sábado, 1 de noviembre de 2014

La luz azul no es peligrosa


Hace unos meses escribí un artículo sobre los filtros utilizados en el mundo de la óptica para eliminar parte de la luz azul que emiten la mayoría de dispositivos digitales actuales. El éxito que tuvo, reflejado en el número de visitas, refleja el interés de la sociedad por su salud visual.

Y hace unas semanas nos enteramos que el Premio Nobel de Física 2014 recayó sobre Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura por  la "invención de diodos emisores de luz azul eficiente, que ha permitido fuentes de luz blanca brillantes y que ahorran energía".

Desde entonces todo son bonitas palabras hacia los leds azules y multitud de páginas en Internet enumeran sus incontables beneficios. Sólo pude leer un comentario negativo, donde el inventor del led rojo se quejaba de la designación de los premiados. Si se premiaban los led, él debía ser el galardonado, pues él inventó la luz led.

Dejando a un lado las polémicas de egos científicos, mi sorpresa ante la designación de los premiados proviene del hecho, demostrado, de la peligrosidad de la luz azul para nuestro sistema visual y, por ende, para nuestro cerebro. Por ello, voy a escribir un post sobre los peligros de la luz azul para el ser humano, con el cual quedará nuevamente confirmado que los premios Nobel ya no se mueven por la ciencia, sino por el dinero.  


Poco a poco la investigación está siendo consciente del peligro que tiene para nuestros ojos este tipo de luz y se están tomando diversas medidas para paliar el exceso de luz azul que nos está afectando. Ahora bien, muchas páginas ofrecen una visión distorsionada de los efectos perniciosos de la luz azul, lo que tiende a confundir y alarmar a la población que no dispone de unos datos objetivos y científicos del asunto.

Lo primero que debemos decir es que en la sociedad actual estamos excesivamente expuestos a la luz azul, lo que nos ha generado unos problemas que anteriormente no teníamos. Si nos fijamos en el siguiente gráfico lo entenderemos un poco mejor.



En un eje de coordenadas vemos las longitudes de onda, desde 400 nm a 700 nm, correspondiendo la parte central al espectro visible. En el otro eje vemos la cantidad de energía relativa.

La línea superior es la luz solar, la cual se mantiene casi estable, sin grandes picos de energía. La línea roja se corresponde con las antiguas bombillas de tungsteno que el gobierno español ha decidido sustituir. Su curva energética tenía el pico de mayor energía en la parte roja del espectro, razón por la cual las casas tenían antes esos tonos rosados tan cálidos y agradables (en mi opinión).

La prohibición, por razones de ahorro energético, de seguir fabricando las bombillas tradicionales ha derivado en la fabricación de bombillas de bajo consumo que utilizan energía LED. Tanto los LED que ofrecen luz blanca (combinan luces azules y amarillas para conseguirlo) como los que ofrecen luz azul tienen picos energéticos en la zona azul del espectro.

La luz azul fue elegida entre todas las posibles por tener un efecto especialmente brillante para el ser humano. Con ella es posible iluminar más con menor gasto energético.

Por sí solas, las bombillas LED no son peligrosas. Si hemos cambiado las bombillas de nuestras casas no debemos alarmarnos. El problema surge por el hecho de que los LED azules no sólo están presentes en las bombillas de nuestras casas. Los LED azules los tenemos en los móviles, en las pantallas de televisor planas, en los ordenadores, en las tablets, en los pilotos del aire acondicionado…

Y el verdadero problema de lo anterior es que estamos sometidos a la luz azul de dos formas totalmente antinaturales: de una forma directa (estamos mirando directamente dispositivos que emiten este tipo de luz, es decir, miramos la luz) y a una distancia muy corta (lo que aumenta la cantidad de energía que reciben nuestros ojos).

Los efectos de la luz azul sobre los animales y sobre los seres humanos llevan siendo estudiados desde hace muchos años y las conclusiones científicas de tales estudios han demostrado su potencial peligro en distintos aspectos de nuestra vida. Hoy día se han abierto nuevas vías de investigación relacionadas con los efectos visuales que provoca un exceso de luz azul, y muy pronto se demostrarán los efectos perniciosos sobre la retina. Pero, mientras llegan las conclusiones de esos estudios sólo podemos hacer conjeturas al respecto.

