domingo, 19 de abril de 2026

La publicidad en las ópticas siempre está basada en el precio

 

Una de las quejas más comunes entre los pequeños empresarios de óptica es que gran parte de la publicidad en el sector óptico, especialmente la de las grandes cadenas, se basa intensamente en el precio, utilizando estrategias como "2x1", "segundos pares a precio reducido" o "tarifas planas".

 

Sin embargo, existe otro tipo de publicidad diferente que combina la óptica, el humor y la historia, creando un estilo diferente con el que captar la atención de los potenciales clientes. Como podéis imaginar, con tal combinación de elementos, una entrada era obligada en este blog, ¿no os parece?

 

Todo comenzó en el año 2024, con una frase que estaría destinada a crear tendencia en los próximos años: "Ver bien es otra historia".

 

Hoy en día podemos decir, sin equivocarnos, que esta frase se asocia con nitidez a la cadena de General Óptica, haciendo de la misma una insignia más del potente grupo con capital italiano y español. Una cadena que, con esta estrategia publicitaria ha logrado reforzar su posicionamiento como referente en el cuidado de la visión.

 

La campaña publicitaria, desarrollada por la agencia VML The Cocktail, pretendía proponer una pregunta clave interesante: ¿y si ver bien lo hubiera cambiado todo?

 

Para ello escogieron un momento histórico concreto y muy conocido, como el hundimiento del barco Titanic, para mostrar cómo una buena visión habría alterado el curso de los acontecimientos.

 


La publicidad no sólo consistía en una imagen como la que muestro de la campaña, sino que también estaba acompañada por un vídeo que podéis ver en su web o canal de YouTube. Un pequeño anuncio en el que, una vez colocadas las gafas en el rostro del protagonista, era capaz de cambiar la historia. En este caso concreto, evitar el choque con el iceberg.

 

Dejando a un lado la veracidad histórica, esta campaña tenía un potente mensaje para los futuros potenciales clientes: ver bien, con las gafas adecuadas, puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. Este es uno de los puntos que más me gustaron de la campaña, pues da en el clavo con la misión que tenemos los ópticos optometristas en la sociedad, esto es, conseguir la mejor visión para que nuestros pacientes puedan desarrollar sus tareas de manera óptima.

 

Sergio Martínez Llunell, director de marketing y transformación digital de General Optica, destacó el objetivo de la campaña de la siguiente manera: “Esta campaña responde a un objetivo evidente de notoriedad y construcción de recuerdo, no obstante, el gran logro es que consigue trasladar al imaginario colectivo de una forma desenfadada una realidad que los que llevamos gafas conocemos bien, y es que no sólo se trata de ver, se trata de ponerte en manos de ópticos expertos para conseguir mejorar tu calidad de vida; porque ver bien, y esto en General Optica lo tenemos muy claro, es otra historia”.

 

Personalmente, lo que menos me gustó de la campaña fue el clásico descuento que la acompañaba, pues entiendo que desvirtuaba el mensaje subliminal y podía ser visto por los pacientes como un anuncio más de otra óptica que realiza descuentos. No obstante, las leyes del mercado mandaban y es difícil atraer clientes a las tiendas sin los típicos reclamos a los que están tan acostumbrados.

 

En el año 2025 General Óptica tuvo una línea continuista en su publicidad y volvió a sorprender a todos con un anuncio en el que aparecía una de las figuras más reconocidas de nuestra literatura universal, El Quijote.


 

La idea era mostrar cómo, con unas buenas gafas graduadas, nuestro ilustre hidalgo manchego no hubiera confundido molinos con gigantes. El vídeo, en esta ocasión, es bastante gracioso y está muy bien realizado.

 

El precio de oferta aparecía, en esta ocasión, mucho más difuminado, en una pequeña banda inferior, dando mayor protagonismo al mensaje que se quería ofrecer: unas buenas gafas graduadas te evitarán problemas. Lo cierto es que cualquier miope mal graduado se puede identificar perfectamente con esta campaña.

 

La cosa no quedó ahí, y para la campaña de Navidades General Óptica volvió a sacar nueva promoción, esta vez teniendo como protagonista al mítico Papá Noel.

