domingo, 21 de noviembre de 2021

Una escapada dominguera cerca de Madrid (XIX): Ruta de Leganés a los Castillos de Valderas (Alcorcón)

 

Debido a las épocas de confinamiento que hemos sufrido debido a la COVID-19 los madrileños hemos tenido que volver los ojos hacia nuestra comunidad y redescubrir el gran encanto que atesora. Muchas personas han decidido salir al campo y a la sierra para realizar rutas de senderismo donde poder evitar aglomeraciones de personas y respirar aire limpio sin mascarilla.

 

Pero además de lo anterior, este confinamiento autonómico también ha permitido conocer lugares encantadores más próximos a nuestros domicilios. Y hoy os voy a mostrar una agradable ruta de senderismo muy sencilla que conecta Leganés con Alcorcón.

 

Datos prácticos

 

Tipo de ruta: lineal

 

Distancia: Ocho kilómetros ida y vuelta

 

Dificultad: Sencilla. Apta para todos los públicos.

 

Inicio de la ruta

 

Vamos a partir nuestro camino desde el Restaurante Butarque In&Out, un lugar muy conocido entre los pepineros de Leganés que se encuentra algo escondido. He escogido este lugar como inicio por tener un amplio aparcamiento y situarse en un agradable entorno vegetal con mesas y columpios infantiles, donde poder incluso realizar un picnic a la vuelta.

 

Para poder acceder a este lugar existen dos caminos. Uno se encuentra en la glorieta del matadero de Leganés, mientras que el otro acceso se sitúa en el barrio de La Fortuna, en la glorieta situada en la avenida Euskadi.


 

 

La zona que rodea el restaurante es ideal para pasar un rato agradable de esparcimiento debido a sus innumerables sombras que posee.

 

La ruta comienza siguiendo la vía ciclista que recorre paralela el arroyo Butarque, un pequeño curso de agua donde la vegetación florece por doquier. Este primer tramo es muy sombreado y agradable de recorrer.

 

Sin habernos dado cuenta llegaremos al Lago Butarque, un pequeño ecosistema donde numerosos pescadores prueban fortuna cada domingo. La vegetación de juncos, los patos y los rincones alrededor del lago nos transportan a un entorno salvaje a escasos minutos del mundanal ruido urbano.

 


Debemos seguir el camino ciclista una vez que hemos dejado el lago a nuestra espalda, el cual discurre paralelo al arroyo de la Canaleja. Nuestro primer cruce de caminos se presentará cuando estemos llegando a la carretera M-411. Para cruzarla deberemos subir por el puente que se abre a la derecha del camino.

 


Una vez cruzada la carretera nos adentraremos en el llamado Parque de La Fortuna. Un entorno natural lleno de vegetación y praderas, aunque las sombras escasean en el camino. Por esta razón no aconsejo esta ruta en días calurosos o muy soleados. Nuestro camino, como viene siendo costumbre, discurrirá paralelo al arroyo, el cual se sitúa siempre a nuestra mano izquierda.

 


Este parque tiene un curioso lugar que no os pasará desapercibido. Se trata de un pequeño Santuario edificado en honor a la Virgen de Fátima. Según cuenta una nota dispuesta en el lugar, la Virgen se le presentó a una lugareña y le dio varios mensajes que escribió en diferentes lenguas. Aunque el milagro, según indica, es comparable al ocurrido en Fátima o Lourdes, lo modesto del lugar contrasta poderosamente con los otros centros marianos comentados.

 


Sigamos nuestro recorrido, paralelos al arroyo, ignorando el resto de caminos que se abren a nuestra derecha, hasta llegar a una estructura de presas que regula el escaso caudal del arroyo que nos ha acompañado. Una vez atravesada la verja vamos a conectar con el Parque de las Presillas, ya perteneciente al municipio de Alcorcón. Podemos cruzar el puente y salir por la puerta situada al otro lado del arroyo o seguir por la puerta donde finaliza nuestro camino y cruzar el arroyo más adelante en un pequeño vado con piedras. Lo dejo a gusto del consumidor.

 


El Parque de las Presillas tiene un enorme lago y alrededor existen diversos paseos, pudiendo atravesar un entorno natural maravilloso si nos dirigimos al otro lado del lago. Pero ese desvío es excesivo para nosotros, por lo que vamos a dejar el lago a nuestra derecha y seguir el camino recto hasta una zona de columpios infantiles, justo enfrente del aparcamiento para vehículos.

 


Desde aquí debemos seguir el camino de la Canaleja recto hasta unas escaleras situadas enfrente de una estación eléctrica. Debemos subir por ellas y cruzar el estético puente que nos permite atravesar cómodamente la carretera M-406. En la base del puente descubriremos que este lugar pertenece al Camino de Guadalupe, un camino de peregrinación hacia el famoso monasterio extremeño.

 


Rodeados de edificios perteneciente a una tranquila urbanización, debemos tomar la primera calle que se abre ante nosotros (calle de los Tulipanes) y caminar unos metros en dirección al parque que se encuentra al fondo. Este parque es nuestra meta, el Parque de los Castillos.

 

Merece la pena acercarse hasta el lugar donde se alzan los castillos y admirar estas preciosas construcciones. El más grande ha sido habilitado como museo de arte contemporáneo especializado en el trabajo en vidrio. Si no estáis muy cansados resulta una visita corta pero muy interesante.

 

La ruta de vuelta se hace por el mismo camino a la inversa, por lo que no tiene ninguna pérdida. Esta ruta puede organizarse para comer tanto en el inicio como en el parque de las Presillas, pues en ambos lugares existen mesas donde sentarse.

 

Hasta la próxima.

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