A continuación vamos a describir los principales efectos que tiene la luz azul, su exceso, sobre los seres humanos. Dividiré sus efectos entre los científicamente demostrados, los considerados probables en base a la experiencia y los supuestos que aún no se han demostrado científicamente.

El efecto más claramente demostrado por los científicos es la capacidad que tiene la luz azul para variar nuestro reloj circadiano. Todos los organismos tienen una regulación interna que los acopla al ritmo día y noche. Los investigadores descubrieron que era la luz uno de los factores determinantes para ajustar nuestro reloj biológico al ciclo de 24 horas que dura un día. E igualmente se está estudiando y comprobando que un ritmo circadiano desfasado es una fuente de problemas y desórdenes cardiovasculares.

Los estudios sobre los ritmos circadianos comenzaron en el ámbito de la psicología, aislando a los sujetos de diferentes estímulos y comprobando cuales lograban restituir ciclos circadianos normales. No sólo se descubrió que la luz era capaz de entrenar los ritmos circadianos, sino que los ciegos no enucleados (que conservan sus globos oculares) eran capaces de regular sus ciclos, mediante la luz.

Las pruebas anteriores abrieron el camino a los investigadores para descubrir, en 1998, un nuevo fotorreceptor en nuestra retina especialmente sensible a la luz azul (en concreto a la longitud de onda entre 459-485 nm) y que enviaba señales directamente al tracto retinohipotalámico. Es decir, tenía una influencia directa en el ritmo circadiano, la función cognitiva, la temperatura corporal o la secreción de melatonina, entre otras muchas cosas.

La luz, por tanto, nos afecta de dos formas diferentes. Por un lado estimula nuestro tracto óptico primario, es decir, nos permite ver. Por otro lado, afecta al tracto retinohipotalámico, lo que provoca efectos biológicos y conductuales en nuestras funciones endocrinas, circadianas y neuroconductuales.

Los científicos han teorizado que la elección del azul para regular el ritmo circadiano proviene de nuestra inicial evolución como organismos marinos, pues es el color que más penetración tiene en el agua. Luego, al salir al medio terrestre, el azul del cielo habría ayudado a preservar esa inicial configuración evolutiva.

Uno de los efectos descubiertos de la luz azul es la supresión de melatonina, la hormona del sueño. Es decir, una exposición a la luz azul se relaciona con el insomnio, pues se ha comprobado que reduce (hasta el doble que la luz verde) las ondas alfa, theta y la actividad de frecuencia baja típicas de la somnolencia (Lockley, 2003). En el estudio se comprobó que una exposición a la luz azul justo en las horas finales del día (momento de mayor sensibilidad de la melanopsina) podía llegar a retrasar el comienzo de nuestro sueño hasta en 3 horas.

Por el contrario, también se demostró que sujetos que trabajan bajo luz azul mostraban una reacción auditiva más rápida que con otras luces, periodos de pérdida de atención menores y una mayor capacidad de memorización. Resultados lógicos si tenemos en cuenta que la supresión de melatonina nos mantiene en vigilia y en alerta.

Por tanto, la conclusión es que la luz azul es importante por el día para combatir la somnolencia y mantenernos con un buen desarrollo cognitivo. También se ha demostrado que la salud de los pacientes en los hospitales mejora con este tipo de luz. Pero esa activación positiva en el día podría ser perjudicial durante la noche. Muchos investigadores creen que, además de provocar insomnio, son los responsables de otros trastornos de la salud que suelen sufrir los trabajadores por turnos (que trabajan por las noches).

Las líneas de investigación actuales están trabajando en demostrar la relación entre la luz azul (supresión melatonina) y problemas típicos de los trabajadores por turnos nocturnos, tales como un sistema inmune debilitado, problemas cardiovasculares y cáncer de mama y colorrectal. A pesar de la posible relación circunstancial que apoya esta teoría, aún no existen estudios científicos que la avalen. Por tanto, aunque no debemos alarmarnos aún tampoco podemos pasar página sin más respecto a estos temas.

