domingo, 20 de septiembre de 2026

Un museo ideal para niños en Madrid (V): Museo Geominero

  

Hoy os voy a mostrar un museo muy curioso que, a pesar de lo que os pueda parecer inicialmente, resulta muy entretenido para los más pequeños de la familia.

 

Se trata del museo Geominero, una pequeña joya escondida en el barrio de Chamberí y que, además, es totalmente gratuito. En el mismo vais a poder admirar todo tipo de minerales y fósiles que harán las delicias de grandes y pequeños. Seguro que encontraréis cosas curiosas si tenéis la mente abierta.

 

¿Queréis saber lo que esconde este museo?

 

¿Dónde se encuentra?

 

El Museo Geominero se encuentra en el número 23 de la calle de Ríos Rosas de Madrid. Tenéis las líneas de metro número 1 y 7 como las más próximas. Y si preferís llegar en tren tenéis un paseo de 15 minutos desde Nuevos Ministerios.

 

¿Cuál es el horario?

 

Este museo abre todos los días, festivos incluidos, entre las 9-14 horas.

 

Los únicos días que permanece cerrado son el 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 y 6 de enero.

 

Primera maravilla: el edificio

 

El museo Geominero está situado en la primera planta del Instituto Geológico y Minero de España. El edificio, construido en 1925, tiene un marcado carácter palaciego y monumentalista. Esto lo observamos en el mural de cerámica que observamos en el lateral del edificio.


 

La entrada principal no nos prepara para la belleza que atesora este edificio en su interior.

 


En el hall de la entrada debemos identificarnos y atravesar el arco de seguridad.

 


Una vez pasamos unas puertas giratorias de madera llegamos a una escalera realizada en mármol blanco, procedente de la localidad almeriense de Macael, que destaca por la suavidad del pulido. Pasad la mano para comprobarlo.

 


Una gran vidriera está situada en el frente. En ella vamos a ver tres escudos: el de España durante la II República, en la parte superior, el de los ingenieros de minas en el centro y el de la ciudad de Madrid, en la parte inferior.

 

Y si alzáis la vista, observaréis otra bella vidriera con el escudo de los ingenieros de minas en el centro: pico y maza montados en aspa, orla de palma y laurel, al timbre corona real cerrada.

 


Terminando de subir la escalera, entre las columnas que sirven de apoyo a la anterior cristalera, tenemos un espacio distribuidor en cuyas paredes existe una galería de cuadros con los retratos de los anteriores directores de la entidad.


 

El objetivo de este museo es “divulgar la riqueza y diversidad del patrimonio geológico y minero, a través de la exposición permanente de minerales, rocas y fósiles”.

 

El conjunto de fósiles y minerales tuvo su inicio en las labores desarrolladas por la Comisión del Mapa Geológico de España, creada en 1849 durante el reinado de Isabel II. No obstante, los fondos estuvieron en diferentes lugares de Madrid hasta que, en 1927, se instalaron en la sala principal de este edificio, inaugurada en 1926 por el rey Alfonso XIII como sede del XIV Congreso Geológico Internacional.

 

Segunda maravilla: la colección

 

Lo primero que veremos al entrar en el museo propiamente dicho es la colección de fósiles extranjeros. Se trata de una colección de interés histórico que reúne materiales de yacimientos clásicos e incluso ya desaparecidos.

 


Entre las vitrinas descubriremos, por ejemplo, los clásicos trilobites y las ammonoideas jurásicas.


 

El pasillo nos lleva a la sala central, la auténtica joya del museo. Consiste en una nave rectangular de 712 metros cuadrados de superficie y 19 metros de altura cubierta por un falso techo de cristal que permite el paso casi en su totalidad de la luz solar. Las tres galerías balconadas que se asoman perimetralmente sobre la planta baja acogen, junto a esta última, las doscientas cincuenta vitrinas y expositores de madera del Museo.

