domingo, 23 de mayo de 2021

Una escapada dominguera cerca de Madrid (XIV): Sigüenza


Hace ya algunos años os recomendé visitar la localidad de Atienza, en la provincia de Guadalajara. Esta encantadora villa medieval suele visitarse acompañada de Sigüenza, el verdadero reclamo de esta zona, por lo que ya es hora de abordar una ciudad que se me había quedado en el tintero.

¿Os apetece descubrir los encantos de Sigüenza?


¿Cómo llegar?

Desde Madrid apenas se tarda 1h 30m en llegar a Sigüenza. Hay que tomar la autovía A-2 dirección Zaragoza y desviarnos en el kilómetro 104 para tomar la CM-1101. Desde este punto apenas nos separan 25 Km.


¿Dónde aparcar?

Uno de los aciertos de Sigüenza es el de no penalizar el turismo con los famosos parquímetros. En toda la ciudad puedes aparcar sin restricciones, aunque las mejores opciones son las que se encuentran próximas a los lugares turísticos.

Un buen lugar de aparcamiento puede ser la zona del Castillo, pues además de junto a su explanada existe un parking disuasorio a su espalda, al final de la calle Valencia.

No obstante, aunque se tiene que dar un poco más de vuelta, yo prefiero aparcar en el parking junto a la Catedral, en la misma Puerta del Toril.

¿Qué ver?

Vamos a empezar por la Plaza Mayor de Sigüenza, un lugar precioso donde se une la fachada de la Catedral, el Ayuntamiento y un conjunto de edificios con soportales muy fotogénicos.

Plaza Mayor de Sigüenza

Se trata de una plaza renacentista que buscaba la majestuosidad, aunque los edificios que la componen fueron alzados en diferentes estilos arquitectónicos. Ello provoca que nos encontremos una singular y atractiva mezcolanza que va a ser uno de los sellos de identidad propios de esta localidad.

El edificio con soportales que cubre todo un lateral era el antiguo edificio de la Tesorería del Cardenal Mendoza, muy reformado debido al incendio que lo devastó en 1975. Justo frente a la Catedral se alza el Ayuntamiento, que mantiene la doble hilera de arcos y una galería superior. Y cerrando la Plaza por un lateral tenemos la parte del imponente crucero de la Catedral, la llamada Puerta del Mercado, caracterizada por el rosetón gótico, la portada neoclásica y la torre románica denominada del Gallo, la cual nos remonta a los belicosos inicios de la Reconquista cristiana de esta zona. En efecto, esta torre era una atalaya militar que servía para enviar señales al Castillo.

Plaza Mayor de Sigüenza

Esta plaza, diseñada por el Cardenal Mendoza en el siglo XV, pretendía ofrecer a la ciudad un nuevo lugar donde celebrar el mercado semanal, así como otras fiestas populares. Todo ello a los pies de la Catedral, pues la influencia de la iglesia en esta villa siempre fue intensa.

Donde antaño se cobijaban de la lluvia los mercaderes que vendían en la plaza hoy los turistas pueden acercarse a comer en los mesones que allí se ubican.

La Catedral de Santa María la Mayor es, sin duda, el monumento estrella de Sigüenza. Y no podemos dejar de visitarla teniéndola tan cerca.

Detalles exterior catedral de Sigüenza

Su construcción data del año 1124 y se la debemos al obispo Bernardo de Agén, quién conquistó la ciudad a los almorávides ese mismo año o el anterior (los documentos no son claros al respecto). Este obispo guerrero perteneciente a la orden de Cluny comenzó la construcción en estilo románico cisterciense.

