domingo, 6 de agosto de 2017

Todos los Progresivos son iguales (II)

Hace tiempo realicé un artículo sobre lentes progresivas que tuvo un gran seguimiento en el blog. Lo que pretendía ser un medio para informar sobre las distintas calidades de las lentes progresivas de un fabricante, se convirtió en un foro abierto en el cual multitud de seguidores exponíais vuestro caso y pedíais consejo tanto antes como después de adquirir lentes progresivas. Es lo maravilloso de un blog: es algo vivo que entre todos lo vamos modelando.

En aquella ocasión os escribía sobre los lentes progresivos de la marca HOYA. Por no quedarme en este único fabricante voy a realizar un artículo similar abordando los lentes progresivos de otra casa puntera en la óptica. Me refiero a la casa alemana Zeiss.

¿Os interesa conocer un poco más los progresivos de este fabricante?


Zeiss es uno de los fabricantes más importantes en el mundo en lo que a lentes se refiere. Su inmersión tecnológica aborda campos tan diversos como la medicina,  la litografía o la astronáutica.  Siempre que se necesite una lente o un sistema de lentes, Zeiss ofrece una probada eficacia. Entre sus más señeros logros está formar parte del Mars Rover Project (vehículo explorador de Marte), o proveer de potentes microscopios a investigadores con el Premio Nóbel como John O´Keefe. En fotografía profesional o en el 80% de los microchips del mercado tecnológico encontraréis la marca Zeiss.

¿Por qué os cuento esta laudatoria introducción cuan representante de la marca? Pues por la sencilla razón que unos cardan la lana y otros tienen la fama. Seguro que muchos conocéis el fabricante Essilor (por sus numerosos anuncios en la TV). Parece que cada poco tiempo inventaran un nuevo progresivo cuando, en realidad, el verdadero avance evolutivo en estas lentes fue conseguir el tallado FreeForm. Pues bien, esta nueva forma de fabricación de los lentes fue inventada por Zeiss, a quién el resto de casas pagan por utilizar su patente. El invento data de 1981, ni más ni menos, lo que demuestra lo complicado que resulta para la ciencia llevar al mercado sus avances. Curioso, ¿verdad?

¿Cómo logra Zeiss ser un fabricante puntero? De la manera más sencilla del mundo. Invirtiendo una parte de su facturación (10%) en actividades de I+D. Es más, el 11% de sus trabajadores se dedica en exclusiva a I+D desarrollando nuevos productos todos los años.

Los progresivos de Zeiss los podemos clasificar como unos progresivos con distribución de aberraciones intermedia, quedando equidistantes de los dos extremos que forman HOYA (blandos) y ESSILOR (duros). Esta clasificación divide a los progresivos según la distribución de las aberraciones desde el pasillo de visión hacia la periferia. Los blandos serían los que reparten las aberraciones por más extensión del lente y los duros los que aumentan los campos visuales a costa de marcar de forma decidida las aberraciones. Si en los primeros el cliente nota menos aberraciones pero su campo nítido es menor, en los duros el pasillo se encuentra muy “marcado” por las aberraciones, que son más notorias para el usuario, aunque logran mayor campo visual en lejos y cerca. En muchas ocasiones, algunas inadaptaciones se explican por estos distintos diseños, pues los pacientes se acostumbran a una distribución particular de las aberraciones y no desean acostumbrarse al cambio. No obstante, con la fabricación FreeForm, las diferencias se están diluyendo, logrando los nuevos diseños una distribución más suave de las aberraciones.

A su vez, los progresivos Zeiss (de su mejor gama) se dividen en cuatrocategorías, cada una de las cuales incorpora las mejoras que posee el anterior. Por tanto, son progresivos acumulativos, con lo que los usuarios entienden mucho mejor la diferencia de precio entre unos y otros. Empecemos por el más básico.