En el ámbito de la visión también se han estudiado los efectos de la luz azul sobre la retina y algunos investigadores sostienen que podría estar relacionado directamente con la degeneración macular senil (DMAE), la principal causa de ceguera en los países industrializados. Los estudios muestran los efectos negativos de una exposición aguda a luz azul, pero esos valores sólo serían válidos si miráramos, a escasos milímetros y durante horas, una fuente de luz azul. No obstante, los mismos investigadores postulan que si existe daño agudo es muy probable que exista daño a largo plazo, tal como ocurre con la radiación ultravioleta.

De nuevo, como en el caso anterior, tan sólo tenemos hipótesis y estudios preliminares que parecen encaminados hacia esas conclusiones. Pero hacen falta más investigaciones y durante periodos de tiempo más largos para tener conclusiones científicas satisfactorias que permitan afirmar tal efecto sin lugar a dudas.
Por último vamos a comentar los efectos perniciosos que tiene la luz azul sobre nuestra visión. Efectos que conocemos gracias a la experiencia y que podemos combatir eficazmente.

La luz azul es la zona del espectro visible con menor longitud de onda. Esto significa que su enfoque en la retina no es perfecto, quedando ligeramente por delante (aberración cromática). Es decir, nos provoca una sensación miópica molesta que puede generar problemas de confort visual. En esencia, se piensa que influye en un reajuste acomodativo constante, algo que genera, a la larga, dolores de cabeza y fatiga visual.  

Además de lo anterior, la luz azul nos provoca una sensación de mayor luminosidad que otros colores porque nuestros bastones (unas células fotosensibles de nuestra retina) son más sensibles al espectro azul-verdoso. Al ocupar principalmente la periferia de la retina y estar activos en condiciones de baja luminosidad, la luz azul resulta muy eficiente para iluminar a bajo coste pero es muy molesta y provoca numerosos deslumbramientos.

El enfoque con luz azul es deficiente para el ser humano, por ello numerosos filtros son utilizados para eliminar su efecto pernicioso. Uno de los ejemplos más claros es el de los francotiradores, los cuales utilizan filtros amarillos para aumentar la nitidez de su visión (eliminando la luz azul molesta que les emborrona).

Actualmente el 83% de las personas que trabajan con dispositivos digitales manifiestan sufrir el llamado “Estrés visual digital”, el cual se caracteriza por síntomas tales como dolor de ojos, enrojecimiento, sequedad…

Anteriormente se pensaba que estos problemas provenían por mantener posturas forzadas por largo tiempo, por lo que la solución a estos problemas se basaba en recomendaciones ergonómicas. Todos habréis escuchado alguna de ellas: mantener distancia adecuada al monitor, trabajar sin reflejos molestos, realizar descansos periódicos, obligarse a parpadear…

Pero ahora los investigadores han considerado un nuevo factor, la incidencia del exceso de luz azul, por lo que el síndrome “Estrés visual digital” puede ser combatido más eficazmente. Y los resultados prácticos de limitar el exceso de luz azul están teniendo unos efectos prácticos muy positivos en los sujetos estudiados.

Para eliminar el exceso de luz al que se enfrenta hoy día nuestro organismo tenemos dos opciones:

-         Filtros de absorción de la luz azul: son los filtros de tono amarillo. En EEUU son utilizados ampliamente desde hace algún tiempo, pero en Europa la estética es más importante que el confort, motivo por el cual no terminan de entrar eficazmente en el mercado.
-         Filtros a través de antirreflejos: son los elegidos por los principales fabricantes de lentes (Hoya, Essilor…) y su principal característica es poseer cierto reflejo morado.

Todos estos filtros suelen eliminar entre un 15-20% de luz azul. Es el porcentaje estudiado con el que se consiguen mejores resultados, pues eliminar toda la luz azul no sería recomendable de ningún modo. Además de variar nuestra percepción de los colores tendríamos una sensación de somnolencia constante y un bajo rendimiento laboral.

Por último indicar que estos filtros contra la luz azul no son un milagro. Por sí solos no lograremos una mejoría notable. Debemos conjuntarlos con las medidas ergonómicas habituales para lograr el mayor confort visual posible. Pero con su ayuda vamos a lograr mejores resultados que sin ellos.