 


El techo de esta sala está formado por una vidriera polícroma horizontal y otras laterales en semibóveda, realizadas por la prestigiosa casa Maumejean. El motivo principal es un gran escudo real y cuatro escudos alegóricos del Cuerpo de Minas, flanqueados por los 16 escudos provinciales de las Jefaturas de Minas existentes en el siglo pasado.


 

Tras admirar esta preciosa sala vamos a iniciar nuestro recorrido por la derecha, siguiendo el sentido contrario a las agujas del reloj. Desde la número 1 a la 21, encontramos la Colección de Sistemática Mineral, con muestras de alrededor de 2.000 minerales extraídos tanto en España como en el extranjero. Aquí veremos oros o cuarzos de diferentes colores. ¿Acaso pensabais que todos eran del mismo color?

 


Las vitrinas de la 22 a la 28 contienen la Colección de Recursos Minerales. Aquí se exponen cerca de 200 minerales de interés minero, y en las vitrinas se explican sus usos y sus principales yacimientos.

 


De la 29 a la 72, tenemos las vitrinas que exponen la Colección de Flora e Invertebrados Fósiles Españoles con una muestra de 7.735 ejemplares entre los que destacan los corales del Cretácico de los Pirineos, o los cefalópodos del Mesozoico de la Cordillera Ibérica, entre otros. Aquí destacaría los fósiles conservados en ámbar.

 


En el centro, presidiendo toda la sala, encontramos el que quizás es el ejemplar más llamativo del todo el museo para aquellos que lo visiten por primera vez: se trata de una reproducción de gran tamaño de la excavación de los restos del mastodonte Anancus arvernensis en el yacimiento de Las Higueruelas (Alcolea de Calatrava, Ciudad Real).


 

Y si os perdéis entre las vitrinas separadas de las paredes laterales descubriréis piezas únicas y vitrinas con, por ejemplo, muestras de pequeños meteoritos. Así como también piezas para tocar y nombradas en Braille para ciegos.

 


Para subir hasta las galerías superiores, existen varias escaleras de caracol, aunque unas son sólo de subida y otras sólo de bajada.

 

En la primera planta se expone la Colección de vertebrados fósiles en las vitrinas de la 83 a la 111, destacando como elemento diferenciador de ella la réplica del cráneo de tiranosaurio Tyrannosaurus rex más completa que se haya descubierto, procedente de Dakota del Sur.

 


Entre las vitrinas de esta planta, tenemos una dedicada a un yacimiento paleontológico de la localidad madrileña de Torrejón de Velasco. Su hallazgo se debe a las labores mineras desarrolladas para la extracción de sepiolita del Cerro de los Batallones. Durante dichos trabajos, se descubrió una gran cantidad de fósiles del mioceno, siendo destacable, hasta hacer excepcional el yacimiento, la gran abundancia de carnívoros. También tenemos una parte dedicada a la evolución humana y restos fósiles.

 

En la segunda planta, están los Minerales de las Comunidades Autónomas, expuestos en las vitrinas de la 112 a la 139, y la Colección Básica de Rocas, en las vitrinas de la 139 a la 141. 

 


Seguro que os gustará descubrir las muestras más destacadas de vuestra Comunidad Autónoma.


Y las vistas desde esta planta son magníficas.



La tercera planta, no visitable, aloja otros fondos del Museo, así como la biblioteca y sala de lectura en donde se guardan mapas, libros y otros documentos de gran valor empezados a recopilar a mediados del siglo XIX con la creación de la Comisión del Mapa Geológico.

 

Para realizar la visita amena para los niños os dejo algunas curiosidades que podéis contarles mientras paseáis entre las vitrinas:

 

El esqueleto de Mastodonte, un pariente prehistórico de los elefantes, se encontraron en 1928 cerca de Cerámica Mirasierra, en Madrid. Los mastodontes no son solo "elefantes viejos". A diferencia de los elefantes modernos que viven en sabanas abiertas, estos gigantes, con sus cuatro colmillos, vivían en densos bosques y pantanos. Su dieta se basaba principalmente en ramitas y hojas, no en hierba.