ZEISS PRECISIÓN PURE

Este progresivo incluye las siguientes tecnologías:

·        Tecnología Precisión: Tallado punto a punto FreeForm en la fabricación. El resultado de realizar un diseño a medida en cada punto de la lente se traduce en una visión mucho más nítida que en los diseños anteriores.
·        Dynamics Optics: Amplia la zona de lejos y ofrece una visión más dinámica. La transición rápida entre las distintas graduaciones mejora un enfoque más rápido. Por último, amplia la zona de cerca al tener en cuenta la convergencia ocular en lectura. La periferia del lente también está mejorada respecto a diseños anteriores al optimizar las aberraciones laterales.
·        Thin optics: Optimización del espesor, adaptando curvas base y prisma de aligeramiento para obtener los lentes más finos posibles en cada graduación.
·        Tecnología Digital Inside: Optimizadas para una distancia de lectura convencional (papel 45 cm) y digital (móvil 35 cm). El resultado es una postura de cabeza al leer más natural y relajada.

Como vemos, el lente básico de Zeiss ya posee importantes características que le convierten en un muy buen progresivo, pues el simple tallado FreeForm ya conduce a unos campos visuales más amplios que progresivos con diseños convencionales o FreeForm por una sola cara (que también hay en el mercado). Además, la incorporación de diseños optimizados para las necesidades actuales en cerca los hacen ideales para todos aquellos que desean calidad a un buen precio.











ZEISS PRECISIÓN PLUS

La única manera de mejorar el lente anterior, puesto que la fabricación FreeForm es la misma, se basa en personalizar al paciente los lentes lo máximo posible. Por tanto, los siguientes tres lentes que vamos a describir tienen la particularidad de ir aumentando el grado de personalización exponencialmente.

En este primer caso, la personalización obedece al pasillo de progresión del progresivo. Ese pasillo, en Zeiss (al igual que en HOYA), se define como la distancia entre la parte de lejos (pupila usuario) y el inicio de la zona de cerca. Que sea más o menos largo tiene sus ventajas y sus inconvenientes para el tema de las aberraciones.

Aquí vamos a hablar un poco de física, en concreto, del Teorema de Minkwitz. Este teorema dice algo así como que “el valor del astigmatismo en dirección perpendicular al meridiano principal crece el doble de rápido de lo que lo hace la adición”. ¿Qué significa esto? Varias cosas:

·        A igualdad de adición, cuanto más corto sea el pasillo, más estrecha será la zona intermedia. Las aberraciones estarán más cerca.
·        A igualdad de longitud del pasillo, cuanto mayor sea la adición, más estrecha será la zona intermedia.
·        La lente progresiva es un delicado compromiso entre factores contradictorios.

Si hacemos caso a esta máxima, tenemos varias consecuencias importantes que debemos advertir a nuestros pacientes si no queremos tener problemas con su adaptación:

·        Cuando aumenta la graduación en cerca con el cambio de progresivos, los campos se hacen menores. Por tanto, si colocamos el mismo progresivo que utilizaba, los campos visuales los notará más reducidos. Si colocamos uno de superior gama debemos advertir que es posible que quede igual, pues la mayor personalización compensa la reducción por el aumento de la graduación. Conclusión: los mejores progresivos siempre son los primeros, al tener menor graduación en cerca.
·        Un pasillo corto, respecto a uno largo, genera unas aberraciones mayores. Por tanto, cambiar pasillos en los progresivos siguientes es una temeridad, al variar las posiciones aprendidas por los usuarios. Pasar de un pasillo corto a otro largo supondrá que el paciente debe levantar en exceso la barbilla para encontrar la zona de cerca. Pasar de un pasillo largo a otro corto supondrá mayores aberraciones y menor distancia intermedia. Avisar de lo que el paciente se va a encontrar cuando cambio de progresivos es la mejor manera para vacunar las adaptaciones y evitar desagradables sorpresas.