Este estilo de frontera es lo que le da al templo un aspecto de fortificación evidente en las dos torres almenadas (otrora elementos de la muralla) de la fachada principal, la oeste. Aquí tenemos tres puertas de estilo románico, con sus característicos arcos de medio punto y arquivoltas sencillas sostenidas por capiteles con motivos vegetales. Incluso el rosetón es románico, así como los macizos contrafuertes que enmarcan la puerta central, denominada del Perdón. Lo que no es románico es el añadido superior de esta puerta, un medallón barroco que muestra, en bajorrelieve, La imposición de la casulla a San Ildefonso. Este elemento nos avisa de la enorme mezcolanza de estilos que contiene esta Catedral, pues en su dilatado periodo constructivo los diferentes obispos construyeron según la moda imperante en cada siglo.

Fachada principal de la Catedral de Sigüenza

Lo anterior lo notamos al entrar, pues el gótico hace acto de presencia en la sobrecogedora altura de la nave central (28 metros) o en las bóvedas ojivales de crucería, obra del cardenal Mendoza.

Del interior del templo merecen la pena destacar varios puntos de interés. Aunque con la audioguía que proporciona la entrada vais a poder descubrir cada rincón del templo, este breve resumen de los puntos más importantes seguro que os vendrá muy bien.

Plano de la Catedral de Sigüenza

Lo primero que nos encontramos al entrar en el templo es el denominado Trascoro, un recargado altar barroco inconfundible por sus robustas columnas salomónicas de color negro. En la hornacina se encuentra la venerada imagen de Nuestra Señora la Mayor, patrona de la ciudad y muy apreciada por los seguntinos. Hago aquí un inciso para indicar que este topónimo proviene de la denominación que Plinio el Viejo realizó de esta ciudad en su Naturalis Historia, Segontia, ciudad celtíbera perteneciente a los arévacos y que pasó a ser conquistada por Roma durante la guerra contra Numancia.

Zona trascoro con la Virgen Nuestra Señora la Mayor

Volviendo al templo también es destacable el coro, situado en el centro de la nave principal. La decoración de la sillería es magnífica y se la debemos al cardenal Mendoza, cuya silla episcopal es fácilmente reconocible al ser la única que posee dosel coronado por un pináculo.

Zona del coro


Un punto importante es el Altar Mayor, con diferentes escenas de la vida de Cristo y que se construyó, en estilo manierista, a principios del siglo XVII por orden del obispo Mateo de Burgos.

Altar Mayor de la Catedral de Sigüenza

Entre las capillas existentes en el templo cabe destacar la de San Pedro, la primera del lado izquierdo y de estilo plateresco (utilizada cuando yo la visité como zona de oración) o la de la Anunciación, con su magnífica portada que combina elementos platerescos, mudéjares, góticos flamígeros e incluso árabes. 

Capilla de la Anunciación

Pero dentro de todas las existentes voy a destacar la de Santa Librada, también llamada Sacristía nueva y que se sitúa en la parte norte del transepto o nave del crucero. Esta capilla nos recuerda la costumbre medieval de atesorar reliquias y aquí se halla la de esta santa, traída desde Aquitania por el obispo Bernardo de Agén. Librada nació junto a sus ocho hermanas en el siglo I y fue decapitada por convertirse al cristianismo. Su vida podemos admirarla en diferentes tablas que se muestran en el retablo de la capilla, configurado como un auténtico arco del triunfo. Sin lugar a dudas esta capilla es la más impresionante de todo el templo y en la que merece la pena recrearse un tiempo observando sus múltiples detalles.

Capilla de Santa Librada en la Catedral de Sigüenza 

La Catedral posee numerosos sepulcros. En la capilla de la Anunciación se encuentran los de Fernando Montemayor y el del obispo Eustaquio Nieto y Martín, ambos en estilo plateresco y con decoración policromada. Uno destacable por la forma que adoptan las figuras es el Sepulcro de Juan González Monjua y Antón González, pues mientras una de las figuras descansa sobre el sarcófago, el otro se dispuso en ángulo sobre el muro.

