demostraba la procedencia ucraniana del mismo. Según se publicó en diversos medios rusos, “las imágenes muestran que el número de serie del arma es SH91579 (Ш91579, en ruso), correspondiente al arsenal militar de Kiev4.

 

En otros medios se muestran otros misiles similares con números de serie parecidos que fueron lanzados por Ucrania contra zonas controladas por los rusos o los separatistas en el pasado reciente. Además, indican que “el Boletín Anual de Balance Militar [2022] sobre el potencial militar de los Estados, publicado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, no incluye a las fuerzas armadas de Rusia como operador de este armamento5.

 

Objeciones a la propaganda rusa: existen dos principales objeciones a las noticias difundidas por los medios prorrusos.

 

En primer lugar, la confusión sobre el tipo de misil utilizado no fue un intento de ocultar la realidad por Ucrania. Aunque, efectivamente, la primera información dada por Alexéi Arestóvich, asesor del jefe de la Oficina Presidencial de Ucrania, anunciaba un misil tipo Iskander, en la comparecencia de Zelenski ya se reconocía que se trataba de un misil Tochka-U.

 

En segundo lugar, existen pruebas de la utilización de este tipo de misiles por el bando ruso y hay imágenes del traslado de misiles Tochka-U a Ucrania desde Bielorrusia. A lo anterior debemos añadir que durante la invasión los rusos se han apropiado de numeroso material bélico ucraniano que puede haber sido utilizado en su contra. Esta línea de pensamiento es la que sostiene, por ejemplo, Justin Bronk, investigador del Royal United Services Institute en Londres: “Rusia eligió específicamente el tipo de misil porque el Ejército ucraniano también lo tiene, como una medida planificada de antemano para decir que no usan ese sistema, que es un sistema antiguo6.

 

Por tanto, podemos concluir que las razones rusas para librarse de la culpa de este ataque son, cuanto menos, muy débiles.

 

Analicemos ahora la propaganda occidental respecto a este evento.

 

La propaganda occidental se dedicó a difundir diversas noticias que parecían demostrar la implicación rusa en el ataque a la estación, desmontando cada una de las excusas planteadas por el bando contrario7.

 

Se difundieron mensajes prorrusos de Telegram del día anterior donde se aconsejaba a la población de la zona que no evacuaran por tren.

 


Se mostraron mensajes del Ministerio de Defensa ruso de aquel día en el que se informaba de ataques con misiles en la zona contra equipos militares y estaciones de ferrocarril. Mensaje que, casualmente, fue borrado cuando comenzó a saltar la noticia sobre los muertos civiles.

 


Otros medios recordaron que no se trataba de la primera vez que Rusia bombardeaba corredores humanitarios en esta guerra, siendo los de la ciudad de Mariupol los más emblemáticos.

 

Respecto al uso de este tipo de misiles por parte del ejército ruso, el Instituto para el Estudio de la Guerra evaluó que la Octava Orden de Guardias del Ejército de Armas Combinadas de Rusia, que está activo en el área del Dombás, está equipado con misiles Tochka-U8.

 

Objeciones a la propaganda occidental: La principal objeción que podemos indicar sobre las informaciones occidentales radican en la falta de pruebas contundentes sobre la autoría rusa del ataque. Aunque todo parece indicar que fue así, los mensajes de Telegram no especifican un bombardeo específico sobre Kramatorsk.

 

¿Qué podemos creer sobre el bombardeo a la estación de Kramatorsk?

 

Aún es demasiado pronto para poder sacar conclusiones irrebatibles sobre este suceso, pero teniendo en cuenta el contexto, todo parece indicar que el misil fue lanzado por las tropas rusas. Estas son las certezas sobre las que me baso:

 

1.     Kramatorsk está en poder de Ucrania lo que avala el ataque enemigo siguiendo la teoría de la navaja de Ockham (en igualdad de condiciones, la explicación más simple suele ser la más probable).

 

2.     Un ataque de falsa bandera pretendería crear una respuesta concreta internacional. El mismo día en el que la presidenta europea estaba visitando las fosas comunes llenas de civiles en Bucha, Ucrania no tenía necesidad de dar más pena. Por otro lado, tal como ha ocurrido, la matanza no ha generado ningún cambio en la opinión internacional distinto a la línea marcada de ayuda al país mediante el envío de armas.

 

 

3.     La existencia de bombardeos rusos a estaciones de ferrocarril en la zona avala la posibilidad de un ataque en Kramatorsk.

 

4.     Dada la baja precisión de los misiles Tochka-U parece bastante inútil bombardear una estación con ellos. Pero debemos tener en cuenta la carencia de misiles del ejército ruso tras más de cuarenta días de combates. No es lo más aconsejable, pero resulta muy posible su uso en caso de necesidad. Aquí podríamos discutir el tema de una autoría cierta o simples daños colaterales accidentales.

 

5.     Los anteriores ejemplos de masacre de civiles por parte de tropas rusas (Irpín, Mauripol, Bucha…). avalan este tipo de ataques sobre un corredor de evacuación.

 

6.     La idea de bombardear civiles por parte de Ucrania para evitar que abandonen la zona y utilizarlos como escudos humanos resulta descabellada teniendo en cuenta la actitud anterior de ambos ejércitos en, por ejemplo, Mariupol. En aquella ciudad Ucrania insistió en liberar civiles durante jornadas mientras los rusos lo impedían.

 

Aunque no podemos asegurar aún, con toda la certeza posible, que en Kramatorsk fue un ataque ruso el que provocó la masacre, las informaciones aparecidas en los medios nos hacen pensar que fue así.

 

Esclarecer este tipo de masacres llevará tiempo y hasta que no pasen años seguramente no tendremos una conclusión final al respecto. Mientras tanto, pueden unirse a la versión que más les guste y defenderla desde el sillón de su casa sin otros datos que los proporcionados por la propaganda de cada bando.

 

Yo me quedo con una única certeza: al final, quienes sufren la guerra son los civiles. Según datos de la ONU a 10 de abril se confirma lo siguiente: “Desde el 24 de febrero, cuando comenzó el ataque armado de la Federación Rusa contra Ucrania, hasta la medianoche del 9 de abril, el Alto Comisionado ha registrado 3.893 bajas civiles en Ucrania: 1.793 muertos y 2.439 heridos”. El informe advierte que las cifras reales son “considerablemente más altas9. A ello debemos sumar el drama de los 4 millones de refugiados, según informa ACNUR.

 

 

 

Fuentes:

1.      https://www.europapress.es/internacional/noticia-zelenski-espera-respuesta-global-firme-ataque-contra-estacion-tren-kramatorsk-20220409013417.html

2.     https://www.infobae.com/america/mundo/2022/04/08/joe-biden-dijo-que-rusia-cometio-una-atrocidad-horrible-en-kramatorsk/

3.     https://www.france24.com/es/europa/20220408-ataque-estacion-tren-kramatorsk-misiles

4.     https://actualidad-rt.com/actualidad/426372-ataque-militares-ucranianos-misiles-tochka-u

5.     https://www.telesurtv.net/news/muestran-pruebas-ucrania-disparo-misil-kramatorsk-20220410-0016.html

6.     https://apnews.com/article/russia-ukraine-europe-ap-top-news-migration-united-nations-ee2fa37bb0ace7b4714c084998765f65

7.     https://maldita.es/malditobulo/20220408/kramatorsk-estacion-tren-misil-ucrania/

8.     https://www.understandingwar.org/backgrounder/russian-offensive-campaign-assessment-april-8

9.     https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-invasion-rusa-ucrania-directo-10-de-abril_6_8905030_1088220.html

 

 

 

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