 

El T-Rex es uno de los fósiles más famosos y representativos de la paleontología. El T-Rex tenía una mordida devastadora, ¡la más potente de cualquier animal terrestre conocido! Su fuerza de mordida se estima en unas 6 toneladas de presión. Eso es suficiente para triturar un coche pequeño. Esta fuerza le permitía romper huesos y devorar presas enteras, no solo la carne, lo que lo convertía en un depredador o carroñero extremadamente eficiente.

En la cultura popular, se le suele asociar con otros dinosaurios, como el Velociraptor. En la realidad, el T-Rex y el Velociraptor vivieron en épocas y lugares diferentes. El Velociraptor vivió en el Cretácico tardío en Asia, y el T-Rex, en el mismo período, pero en América del Norte.

 

La colección de meteoritos españoles y extranjeros es única en España. No te pierdas el que tiene forma de corazón, que puede ser muy interesante para los más jóvenes. Al igual que sucede con las huellas dactilares, los patrones en la superficie de un meteorito son únicos.

Los meteoritos no son solo rocas espaciales; son cápsulas del tiempo. Algunos contienen materia orgánica y aminoácidos, los "ladrillos" de la vida.

 

La Pirita de Navajún es una de las más famosas del mundo. Procede de la mina de la Rioja, Navajún, y destaca por la perfección de sus cubos. La perfección geométrica de los cubos de Navajún es casi increíble. Se forman de manera natural con una precisión matemática asombrosa. Esto se debe a la estructura cristalina del mineral a nivel atómico. Es la prueba de que la naturaleza puede ser tan precisa como un robot de alta tecnología, creando formas perfectas sin intervención humana.

A la pirita también se la conoce como el oro de los tontos. Es un mineral de color amarillo dorado y brillante que a veces se confunde con el oro. A diferencia del oro, no es maleable y se raya con facilidad.

 

La Fulgurita es un tipo de roca que se forma cuando un rayo impacta en la arena. El calor del rayo, que puede alcanzar más de 2000 grados centígrados, derrite la arena. La fulgurita es como la cicatriz en la tierra que queda tras el rayo.

 

El Cuarzo ahumado con laumontita procede del macizo granítico de La Cabrera, en Madrid. Es un cuarzo de color gris ahumado que cristalizó junto a la laumontita. El color ahumado del cuarzo no es un tinte, sino el resultado de la radiación ionizante natural (como el uranio o el torio presentes en el granito circundante) que altera la estructura cristalina del cuarzo. Es un cambio a nivel subatómico que hace que el cristal absorba la luz de manera diferente. ¡Básicamente, ha sido bombardeado por radiación natural durante millones de años!

 

El museo tiene una gran colección de gemas y minerales pulidos. Las piedras preciosas son raras, difíciles de encontrar y muy resistentes, por lo que se utilizan como joyas. El diamante es la gema más dura que existe.

Muchas gemas preciosas, como los zafiros y rubíes (que son el mismo mineral, corindón, pero con diferentes impurezas), se forman a cientos de kilómetros bajo tierra, bajo un calor y una presión increíbles, y solo llegan a la superficie mediante procesos geológicos violentos como erupciones volcánicas o la formación de montañas. Su rareza y belleza justifican su alto valor.

 

Hay una sección dedicada a los minerales fosforescentes, que brillan en la oscuridad después de haber sido expuestos a la luz. Es una experiencia mágica. En la oscuridad, los minerales fosforescentes brillan durante un tiempo más largo que los minerales fluorescentes.

Este efecto de "brillo en la oscuridad" no es magia, es física cuántica. Ciertos minerales absorben energía de la luz ultravioleta (invisible para nosotros) y luego liberan esa energía lentamente como luz visible. La fosforescencia es el mismo principio que hace que las manecillas de un reloj brillen después de apagar la luz.

 

Para los que quieren una información más técnica sobre los minerales y fósiles que vais a encontrar os dejo un documento con información del museo donde se comenta cada sección y las piezas más importantes.

 

 

Si queréis profundizar en lso recursos didácticos os dejo la web del museo: https://www.igme.es/Museo/

 

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