Sepulcros de la Catedral de Sigüenza

Pero si existe un sepulcro famoso en la Catedral de Sigüenza este es el Sepulcro del Doncel. La capilla donde lo vamos a encontrar se sitúa en la parte sur del crucero. Y se trata de una capilla sepulcral familiar, pues aquí se sitúan, en un mausoleo renacentista, los padres del Doncel, Fernando de Arce (la corona de laurel indica que murió guerreando) y Catalina de Sosa, y en otro sobre el muro el de su hermano, Fernando Vázquez de Arce, obispo de Canarias, ya en estilo plateresco.


Pero los anteriores quedan ensombrecidos por el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, el famosísimo Doncel de Sigüenza. Se trata de una de las obras cumbre de la escultura funeraria, calificándola el mismo Ortega y Gasset como “la más bella escultura fúnebre de España”.

Sepulcro del Doncel en la Catedral de Sigüenza

El sepulcro muestra la figura en alabastro de un joven vestido con armadura y caballero de la Orden de Santiago. Las armas a su cintura o la figura del león a sus pies (representa la valentía en el campo de batalla) nos indican que era un guerrero, aunque el artista que lo recreó nos lo mostrara leyendo apaciblemente un libro.

Lo verdaderamente sublime de la composición es todo lo que lo aleja del resto de composiciones funerarias, algunas de las cuales ya hemos visto en el recorrido realizado por el templo. La muerte, en este caso, aunque protagonista, no aparece en el monumento, sino que en una sublime paradoja, el Doncel nos muestra, con una volátil sonrisa, un aspecto de la vida tan cotidiano, hoy en día, como el leer.

Nada en la imagen nos hace imaginar que el protagonista muriera luchando en una batalla, pero así lo indica la inscripción de la hornacina inferior. Tal vez por ello también se la conoce a esta escultura como la de las mentiras. En primer lugar no se trata de ningún doncel, pues así se denominaban a los jóvenes de entre 12 y 16 años cuyas familias estaban compuestas por hidalgos o caballeros cercanos a la nobleza. Y Vázquez de Arce murió con 25 años en un campo de batalla en Granada, hacia 1486. La confusión proviene de la descripción del sepulcro que realizó Unamuno, el cual añadió esta palabra para adornar románticamente el texto.

En segundo lugar, se desprende de la imagen que el protagonista era una guerrero que combinaba el arte de las armas con el de las letras. Pero nada más cierto. En verdad, lo lógico es que estuviera leyendo un libro de rezos, algo adecuado en espera de la resurrección.

Y, por último, aunque se asocia indeleblemente a Sigüenza, ni nació en esta localidad ni pasó aquí los escasos años de su vida.

No debemos marcharnos de la Catedral sin dar una vuelta por la Girola y acceder a la Sacristía Mayor, también conocida como de las cabezas. Su nombre proviene a la decoración de la bóveda de esta capilla, formada por casetones en los que se esculpieron 304 cabezas de gran tamaño que forman un increíble catálogo de rostros del siglo XVI de todos los escalafones sociales. En la anexa Capilla del Espítitu Santo vamos a descubrir numerosas reliquias guardadas en sus respectivos relicarios.

Sacristía de las cabezas en la Catedral de Sigüenza

Por último, el claustro, del siglo XVI, posee unas bellas bóvedas de crucería góticas y escudos policromados que merece la pena admirar de manera relajada, tal como harían los monjes de épocas pretéritas.

Claustro de la Catedral de Sigüenza

Salgamos ya de la Catedral. Para los que no tuvieran suficiente con el arte sacro que acabamos de admirar existe la posibilidad de visitar el Museo Diocesano, situado en un palacete justo enfrente de la Catedral. Se trata de un pequeño museo que atesora todo el arte religioso entre el siglo XII-XX, destacando por sus ejemplares de escultura o las maquetas de la Catedral en sus diferentes fases constructivas. Con la entrada de la Catedral se tiene acceso a este museo de manera gratuita.