Como conclusiones importantes a recordar de todo lo relacionado con la luz azul tenemos:

-         El 3% de los conos de nuestra retina sintetizan melanopsina, la hormona del sueño.
-         Recibir luz azul durante la vigilia es bueno para nuestro cerebro pues nos mantiene alerta y mejora nuestro desempeño cognitivo.
-         La mayor sensibilidad de la melanopsina tiene lugar en el ocaso, por lo que un exceso de luz azul en este momento resulta perjudicial. En concreto, se ha demostrado científicamente que influye en el sueño provocando insomnio.
-         Un consejo relacionado con lo anterior: no le contéis al niño un cuento con el Ipad antes de dormir si no queréis provocarle insomnio.
-         Nuestra retina no está preparada para definir los objetos con luz azul, por lo que una exposición excesiva a este tipo de luz termina provocando fatiga visual.
-         El daño agudo en retina por exposición a la luz azul está demostrado científicamente. El daño crónico, por una exposición continuada, aún está en proceso de investigación. Por tanto, colocarse estos filtros para prevenir el daño retiniano es una opción no demostrada científicamente. Estaríamos suponiendo algo que es probable y posible, pero de lo que no tenemos una confirmación científica rotunda. Si sueles seguir la máxima de “Mejor prevenir que curar” su uso está justificado.
-         La mejora en el desempeño de tareas realizadas con dispositivos digitales utilizando estos filtros está comprobada por la experiencia diaria en el gabinete. Unidos a las medidas ergonómicas habituales se ha demostrado que previenen tanto la fatiga como el estrés visual.
-         En mi caso personal, tras utilizar estos filtros (en concreto el filtro de Hoya BlueControl) he notado un menor enrojecimiento de ojos y una menor sequedad. Además, su uso provoca que la luz ambiental se apague ligeramente, lo que redunda en una mayor confort visual general (al reducir el brillo se mejora el contraste).

Espero que con este breve artículo las personas tengan una conciencia real de lo que puede causarles un exceso de luz azul en su organismo y la población se conciencie de la necesidad de protegerse eficazmente de este nuevo peligro silencioso que nos invade. Considero que no es necesario alarmar a la población para mostrar las ventajas que pueden tener los nuevos filtros contra la luz azul. Una información seria, veraz y con argumentos debería bastar para concienciar a la población y animarles a utilizar, de forma regular, estos filtros.
Si los ópticos logramos hacer ver los peligros de la radiación ultravioleta y hoy día son pocos los que se plantean no usar gafas de sol, con el tiempo y nuestro esfuerzo informativo lograremos que todas las gafas utilizadas en interiores posean este tipo de filtro. 

Si deseáis saber más sobre los filtros existentes en el mercado para combatir la luz azul y las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos os recomiendo seguir leyendo este artículo.


Fuentes:

¿Qué hay en un color? Los efectos únicos de la luz azul en la salud humana. Revista Ehp. Año 12. Nº 36. 2010.

Blue LEDs: A health hazard? En la red: www.Texyt.com


14 comentarios:

  1. Hola,
    cual recomiendas lentes provenza o blue control de Hoya?. Se pueden usar tambien en el exterior? No tengo graduacion, pero me molesta mucho el ordenador telefono y hasta la luz de la calle algunos dias por lo que estoy planteandome comprar unas gafas y usarlas tambien en el esterior; gracais
    Saludos y muchas gracias por tus articulos estan muy bien.

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    1. Hola Isa Ma. Muchas gracias por leerme.

      Tanto el tratamiento Preventia de Essilor como el Blue Control de Hoya son muy similares, tanto en propiedades ópticas como en su aspecto externo (reflejo morado). Su uso en interiores mejorará tu sensación de confort visual, pues reducirá tus molestias relacionadas con el exceso de luz.
      Ahora bien, si también tienes molestias con la luz exterior, lo mejor sería que añadieras al tratamiento específico de la luz azul una tratamiento fotocromático, con el cual tus lentes se oscurecerán en la calle.
      Yo tengo unos lentes fotocromáticos Transitions con Blue Control y estoy muy contento. En interiores he mejorado mi confort visual ante el ordenador, y en exteriores, cuando mis lentes se oscurecen, además de tener la protección adecuada, consigo un look muy actual, pues el Blue Control otorga a las lentes oscuras una apariencia de espejado muy moderno.