El cambio de la longitud de pasillo tiene la ventaja de aumentar el campo visual nítido de los progresivos. Y la posibilidad que ofrece Zeiss en estos progresivos, en pasos de medio milímetro, supone una buena herramienta para compensar cambios en la graduación de cerca sin tener que variar en exceso la longitud de pasillo que el paciente está acostumbrado a utilizar.

De forma general, se suele indicar que por cada 0.50 D. que aumentamos en cerca se compensa la reducción de campo visual en distancias próximas aumentando la longitud del pasillo 1 mm. Igualmente, no está recomendado realizar cambios en la longitud de pasillo mayores a 2 mm.

Tal vez con un ejemplo se entienda mejor lo que esto significa. Imaginemos que un paciente aumenta su adición 1 dioptría respecto a su refracción anterior. En el caso de los progresivos de HOYA, que solo proporcionan dos longitudes de pasillo (11 y 14 mm) en la mayor parte de sus lentes, la única manera de compensar la reducción inherente de campo visual debida al aumento de graduación es mediante la realización de un diseño superior, pues pasar de un diseño corto a otro largo supone variar en exceso la longitud del pasillo.

En cambio, en el caso de Zeiss, podemos mantener el mismo diseño de progresivo variando 2 mm la longitud de pasillo. Si el usuario acostumbraba a usar un pasillo corto (11 mm), la nueva lente tendrá los mismos campos visuales en cerca con un pasillo de 13 mm. Ahora bien, deberemos advertir que su zona de cerca le quedará algo más baja que en la actualidad, siendo la consecución de esa nueva postura de lectura su único requerimiento de asimilación del nuevo lente.












Además de las aplicaciones anteriores, la posibilidad de fabricar un progresivo conociendo la longitud exacta del pasillo nos permite realizar unos lentes con amplios campos visuales. Esto se traduce en que el paciente sabe que obtendrá el mejor diseño posible independientemente del tamaño de montura elegida. Es lo que Zeiss denomina Tecnología FrameFit: Adaptación de la longitud del pasillo a las necesidades de la montura.

ZEISS PRECISIÓN SUPERB

La mayor personalización de este lente reside en la introducción de los parámetros faciales: ángulo Pantoscópico, ángulo de Galbe y distancia de vértice. Es lo que Zeiss denomina Tecnología FaceFit.

Cada persona tiene una cara diferente y, por ello, el mismo progresivo no puede sentarle igual a todas las personas. Una nariz más o menos prominente puede variar varios milímetros la distancia entre el ojo y el lente. Que las orejas estén más o menos levantadas pueden variar el ángulo pantoscópico (inclinación de la gafa respecto a la cara). Por otro lado, una montura más o menos envolvente también supone cambios en el diseño que pueden variar los campos visuales.
 










La personalización de los parámetros faciales mejora, tanto los campos visuales como la visión binocular (3D). Esta mayor personalización logra mejorar el enfoque, que es más rápido, y proporciona una mejor visión dinámica en lejos. Igualmente proporciona una visión próxima mayor y más descansada.
 











ZEISS INDIVIDUAL 2

Este es el lente más avanzado de Zeiss y el que podemos considerar más personalizado de todos. A las tecnologías anteriores que hemos señalado en los progresivos anteriores debemos añadir dos más:

·        Tecnología IndividualFit: Tiene en cuenta las actividades diarias del paciente y permite elegir tres diseños de lentes para adaptarse a las necesidades del usuario.
·        Tecnología Luminance Design: Tiene en cuenta un tamaño medio pupilar de 3,3 mm, razón por la cual mejora las prestaciones de la lente tanto de día como de noche.

