Hoy vamos a explicar una lesión benigna de la
conjuntiva, nuestra mucosa fina y transparente que recubre la parte blanca de
nuestros ojos.
Definición de la pinguécula
Se trata de una lesión degenerativa de la
conjuntiva bulbar, de carácter benigno, que tiene un aspecto amarillento y
abultado. Coloquialmente podemos definirlo como una especie de grano o
bulto amarillo-blancuzco, con forma de lenteja, que no suele mostrar ninguna
sintomatología.
Estos nódulos elevados y amorfos suelen aparecer
principalmente en la zona nasal, cerca del limbo. Aunque también es posible que
aparezca de forma simultánea en los lados nasal y temporal. Y, por lo común,
suele ser bilateral.
Su evolución suele ser lenta y prolongada en el
tiempo, pudiendo llegar a córnea en los casos más avanzados (aunque nunca la
van a invadir).
¿Qué causa la pinguécula?
Suele aparecer como consecuencia del efecto de la
exposición a la luz ultravioleta (exposición actínica), aunque también está
relacionada con otros agentes como el viento, el polvo u ocupaciones como la de
soldador.
Suele ser común en trabajadores al aire libre y en
personas de edad avanzada.
Síntomas de la pinguécula
Entre los síntomas más comunes encontramos la
sensación de arenilla o cuerpo extraño, escozor y molestia ocular.
Los ojos suelen presentar cierto enrojecimiento en la
zona afectada de la conjuntiva.
Tratamiento de la pinguécula
Por lo general, suele ser una condición asintomática
que no requiere tratamiento específico alguno.
Se suele recomendar el uso de gafas de sol debido a la
asociación con los rayos ultravioletas y la instilación de lágrima artificial
para manejar las molestias referidas de sequedad ocular.
En casos crónicos el oftalmólogo puede recetar
tratamiento de corticoides suaves y/o antiinflamatorios no esteroideos. Sólo en
casos con un problema estético importante se suele recurrir a la cirugía.

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