Hoy os voy a mostrar una visita muy interesante que
sólo podemos realizar el último fin de semana de octubre, momento en el cual
existen unas jornadas de puertas abiertas en el Tribunal Superior de Justicia
de Madrid.
Junto con la
Casa de México, que celebra el día de los muertos con una sorprendente
decoración, esta es otra de las visitas más encantadoras que podemos realizar
el décimo mes del año en Madrid.
¿Os animáis a descubrirla?
¿Qué es el Tribunal Supremo de Justicia?
El Tribunal Supremo es un órgano jurisdiccional único
en España con jurisdicción en todo el territorio nacional, constituyendo el
tribunal superior en todos los órdenes (Civil, Penal,
Contencioso-Administrativo y Social), salvo lo dispuesto en materia de
garantías y derechos constitucionales, cuya competencia corresponde al Tribunal
Constitucional. Además, el Tribunal Supremo es el máximo responsable de la
unidad de interpretación de la jurisprudencia en España.
El Tribunal Supremo está compuesto, conforme a la Ley
de Planta y Demarcación Judicial, por el Presidente del Tribunal Supremo –que
lo es también del Consejo General del Poder Judicial–, el Vicepresidente, los
cinco Presidentes de Sala y setenta y cuatro Magistrados.
¿Cuándo se creó el Tribunal Supremo?
Este organismo fue creado en el año 1812 por las
Cortes de Cádiz, estableciéndose ese mismo año en la gaditana Casa de Tavira,
que fue su primera sede.
La inestabilidad política de la época provocó que el
órgano judicial fuera suprimido y reinstaurado varias veces hasta 1834, fecha
desde la que viene funcionando sin interrupción.
¿Dónde se encuentra el Tribunal Supremo?
El 2 de noviembre de 1875, el Tribunal Supremo comenzó
a funcionar en su actual sede, el Palacio de las Salesas, antiguo convento de
las Salesas Reales que había pasado a ser propiedad del Estado en 1870, durante
el proceso de desamortización que llevó a cabo el ministro de Hacienda Pascual
Madoz.
Este edificio fue construido entre 1750 y 1758 por
iniciativa de la reina Bárbara de Braganza, esposa del rey Fernando VI, para
albergar el convento arriba citado.
La entrada a la visita se realiza por la calle Marqués
de la Ensenada, la cual posee una fachada neoclásica con escalera que no es la
más bonita del edificio.
Visita al edificio del Tribunal Supremo
La primera sala que vamos a visitar es la Galería
de la Antigua Audiencia Provincial, la cual nos servirá para meternos
directamente en materia. Se trata de una amplia sala con suelo de mármol y
varias puertas que daban acceso a las salas de vistas. Encima de cada puerta
existen preciosos mosaicos que representan cuatro conceptos fundamentales de la
Justicia (la Ley, la Igualdad, la Elocuencia y la Fortaleza).
Los techos abovedados de la sala están decorados con
dos frescos de Álvaro Alcalá Galiano, discípulo del famoso pintor Sorolla.
Ostentosas vidrieras decoradas con escudos dan luz a este vestíbulo. Y, el
acceso al interior del palacio está custodiado por dos enormes cariátides,
similares a las griegas del templo del Erecteion, en la Acrópolis de Atenas.
Pasamos, a continuación, al Salón de Pasos Perdidos
de la Antigua Audiencia Provincial, un largo pasillo en donde, mediante un
vídeo, nos explicarán el funcionamiento del tribunal. Aquí se conserva la
fuente original (1758) que estaba situada en el patio que podemos ver a nuestra
derecha a través de los ventanales.
Este patio interior, llamado de la Reina o
de los Naranjos, posee una palmera que sobrevivió al incendio de 1915. Los
naranjos que le dan nombre fueron plantados por orden el expresidente Pascual
Sala, como una forma de recordar su origen valenciano.
Al final de este pasillo llegamos a la Escalera de
la Reina, llamada así por estar presidida por un cuadro de la reina Isabel
de Farnesio, suegra de Bárbara de Braganza, esposa de Felipe V y madre de
Carlos III. Este cuadro, de origen desconocido, ha sido cedido por el Museo del
Prado, como muchos otros que veréis en el edificio. De la escalera debo
destacar la rica balaustrada de mármol.
Una vez arriba, nos recibe el impresionante Salón
de Pasos Perdidos, el principal lugar de paso del Tribunal Supremo y
auténtico eje vertebrador del edificio. Se trata de un pasillo amplio, solemne,
lleno de luz, y que recuerda un poco las galerías de los palacios franceses.
Aquí es donde, cada año, en septiembre, se celebra el
solemne acto de apertura del Año Judicial, en donde el rey tarda más de una
hora en cruzarlo saludando a todos los magistrados.
De su exquisita decoración tengo que destacar el suelo
compuesto de mármoles polícromos con incrustaciones de mosaico, las columnas
jónicas pareadas a ambos lados y el techo abovedado decorado, nuevamente, con
frescos de Álvaro Alcalá Galiano. En este caso, los mismos muestran imágenes
que simbolizan la verdad, el progreso, la riqueza y el delito. Veamos una breve
descripción de los frescos.