Museo Diocesano de Sigüenza

Volvamos el resto a la Plaza Mayor y esperemos a nuestros amigos más culturales tomando un café en alguno de los restaurantes que se esconden en los soportales. Desde aquí vamos a tomar la calle Mayor, sin duda una de las más importantes de la ciudad y llena de comercios. Su subida nos va a llevar al otro monumento por el que es famosa Sigüenza, su castillo, aunque también merece la pena mirar hacia atrás y ver la preciosaa vista de la Catedral enmarcada entre edificios.

Calle mayor de Sigüenza


En lo más alto de la calle Mayor se alza un imponente castillo que ha mantenido bajo su cobijo a la localidad durante los últimos quince siglos. Aquí construyeron fortalezas los romanos y los visigodos, aunque fueron los árabes, cuando dominaban estas tierras, los que crearon una impresionante alcazaba. Lo que vemos hoy en día, no obstante, corresponde más bien a las remodelaciones realizadas a partir de la conquista cristiana de Sigüenza. Fue durante años residencia de los obispos seguntinos, quienes le dieron la forma actual. Su esplendor estuvo en los siglos XV y XVI, momento en el cual se alzaron su par de torres gemelas.

Las guerras del siglo XIX así como el bombardeo durante la Guerra Civil (era sede de la Guardia Civil) deterioraron mucho este edificio. Gracias a su remodelación en los años setenta del siglo pasado, que lo reconstruyó fielmente y le otorgó un nuevo uso, como Parador Nacional, hoy podemos admirar una excelente fortificación que nos recuerda el lugar de frontera que antaño tuvo Sigüenza.

La vista del Castillo, al subir por la calle Mayor, desmerece un poco. Justo delante, en la explanada, se extiende un práctico aparcamiento que le quita todo el encanto medieval. Por ello os recomiendo dar una vuelta al recinto y ver su estampa desde un lateral, libre de cualquier elemento moderno.

Castillo de Sigüenza

Al ser un Parador Nacional su visita interior está restringida, aunque es posible entrar a los patios y a algún salón donde admirar la exquisita decoración con que se han reformado.

Patio interior del Castillo de Sigüenza 

Para adentrarnos en la Sigüenza más medieval debemos dirigirnos a la calle Travesaña Alta. Llegar a ella desde el Castillo es muy sencillo: bajamos la calle Mayor y nos desviamos hacia ella un poco antes de llegar a la portada de la Iglesia de Santiago, un magnífico ejemplo de portada románica abocinada con arquivoltas y capiteles labrados.



Esta calle debe su nombre a que atravesaba perpendicularmente (respecto al resto de calles que conectan Castillo con Catedral) el barrio antiguo de la ciudad. Nada más caminar por esta calle vamos a toparnos, en una recoleta plaza, con la Casa del Doncel.


Este magnífico ejemplo de arquitectura civil gótica fue la casa solariega de los Vázquez de Arce y de su exterior destacan los escudos, que recuerdan el noble linaje de la familia, y las almenas superiores, sugerencia del espíritu militar que tenían estos nobles.

Hoy en día la casa torre de los Arces está dedicada a contener el Archivo Histórico Municipal en la planta superior, mientras que en la planta baja acoge diferentes eventos de la Universidad de Alcalá de Henares, centro que participó en su rehabilitación. Siempre suele existir alguna exposición en su interior, una magnífica excusa para admirar la rica decoración mudéjar que tenía este edificio, destacando el artesonado de madera y un arco con yeserías.

Un poco más adelante vamos a encontrar el templo románico más antiguo de la ciudad, la Iglesia de San Vicente. En su exterior merece la pena detenerse en las portadas románicas, llenas de piedra labrada. Su interior es muy sencillo y sólo se visita en horario de culto.

