A la hora de abordar la Guerra Civil Española podemos
encontrarnos varios tipos de obras publicadas. En un primer lugar están las
obras históricas de carácter claramente subjetivo y propagandístico. Se trata
de obras realizadas bajo el prisma de una ideología concreta, la cual pretende
imponer su visión de los acontecimientos pasados. En este caso, tenemos obras
pertenecientes a los dos bandos ideológicos enfrentados en la guerra.
En segundo lugar tenemos obras que pretenden, en pos
de un apaciguamiento general, dado el largo tiempo que ha pasado desde los
acontecimientos, llegar a un punto de equilibrio entre ambas partes; son obras
que pretenden conseguir un pensamiento, muy de moda por cierto, que deja a
ambos bandos en igualdad de condiciones en temas polémicos, sean fusilamientos
indiscriminados, sean bombardeos sobre la población civil. Se trata de otra
visión tergiversada de la historia, pretendiendo imponer la idea de “todos fueron
iguales”.
En tercer lugar se encuentran las obras históricas
rigurosas, alejadas de ideologías y que pretenden acercar la historia de la
manera más desapasionada posible. Son las obras más valiosas, las más difíciles
de encontrar y las más desconocidas por el gran público. En este modesto
espacio intento acercar estas obras, aunque bien sabe Dios que no siempre lo
consigo.
Hoy vamos a tratar el polémico tema de los bombardeos
sobre civiles, describiendo uno de los bombardeos más terribles de los perpetrados
durante la contienda por el bando republicano. Hoy se cumplen 80 de aquel suceso.