La verdad aparece como una mujer desnuda portando un
espejo, siendo un concepto clave en la justicia, pues es la manera de dar a
cada cual lo que le corresponde. El progreso está representado como un ángel
alado que porta la antorcha del conocimiento en una mano y una rueda dentada en
la otra, símbolo del paso del tiempo y la industria. La riqueza está
representada por una mujer sentada sobre una nube, símbolo de la gloria efímera.
A su lado se muestra un pavo real con la colorida cola desplegada, símbolo de
la aspiración imposible de eternidad. Por último, el delito está representado
por un hombre que porta en su mano derecha el arma del crimen y, en la
izquierda, el botín obtenido. La imagen simboliza la caída a los infiernos
debido al ilícito proceder.
El mosaico central es digno de admirar, mostrando en
el centro objetos alegóricos a la justicia: la balanza, la espada, el laurel o
las tablas de la Ley con 12 números, que representan la perfección absoluta.
Una de las primeras estancias que vamos a poder ver es
la Sala Segunda de lo Penal, característica por tener en las paredes una
decoración a base de seda de damasco roja. Los fustes de mármol del fondo
recuerdan a un templo, el de la Justicia. Los escudos simbolizan la nobleza del
oficio de impartir justicia. Y el techo de madera pasa por ser el único
original que queda en todo el edificio. Al fondo, se encuentra un cuadro de un
Cristo Crucificado de Alonso Cano.
Como realizamos la visita con nuestro hijo pudimos
disfrutar de la representación de un juicio ficticio con participación de
algunos que conformábamos la visita. Sin duda, para los más pequeños es una
experiencia muy divertida y que les permite adentrarse con humor en el mundo
judicial.
Pasando al llamado Corredor de Levante (donde existen
frescos de Marceliano Santa María), podemos acceder a la Sala Primera, de lo
Civil, la cual tiene en las paredes seda de damasco de color dorado y, al
fondo, un lienzo de una Inmaculada Concepción de Claudio Coello. Aquí el techo
no es de madera.
Al fondo del corredor llegamos a un espacio
distribuidor que nos da acceso a tres curiosas salas. La primera a la que
podremos asomarnos, que no entrar, es el Salón de Plenillos. En este
lugar se reúne la Sala de Gobierno, el máximo órgano gubernativo del Tribunal
Supremo. Está integrada por el presidente del alto tribunal, el vicepresidente,
los cinco presidentes de Sala y cinco magistrados elegidos por sus compañeros.
En esta sala podemos ver una alargada mesa y los retratos de los doce últimos
presidentes del Tribunal Supremo.
La más importante es la llamada Rotonda. Se
trata del despacho oficial del Presidente del Tribunal Supremo. Su nombre se
debe a su planta circular, siendo uno de los lugares con más encanto debido a
la suntuosa decoración que posee. El mobiliario de época, en donde destacan las
sillas de Isabel II, con incrustaciones de madera polícroma y un peso de más de
30 kilos, los cuadros de los reyes portando el collar de la Justicia, y, por
supuesto, el magnífico fresco de la bóveda superior.
Las pinturas representan alegorías de los derechos
canónico, natural, romano, mercantil, civil, penal, internacional y político.
Todas ellas están separadas por tres medallones y cuatro vidrieras. La escena
representa a España sentada en un trono, imponiendo el collar de la Justicia a
un juez confiriéndole, de este modo, la legitimidad para administrar la
Justicia en su nombre.
El collar de la Justicia es una insignia única del
presidente del Tribunal Supremo. Consta de 18 eslabones, entre los que se
encuentran varios símbolos de la Justicia, como un libro (la Ley), la balanza
(equidad), la espada, o el ojo (la vigilancia).
Dos anotaciones curiosas sobre esta sala. Si os fijáis
en la vestimenta de nuestro Rey, la cual porta en la apertura del Año Judicial,
en la manga lleva un puño de encaje blanco llamado puñeta. La expresión vete
a hacer puñetas, proviene de este complemento pues, antiguamente, se
realizaban en Alcalá de Henares. Un lugar lo suficientemente lejos como para
que alguien se perdiera de vista por un tiempo.
La otra curiosidad era que, debido a la buena
iluminación natural de esta sala, en tiempos de cuando era un convento aquí se
realizaban las labores de costura.
La tercera estancia que visitaremos será la Sala de
las Banderas, un vestíbulo donde están representadas las banderas de las 17
Comunidades Autónomas, así como las dos pertenecientes a las ciudades autónomas
de Ceuta y Melilla, junto a la de España y la de la Unión Europea.
En una de las paredes se encuentra el escudo del
Tribunal Supremo, con la espada y la balanza, símbolos de la Justicia, junto a
una rama de laurel, símbolo de la victoria. Al fondo se ve un haz de fasces,
una suerte de varas que representa la expresión “la unión hace la fuerza” y un
hacha, como representación de la fuerza.