Siguiendo nuestro relajado paseo vamos a desembocar en la Plazuela de la Cárcel, así llamada por tener en este lugar tanto las Casas Consistoriales como el edificio donde retenían a los presos. También aquí se realizaron corridas de toros, aprovechando el carácter cerrado de la misma, aunque en la actualidad tan sólo nos deleitaremos con las construcciones medievales con soportales que enmarcan la plaza.

Iglesia de San Vicente y Plazuela de la Cárcel

Hemos llegado al límite de la ciudad medieval, lugar donde se alzaban las murallas y en donde comienzan a estrecharse las calles, por eso de no facilitar al enemigo la entrada. Diversas puertas aún se conservan, siendo nuestro primer objetivo la Puerta del Hierro, a la que llegaremos bordeando la plaza anterior. Esta fue la entrada principal de la ciudad, lugar donde se cobraban los impuestos a los mercaderes que entraban a comerciar. De sus dos torres sólo una parece soportar, de mala manera, el paso de los años.

Puerta del Hierro de Sigüenza

La empinada cuesta que nos lleva a la siguiente puerta la denominan los locales “Rompeculos”, pues cuando hiela en invierno se convierte en una auténtica pista de patinaje. Llegaremos en un momento al arco del Portal Mayor, de especial belleza, pues su entorno aún mantiene la idiosincrasia arquitectónica de aquellos años. Podemos salir al exterior de la antigua ciudad medieval para observar los escasos restos de murallas que aún conserva esta ciudad.

Portal Mayor de Sigüenza

No obstante, lo mejor es volver a intramuros y seguir caminando hacia la parte baja de la ciudad. Nos encontramos ahora en la antigua judería, a la que accederemos por el Arquillo de San Juan. Los judíos ocupaban los edificios de la calle Travesaña Baja y conviene perderse un poco, sin mapa y sin sentido, por esas pequeñas callejas encantadoras. Sean cuales sean nuestros pasos terminaremos llegando a la Catedral, auténtico imán en donde terminan convergiendo todos los turistas.

Judería de Sigüenza

Sigüenza tiene algunos otros encantos que simplemente enumero por no hacer demasiado tediosa la exposición. La mayor  parte de ellos se encuentran en los alrededores del Parque de la Alameda, lugar de reunión y paseo de los seguntinos cada fin de semana.

Un agradable paseo por el parque nos puede llevar desde la Ermita del Humilladero, curiosa por haberse edificado con bóveda de crucería gótica en pleno siglo XVI y por tener en su portada un magnífico ejemplo de arte renacentista, hasta el Convento de las Clarisas, famoso por elaborar unas trufas artesanales entre muchos otros dulces deliciosos. En el otro extremo del parque se encuentra el Convento de las Ursulinas (antiguo Convento de San Francisco), uno de los pocos internados que se mantienen en España y que cuenta con una magnífica iglesia con fachada barroca.

Entorno Parque de la Alameda de Sigüenza


Por último, no quiero olvidarme del precioso y macizo Palacio Episcopal, situado en la calle Villaviciosa, sede hasta el siglo XIX de la Universidad de Sigüenza y preciosa muestra de edificio renacentista.

Cuando nos marchemos de Sigüenza conviene echar una última vista a la ciudad desde el Mirador del Cid, al que se llega tras la ascensión por un camino de zahorra desde el cruce de las carreteras CM-1101 y GU-118.



Y para aprovechar un buen fin de semana en esta localidad os aconsejo visitar el cercano paraje natural Barranco del Río Dulce. Famoso por haber sido el lugar de grabación utilizado por Félix Rodríguez de la Fuente para muchos capítulos de su famosa serie El Hombre y la tierra, encierra una belleza muy encantadora que es posible admirar en diversas rutas de senderismo.

Existen dos centros de interpretación de este Parque Natural. Uno se encuentra en la localidad de Mandayona, cerca del desvío hacia Sigüenza si venís por la A-2. El otro se encuentra en Pelegrina, en el mismo centro del Parque Natural. El primero abre durante los meses de agosto y septiembre, mientras que el segundo en octubre y noviembre y tienen un horario de 10-14 y de 16:30 a 20:30h. (Teléfono Mandayona: 949 305 948).