Estas lentes van a permitirnos personalizar los lentes a las necesidades principales de los pacientes. Zeiss contempla tres tipos de lentes, los cuales se enfocan según la ocupación mayoritaria del usuario:

·        Near: Enfocado a personas que pasan la mayor parte del día en distancias próximas (30-60 cm), en tareas estáticas y que necesitan una visión próxima muy precisa. Unos buenos candidatos serían científicos que trabajan en mesas de laboratorio, arquitectos…
·        Intermediated: Enfocado a personas que trabajan o se desenvuelven en un entorno de distancias intermedio (60-90 cm) y que realizan tareas visuales dinámicas en las que suelen cambiar frecuentemente el rango visual. Personas a las que se aconseja este tipo de diseño son informáticos y todo tipo de personas con trabajos que requieren pantallas de ordenador.
·        Balanced: Enfocado a pacientes que cambian constantemente su rango visual y desean tener un diseño que no priorice ninguna distancia en particular.

Por último, el diseño de estos progresivos tiene en cuenta el tamaño pupilar de las personas en las distintas condiciones lumínicas. Mientras que por el día nuestras pupilas suelen contraerse debido a la luz solar, por la noche las pupilas se dilatan lo máximo posible para captar la máxima luz posible.

 










La mayor parte de los fabricantes realizan sus diseños teniendo en cuenta las condiciones lumínicas diarias, razón por la cual sus progresivos tienen un peor funcionamiento por la noche. En cambio, este diseño de Zeiss consigue la misma calidad visual tanto de día como de noche.

Y hasta aquí la gama alta de los progresivos de Zeiss. Espero que con esta breve explicación tanto pacientes, como ópticos, logren comprender mejor las diferencias y ventajas de los distintos tipos de progresivos existentes en el mercado.

Muchos pacientes comprenden la diferencia de precio entre móviles al tener un procesador con mayor memoria RAM, una pantalla más grande, una batería más larga, una mejor cámara de fotos… Ahora, tras leer este post, también sabrán lo que ganan cuando adquieren un lente de inferior calidad.


Para más información sobre los productos de Zeiss:
https://www.zeiss.es/vision-care/es_es/home.html


Y, por último, si deseáis convertir esta entrada en un nuevo foro en el que consultarme vuestras dudas respecto a progresivos no dudéis en hacerlo, pues la esencia de los blogs es el feedback que los mantiene vivos. Y si, de paso, alguno considera oportuno contribuir comprando alguno de mis ebooks (1,99€) me sentiré muy agradecido por vuestro apoyo.



4 comentarios:

  1. Un artículo genial !!!
    Has dejado sin argumentos a los "abducidos" por ESSILOR .......
    Ojalá y este tipo de información llegara al usuario, pero por desgracia tienen más influencia tres cocineros q un premio Nobel

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    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar y por los ánimos.
      Essilor es el único fabricante que promociona sus lentes en televisión o redes sociales, razón por la cual los clientes es lo único que conocen.
      Espero que con mi granito de arena podamos ampliar el conocimiento de otros fabricantes tan buenos como la casa francesa.
      Agradezco que sigas el blog.
      Saludos