Pero, sin duda, lo más impresionante es la vidriera
del techo, de estilo modernista. Como curiosidad indicar que es una vidriera
plana, aunque provoca la ilusión óptica de parecer que tiene relieve.
De aquí pasamos a la Escalera de Honor, otro de
los puntos fuertes de la visita. Se trata de una majestuosa escalera doble
compuesta por seis tipos diferentes de mármoles. Es muy majestuosa y me recordó
un poco a la del Titanic.
En las paredes se encuentran unas placas donde podemos
leer los nombres de todos los presidentes que ha tenido el Tribunal Supremo. Y,
a media altura, vemos frescos realizados por el pintor malagueño Enrique
Simonet, quién nos muestra escenas costumbristas relativas a diferentes
regiones de España.
La sala está iluminada mediante una vidriera
modernista dispuesta en la parte superior. El motivo central es la diosa griega
Themis, que porta la balanza y la espada. Va desnuda para simbolizar la
transparencia y la equidad de la justicia.
Desde este vestíbulo se accede al Salón de Plenos,
la estancia principal del Tribunal Supremo y la más importante. Aquí es donde
se celebra el acto anual de apertura del año Judicial, las ceremonias de toma
de posesión de los nuevos magistrados del Alto Tribunal, y el juramento de los
nuevos fiscales.
Por supuesto, en este lugar se han realizado los
procesos judiciales más destacados de la historia reciente de nuestro país. En
el siglo XX destacaron los juicios por el intento de golpe de Estado de 1932
(la sanjurjada), el juicio contra Lluis Companys por la proclamación del Estado
catalán en 1934, el juicio por el secuestro de Segundo Marey por los Gal o el
juicio del caso Filesa. El último juicio mediático, realizado ya en nuestro
siglo, fue sobre el procés catalán.
De la decoración de esta sala me gustaría destacar el
fresco situado en el techo. Se titula La Justicia triunfando sobre el mal
y es obra de Marceliano Santa María. Una mujer, símbolo de la Justicia, sujeta
dos caballos que representan la fuerza de la misma. Triunfa sobre los peores
delitos (violación, secuestro, agresión, robo y parricidio). El mal está
representado por una lechuza negra.
Saliendo de esta sala y bajando las escaleras
llegaremos al Vestíbulo de la Puerta de Magistrados, lugar en donde el
Rey saluda a los miembros de la Sala de Gobierno en la apertura del Año
Judicial. Un par de placas recuerdan los jueces asesinados por actos de
terrorismo y una pareja de estatuas custodian la subida por las escaleras. Se
trata de la representación de Justiniano I, quién compiló el derecho romano a
través de la obra Cuerpo de Derecho Civil, y del rey Alfonso X El Sabio, que
incorporó el Derecho Romano a la jurisprudencia castellana en el Código de las
VII Partidas.
La salida del edificio la realizamos por la Plaza de
la Villa de París. Aquí podemos admirar la fachada principal de este
edificio. Es una fachada neoclásica donde la horizontalidad de los tres pisos
queda equilibrada por la verticalidad de las pilastras de orden jónico.
La parte central es un pórtico triple que culmina en
un frontón triangular. La decoración está realizada a base de medallones,
jarrones, guirnaldas y escudos, así como esculturas. A destacar las que se
sitúan en lo alto de la fachada, las cuales representan a la Ley amparándose en
la Equidad y el Derecho. A ambos lados, dos estatuas sedentes representan el
Derecho Romano y el derecho Civil.
Datos útiles para la visita
Cada octubre, el Tribunal Supremo celebra sus Jornadas
de Puertas Abiertas, una oportunidad única para conocer el funcionamiento
de la Justicia y el patrimonio del Palacio de las Salesas.
Aparte de las visitas guiadas, se realizan también
juicios teatralizados para niños, encuentros con magistrados e incluso
conciertos en su interior.
La entrada es libre, sin necesidad de inscripción
previa. Solo necesitas tu DNI o pasaporte para acceder por la calle Marqués de
la Ensenada. Llega pronto, pues las colas suelen ser amplias.
La estación de tren más cercana es Recoletos. La de
metro puede ser Colón (línea 4) o Alonso Martínez (líneas 4, 5 y 10), pues está
más o menos a la misma distancia.
Puedes complementar esta visita acercándote a varios
puntos singulares muy cercanos al edificio del Tribunal Supremo. El más próximo
es la Iglesia de las Salesas Reales, una iglesia de estilo rococó que
forma parte del edificio del Tribunal. Y, a escasos 10 minutos andando, tienes
la posibilidad de visitar el Museo del Romanticismo y descubrir una casa
típica del siglo XIX.
Si no puedes acudir al Tribunal Supremo tienes una
visita virtual en el siguiente enlace con toda la información que puse en el
artículo:
https://www5.poderjudicial.es/visitavirtualTS/visita_virtual.html
Hasta la próxima


















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