Mi recomendación es acercaros hasta Pelegrina para realizar las diferentes rutas. Podéis dejar el coche justo antes de entrar en el pueblo y admirar su precioso castillo en ruinas.

Las dos rutas principales en la zona son:

Ruta de la Hoz de Pelegrina: Un sendero circular de casi 4 kilómetros en donde nos encontraremos con la caseta donde Félix Rodríguez de la Fuente guardaba su material de filmación.

Parte del pueblo de Pelegrina y para iniciarla debemos tomar la primera calle a la izquierda, nada más entrar en el pueblo, que baja hacia el río Dulce, al fondo de un barranco. En este barranco crece un espectacular bosque de ribera que en otoño tiñe el paisaje con variados colorees ocres. Al poco tiempo de andar veremos a nuestra izquierda una formación rocosa imponente, nido de águilas y buitres. Sigue la ruta pareja al río, el cual no debemos cruzar por un aparente puente de madera. En pocos minutos llegaremos a la caseta de Félix Rodríguez de la Fuente.
Seguiremos nuestro agradable paseo hasta llegar a un lugar donde, esta vez sí, deberemos cruzar el río utilizando unas piedras colocadas para tal fin. Volveremos pegados al río hacia nuestro punto de partida, observando el mirador del famoso presentador y el barranco del Gollorio. En unos pasos llegaremos al puente de madera que anteriormente no cruzamos. Ahora sí lo haremos, con el objeto de volver por donde vinimos y terminar esta pequeña pero gratificante ruta.

Ruta de la Cascada del Gollorio: Posee un recorrido de 7,4 kilómetros y coincide, en parte, con la Ruta de la Hoz de Pelegrina. El mayor atractivo es poder acercarse a la cascada y poder ver las aguas caer (su escaso caudal hace que sólo pueda verse entre otoño y primavera). No obstante, hay que indicar que el camino no está muy bien señalizado (el sendero desaparece en algunos tramos) y tiene momentos en los que discurre junto al acantilado y tramos en los que se requiere una escalada. Abstenerse personas con vértigo o familias con niños. La subida hacia la cascada se realiza en la zona donde cruzamos el río por las piedras en la ruta anterior.

Y otro punto de interés capital de este parque es el mirador de Félix Rodríguez de la Fuente, ubicado en plena carretera GU-118 y desde el que poder admirar el vuelo de los famosos buitres leonados

Horarios:

Aunque os muestro los horarios generales que poseen los principales monumentos de Sigüenza, siempre es conveniente confirmar antes en la Oficina de Turismo de Sigüenza: 949.347.007 - turismo@siguenza.es 
(Durante la época post-confinamiento COVID hubo horarios especiales).

Catedral: De 9:30-14:00 y de 16:30-20:00h. Entrada gratuita, posibilidad visitas guiadas (949 391 023 – 619 362 715. catedralsiguenza.olfig@gmail.com).
Castillo: Al ser Parador Nacional, el interior solo es accesible a clientes, aunque se pueden visitar los jardines.
Museo Diocesano: de viernes a sábado de 11:00-14:00 y de 16:00-20:00, los domingos abre de 11:00-14:00 y de 16:00-19:00 (cerrado entre enero y marzo).
Casa del Doncel: De sábados a domingos de 11:00-14:00h.
Iglesia de San Vicente Mártir: Horario de culto sábados a las 19:00h y los domingos a las 13:00h.
Iglesia de Santiago: En restauración. Sábados, de 11:30 a 14:00 y de 16:30 a 19:30 horas y los domingos de 11:30 a 14:00 horas.
Convento Ursulinas: Horario de culto.

Por último os dejo un mapa de la ciudad para orientaros:



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