 

El cartel de la campaña, a demás de seguir potenciando la frase que ya era un clásico, formulaba una pregunta que daba la vuelta a las ideas anteriores: ¿Qué sería de Papa Noel sin gafas?

 

Las gafas del lapón más famoso de todos los tiempos son las típicas de cerca de un présbita con dificultades para leer. Y seguro que más de una persona se siente identificada con el anuncio, pues no son nadie sin sus gafas para leer.

 


La publicidad, además de incrustar los famosos Cheques descuento de Navidad (General Óptica es muy clásica en sus promociones), se centra en dar el mensaje sobre la importancia, así como el beneficio emocional y vital, de ver bien.

 

En el año 2026 la cadena siguió con su estrategia publicitaria, lanzando una nueva promoción con una diferencia importante. Esta vez no tenía referencia alguna a precios o descuentos. Lo importante era el mensaje, cargado de humor y relacionando historia y óptica.

 

En este caso, a la imagen de la famosa Torre inclinada de Pisa le acompañaba un mensaje: “¿Y si el arquitecto hubiese llevado gafas?

 

Nuevamente tenemos un mensaje claro: llevar unas gafas bien graduadas es imprescindible para realizar bien tu trabajo; así como un elemento histórico muy conocido y fácilmente identificable por el público. Con esto último se logra asociar la imagen de la campaña a un lugar concreto y a una situación jocosa, lo que provoca que se asiente mucho mejor en la memoria de los futuros clientes.

 


Como curiosidad respecto a esta campaña me gustaría indicar que la misma generó, en redes sociales, una fuerte polémica. Debo indicar que las campañas anteriores apenas tuvieron esta repercusión (sólo algunos se quejaron de que no se respetaba el duelo por los fallecidos en el Titanic), pero aquí toparon con un duro hueso de roer, el gremio de arquitectos.

 

Por resumir sus quejas indicaré que las mismas se centraban en los siguientes aspectos:

 

·       Tergiversación histórica: Los profesionales señalaron que la inclinación de la torre se debió a problemas del suelo y la cimentación, y no a un error de visión del arquitecto.

·       Estigmatización profesional: Se criticó que la campaña "denigra" y "estigmatiza" a los profesionales al sugerir que errores históricos graves fueron causados por falta de agudeza visual.

·       Críticas al concepto creativo: En plataformas como LinkedIn, se calificó la estrategia de utilizar "chistes malos" basados en conceptos erróneos para vender un servicio.

 

General óptica manifestó que el anuncio era, simplemente, una "forma divertida y creativa de imaginarnos la historia" con el fin de resaltar la importancia de la salud visual. En ningún caso pretendían mostrar explicaciones paralelas a sucesos históricos ni denigrar a ningún colectivo profesional.

 

Tal polémica, totalmente artificial, me sirve para mostrar el grado de suspicacia que existe en nuestra sociedad actual, donde criticar a golpe de clic desde el anonimato se ha vuelto una válvula de escape para la frustración de muchas personas.

 

Cada vez es más complicado realizar humor sin ofender a alguien, pues parece que hemos perdido la capacidad de reírnos de nosotros mismos y de nuestros defectos. Un verdadero problema.

 

Pero no quiero terminar con este asunto tan triste, sino con la idea de que otra publicidad en óptica es posible y que, General Óptica, ha logrado implantar un estilo y una marca propia que la hace única en nuestro país.

 

Seguiré colgando las próximas campañas (si siguen con esta línea) en esta entrada para todos aquellos que vean la vida con humor y no tengan la piel tan fina. 


De momento, desde este mes de abril de 2026, retoman la imagen del Titanic nuevamente, haciendo más hincapié en el descuento por adquirir gafas.



 ¿Es posible que se quedaran sin ideas?


Por si acaso, yo os muestro una sugerencia para una futura campaña, en la que combinamos los mismos ingredientes de historia, humor y originalidad.

"Vine, vi y compré". Imagen generada con IA Gemini.

¿Qué os parece mi propuesta?


Hasta la próxima

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