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  2. Hola, felicidades por el blog. Lo he descubierto hace unos meses y me parece muy interesante. Sigo especialmente los artículos sobre Óptica puesto que soy empleado del sector (montador-vendedor) y me interesan mucho.
    Puesto que animas a participar, me gustaría compartir mi experiencia profesional en un tema que has tratado en este artículo, la elección del corredor o pasillo que es una opción disponible en progresivos de gama alta.
    Creo que estamos de acuerdo en que todas las cualidades de un progresivo se manifiestan con un pasillo largo. El mejor progresivo del mercado, si le ponemos un pasillo corto, le estamos restando cualidades ópticas, lo hacemos más ineficiente. Por este motivo, yo siempre procuro colocar el pasillo más largo posible que me permita la montura.
    Pero es verdad que a veces hay que tomar precauciones para evitar rechazos especialmente de personas que ya usan un pasillo corto. En este sentido, la posición de cerca aprendida por el usuario es un motivo a tener en cuenta pero no el único. La recomendación que comentas de, como mucho, variar 2 mm. la longitud del corredor me parece correcta sólo en el caso de que el usuario conserve la misma montura. Yo he modificado muchas veces el corredor al usuario, desde el más corto al más largo sin ningún problema, al contrario, cliente agradecido porque nota gran mejora general en las prestaciones del progresivo.
    La clave está en valorar correctamente 2 parámetros muy importantes que muchas veces pasan desapercibidos: la distancia al vértice y el ángulo pantoscópico.
    Me explico: a un cliente usuario de un pasillo corto, si le colocamos unos nuevos progresivos en una montura nueva con una distancia al vértice mayor, es decir, más separada de la cara, le podemos poner sin problema un pasillo largo porque el ángulo de visión de cerca apenas le variará al quedar compensado por dicha mayor separación de la gafa. Es más, si optamos por mantener el mismo pasillo que previamente usa, tendrá una percepción del campo visual aún más reducido en la zona intermedia y cerca que con la montura anterior puesto que ahora la gafa le queda más separada. Por contra, si la montura nueva queda más apegada a la cara (distancia al vértice menor), aquí sí que tendremos que ser conservadores evitando modificaciones excesivas, avisando al cliente si hacemos cualquier pequeño cambio ya que el ángulo de visión de cerca será mayor..
    Con el pantoscópico pasa lo mismo, si la montura nueva queda más inclinada que la antigua
    podemos encontrarnos con problemas pero si es al revés nos favorecerá la colocación de un pasillo más largo. El peor escenario posible sería el cliente poco predispuesto a cambios al que le aumenta la adición y le vendemos unos progresivos en una montura que le queda más enganchada y más inclinada que la que lleva y que además por su diseño rígido no nos permite modificar mediante ajuste manual estos parámetros. Aquí la única opción sería mantenerle el pasillo o modificárselo mínimamente porque de lo contrario la visión de cerca le quedará “escondida”
    El mejor escenario sería lo contrario, usuario receptivo, montura moldeable que nos permita ajustes manuales y con distancia al vértice y pantoscópico con valores más correctos . En este caso, podremos aumentarle el pasillo al máximo y no tendremos ningún problema. Esta es mi experiencia.
    Muchas gracias por tu trabajo, te animo a que continúes publicando artículos tan interesantes y útiles como los que has hecho hasta ahora.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Hola Ramón, muchas gracias por aportar un comentario tan instructivo.
      En unas breves pinceladas has resumido lo difícil que puede ser adaptar unos progresivos adecuadamente. Muchas personas piensan que se trata de un producto como otro cualquiera, pero en realidad la personalización es tan decisiva que, en muchos casos, factores como los que comentan separan una adaptación simple de otra complicada.
      En efecto, no es casualidad que la distancia de vértice y el ángulo pantoscópico sean los dos valores faciales más importantes que los fabricantes nos dejan definir en los progresivos de alta gama (junto al envolvente, aunque este varía poco en graduado).
      En el tema del pasillo y los valores faciales la clave está en sabernos anticipar a los posibles problemas que pueden surgir. Por ello, la importancia de conocer la graduación, la montura y el tipo de lente anterior que utiliza el usuario. Con ello tenemos una buena base para poder aconsejar.
      Y, además de lo anterior, está la predisposición del usuario. Una persona a la que se le advierte de lo que encontrará con sus nuevos progresivos a priori es más factible que asuma las dificultades del cambio que siempre se produce al aumentar la graduación. Una persona poco proclive a los cambios resultará problemática aunque le advirtamos de ellos. Y es que en un porcentaje muy grande, la forma que tienen los pacientes de afrontar la adaptación a un nuevo lente, es crucial para una buena adaptación.
      Como suelo indicar, nuestro trabajo es intentar realizar la mejor adaptación posible, advirtiendo de lo que el paciente va a encontrarse. Realizado esto, la adaptación ya no depende de nosotros, sino del paciente.
      Saludos y muchas gracias por los ánimos y por tu aportación

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