domingo, 28 de junio de 2026

Ciudad romana y Domus Juliobriga

  

En mi camino hacia Santander encontré una parada cultural sumamente interesante, en la cual profundizar en un yacimiento romano sobre la vida de nuestros antepasados.

 

La ciudad cántabra de Julióbriga fue la más importante de las nueve fundadas en Cantabria por los romanos. ¿Os interesa saber más sobre ella?

 


¿Dónde se encuentra Julióbriga?

 

El yacimiento de Julióbriga se encuentra en la población de Retortillo (Campoo de Enmedio), muy cerca de Bolmir. Una localidad pegada a la carretera A-67, razón por la cual apenas os desviaréis para visitarla.

 

 

¿Qué tenemos que ver en este yacimiento?

 

La ciudad de Julióbriga, a pesar de su importancia en el pasado, apenas se ha excavado. Tan sólo tenemos un 15% de lo que debía ocupar. Y ello lo inferimos por el tamaño del foro, pues no tenemos los límites de la ciudad definidos.

 

Os recomiendo, para poder entender bien el yacimiento, visitar primero el centro de interpretación. Que, en este caso, se trata de la reconstrucción de una de las casas importantes excavadas en la ciudad, la llamada casa de Los Morillos. Un nombre que proviene de la aparición de unos utensilios de hierro, usados en parejas, que funcionan como caballetes para elevar la leña dentro de una chimenea. Los de esta casa, conservados en el Museo arqueológico de Santander, tenían una característica forma de toro con anilla en el hocico, que se han convertido en el símbolo del yacimiento.

 


Y antes de entrar asomaros para divisar la enormidad del embalse del Ebro, una obra de ingeniería, comenzada en 1913 y terminada en 1952 (uno de esos embalses atribuidos a Franco, aunque se iniciaran mucho antes), que cambió totalmente el entorno. Por ejemplo, las nieblas mañaneras de la zona provienen de esta acumulación ingente de agua.

 


La visita al interior de la Domus es guiada, por lo que os va a servir para entender las principales estancias y su función dentro de la sociedad romana. Como salvedad debo indicar que, en ocasiones, ante la falta de registro físico, la reconstrucción ha tenido que basarse en casas similares encontradas en Pompeya. Pero, lejos de desvirtuar, permite que podamos tener una inmersión mucho más real en este tipo de casas romanas de la alta sociedad.

 

Lo primero que os pondrán será un audiovisual para contextualizar la importancia de esta ciudad en época romana. Como escribí antes, Julióbriga fue la más importante de las ciudades cántabras fundadas por los romanos. Y ello se debía a su posición privilegiada entre la meseta y el llamado Puerto de la Victoria (Portus Victoriae Iuliobrigensium), en Santander.

 

Fue fundada entre los años 15 a 13 a.C. por la Legio IV Macedónica romana, al final de las guerras cántabras, muy posiblemente sobre un castro cántabro preexistente. Debido a que en esta zona era donde más población cántabra se asentaba, era lógico que los romanos quisieran romanizar el territorio desde aquí.

 

Durante el siglo I termina de articularse el trazado de la ciudad, en pleno apogeo. Años después se amplía bajo el mandato del emperador Vespasiano, y durante el último tercio del siglo I y todo el siglo II vemos a ciudadanos de aquí ocupando cargos civiles de relevancia en la administración tarraconense.

 

La ciudad fue abandonada durante la crisis generalizada del siglo III, aunque se estima una parcial reocupación por grupos reducidos de gentes durante el siglo IV y se constatan trazas de incendios poco importantes. Desde el siglo V y durante el Medievo, hasta el siglo XIII, el centro de la ciudad fue utilizado como cementerio, terminando por emplazarse una iglesia románica sobre el foro, en torno a la cual se formó una aldea diminuta.

 

Mediante una maqueta el guía os enseñará los puntos principales excavados, los cuales podréis visitar posteriormente de manera libre.