      Espero haberte ayudado. Un saludo.

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    2. EN LA 3DS HAY LUZ AZU ES QUE YO JUEGO MUCHO CON LA 3DS

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    3. Hola

      imagino que sí, al ser una pantalla LCD retroiluminada con LED, pero desconozco las especificaciones técnicas del producto.

      Un saludo

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  2. ¿qué precio llegan a tener unos lentes fotocromáticos Transitions con Blue Control?

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    1. Hola Sergio. Muchas gracias por comentar.
      No me gusta dar precios de lentes, pues existe mercado libre y cada cual puede vender el producto al precio que quiera. Ahora bien, como precios máximos recomendados por el fabricante, una lente monofocal fotocromática con BlueControl rondaría entre los 200-260€ (precio por una sola lente) según el índice de refracción. Si son lentes progresivas la variación de precio puede ser aún mayor, dependiendo tanto de la reducción como del diseño del progresivo. Por poner un ejemplo, un progresivo Lifestyle V+ fotocromático y con BlueControl tendría un precio por lente entre 430-530€, según la reducción de lente que necesites.
      Comentarte que HOYA, en este tipo de lentes utiliza un fotocromático propio, llamado Sensity, pues la marca Transitions es de una empresa particular independiente. Las diferencias son mínimas y todo se debe a cuestiones de fabricación (la famosa deslocalización para ahorrar costes de producción).
      Espero haberte ayudado.
      Un saludo

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  3. buenos días, Trabajo 8 horas delante del ordenador en un puesto donde no tengo nada de luz natural, llevo varios días con los ojos muy rojos y he estado leyendo mucho sobre las lentes CSR. He acudido a una de las ópticas donde las tienen y me han dicho que ellos tienen también unas que quitan la luz azul creo que trabajan con varilux, habiendo una diferencia de precio sustancial (más caras las csr, claro). La verdad es que solo las necesito para el ordenador y para conducir por la noche (solo tengo astigmatismo). Cual me recomiendas? estoy hecha un lio...

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    1. Hola. Gracias por plantear tu duda.
      El pasado 20 de diciembre publiqué un post comparando los distintos filtros que existen en el mercado: http://mismentirasfavoritasdiego.blogspot.com/2015/12/los-filtros-contra-la-luz-azul-son.html
      Seguro que ahí resolverás tus dudas respecto a estos filtros.
      Si buscas un filtro de reflexión barato creo que hoy día la mejor oferta la tiene Multiopticas.
      Un saludo.

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  4. Muy interesante,buen articulo.

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    1. Muchas gracias. Me alegro que te gustara.

      Un saludo

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  5. En mi casa tenemos luz azul alrededor del petimetro del techo, no se ve el led directamente ya que este queda escondido en el pladur, pero después de haber leído todo esto me preocupa que esta luz indirecta azul pueda resultar dañina para mi hijo. Alguien podría ayudarme ?? Gracias

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    1. Hola Sonia. No pretendía ser alarmista. Debemos tomarnos el peligro de la luz azul con mayor perspectiva.

      A día de hoy no sabemos aún que cantidad mínima de luz azul acumulada en nuestro organismo es capaz de provocarnos daños oculares. Ahora bien, todos los estudios se centran en la exposición de altas dosis durante largos periodos de tiempo. Es decir, mirar a unas distancias muy cortas (entre 33 y 65 cm. de nuestros ojos) dispositivos electrónicos que emiten luz azul.

      Tener una iluminación de luz azul en casa no creo que sea más perjudicial que tenerla con otro tipo de iluminación, pues es una luz ambiente que se dispersa. Al igual que ver una TV LED no debería causarnos mayores problemas por la mayor distancia de visionado. El peligro real son los móviles, tablets y ordenadores, dispositivos que utilizamos muy cerca de nuestros ojos durante muchas horas al día los 7 días de la semana.

      En tu caso yo no me preocuparía en exceso.

      Un saludo.

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  6. ola io juego mucho al maincraft me pasara algo?

    gracias diego

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    1. Si pasas muchas horas delante de una pantalla LED deberías pensar en proteger tus ojos.

      Un saludo

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