 

Pasaremos luego a recorrer la reconstrucción de la Domus, la cual comprende las principales estancias de una casa romana como el atrium (patio interior), el lararium (altar), la culina (cocina), el triclinium (salón-comedor), el cubiculum (dormitorio) y la tabernae (tienda), conociendo los principales aspectos de la vida cotidiana de los romanos.

 

Algunas notas interesantes que sacaréis de la explicación:

 

·       El atrium recogía el agua de lluvia por medio de un sistema de tejas en donde destaca la decoración de las mismas con caras. Era un sistema que evitaba que los pájaros descolocaran las tejas y, de paso, decoraba todo el frente.

 



·       La cocina, de cuyo nombre romano proviene la palabra actual culinario, es una de las estancias mejor recreadas. Tiene un horno, una zona con brasas para cocinar, una artesa (tronco de pirámide invertida donde se amasaba para hacer pan) y un pequeño almacén donde almacenar comida. El trigo y la fruta estaban sobre cajones elevados, para evitar a los roedores, mientras que la cerveza u otros alimentos se guardaban en dolia (vasijas cerámicas) semienterradas.

 



·       El triclinium era, al contrario de lo que solemos pensar, un lugar de representación. Era donde se mostraba la importancia del propietario y en el cual se cerraban los tratos comerciales. Por ello, estaba decorado con mosaicos y pinturas en los muros, pues su función era deslumbrar al visitante. Y, todo ello, alrededor de una comida. Una costumbre que aún mantenemos, aunque ahora realicemos estas reuniones en restaurantes elegantes en vez de en nuestros domicilios.

 


·       En el dormitorio veremos braseros (aquí hacía frío) y camas elevadas para evitar la molestia de los roedores. También nos enseñarán sandalias con clavos, las cuales se colocaban sobre gruesos calcetines de lana. Un material perfecto para el clima norteño, pues no retiene la humedad y calienta bastante.

 



·       Y, por último, en muchas de estas casas de clase alta se aprovechaba alguna habitación que daba a la calle para alquilársela a algún comercio, con lo que se obtenía un beneficio económico.

 


Vista la planta de la Domus, subiremos a la parte alta, en la cual veremos un pequeño museo con paneles explicativos de la vida en la ciudad, reproducciones de objetos encontrados y figuras para hacernos una idea de como eran los pobladores de este lugar.

 


Una vez visto todo pasaremos a visitar el yacimiento propiamente dicho. Lo primero que encontraremos será el pequeño Foro de la ciudad, parcialmente oculto por la iglesia románica de Retortillo, construida posteriormente y que posee un decente ábside y un campanario con escalera construido posteriormente.

 



Caminando por el camino, a escasos 200 metros, tendremos la zona llamada de La Llanuca, en donde destaca una gran casa de más de 1.000 m2, así como los restos de unas columnas que nos indican la existencia de una calle porticada que conectaba con el Foro.

 


Para visitar el resto del yacimiento debemos volver al Foro y tomar la carretera por donde hemos venido. Muy cerca encontraremos los restos de la casa de Los Morillos, la cual fue reproducida en la Domus que hemos visitado. Al haber visitado antes la reconstrucción podremos situar mejor cada parte de la misma.

 


Junto a esta parte se está excavando una segunda casa en la que han aparecido mosaicos. Aún sin ser musealizada, esperemos que en los próximos años nos de alguna sorpresa.

 

La última parte visitable se encuentra enfrente de esta y es el sector sur, en el cual se encontraban las casas de los trabajadores. La gran mayoría. Eran casas muy sencillas de apenas 15 m2. Las casae o tugurium (de aquí proviene nuestra palabra tugurio) estaban formado por una estancia carente de patio central donde habitaba la familia con los animales. En ocasiones tenían algún pequeño almacén posterior.

 


Y hasta aquí una visita muy interesante y didáctica que no os defraudará.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario