domingo, 21 de agosto de 2016

En el norte peninsular no existen restos de la presencia romana



Una idea muy difundida entre la población es que la ciudad septentrional con mayores restos romanos es León. La antigua Legio conserva actualmente los restos de sus murallas romanas, de parte del anfiteatro y de la Porta Principalis Sinistra. Y, por supuesto, en su territorio circundante se encuentra la famosa explotación minera de Las Médulas.

Parece como si la conquista del norte peninsular por Augusto no hubiese dejado huella alguna en la conciencia popular. Tal vez, la asociación de Asturias con el Reino Astur medieval, protagonista de la Reconquista ante los musulmanes, pudiese ser una de las razones por las que parece haberse borrado o difuminado el pasado romano de la zona.

Por ello, hoy vamos a viajar a una preciosa ciudad asturiana, Gijón, y a descubrir su rico legado romano actual. ¿Os interesa?


El primer escenario que debemos describir es el Parque Arqueológico de Campa Torres, situado a unos siete kilómetros del centro de Gijón. Se trata del lugar donde vivía la población autóctona de la zona en el momento de la llegada de los romanos.

Las fuentes clásicas nombran este asentamiento como Noega y sus habitantes eran unos expertos metalúrgicos, razón por la que atrajeron el interés de los romanos. Su presencia está confirmada por el resto de un ara que se erigió en el S. I d.C. conmemorando la conquista de Augusto.  Los romanos preferían asentarse en zonas más llanas y de fácil acceso, razón por la cual el oppidum se abandonó durante el siglo siguiente y sus habitantes se trasladaron a Gigia, el actual Cerro de Santa Catalina.

Comparación entre viviendas astur y romana en el Parque Arqueológico de Campa Torres (Gijón)


La visita de este lugar nos va a servir tanto para descubrir el pasado de los habitantes más antiguos de Gijón, con 13 puntos clave que nos descubrirán los elementos más importantes del poblado prerromano, así como para vislumbrar el paso de la fase prerromana a la plenamente romana. Ello está plasmado, de forma muy visual, en las reproducciones de un par de viviendas autóctonas, una astur circular y otra romana rectangular. Igualmente recomiendo visitar el museo del parque, donde podremos entender la importancia de este primitivo asentamiento.

En el interior de la ciudad vamos a encontrarnos con dos importantes restos romanos de visita imprescindible. Uno de ellos es la muralla romana, erigida entre los siglos III y IV, es decir, en los momentos finales del Imperio romano. Tenía un perímetro total de 850 metros y encerraba en su interior el núcleo original romano, correspondiente con el actual barrio de Cimadevilla.

Restos muralla romana de Gijón


Destruida en el Medievo, hacia finales del siglo XIV, en el contexto de las luchas entre Enrique III de Trastámara y el conde Alfonso Enríquez, hoy apenas podemos admirar una pequeña parte de la misma en distintos puntos de la ciudad. El más espectacular es el tramo de la puerta principal, la cual estaba franqueada por dos poderosas torres cuadrangulares. Como nota curiosa destacar que es la única entrada descubierta hasta la fecha. Otros puntos donde se conservan tramos pequeños de muralla son el Archivo Municipal, el acceso este al Cerro de Santa Catalina, el restaurante La Casona y el museo de las Termas Romanas.

El museo de las Termas Romanas de Campo Valdés es en realidad un yacimiento urbano en donde conoceremos los restos de este importante edificio público. En la parte inicial del museo podremos informarnos tanto de las características y funciones principales de este edificio como de la presencia general romana en la ciudad.

Reconstrucción ideal termas romanas de Gijón


La visita a las termas se realiza a través de una pasarela que reproduce el recorrido original que podría hacer cualquier romano y los paneles explicativos son muy indicativos para reconstruir en nuestra mente el aspecto original de cada zona visitada. Destacar como curiosidad la presencia de diferentes tipos de luces para diferenciar las salas frías de las calientes, lo que resulta muy gráfico para el visitante. Con el paso del tiempo, estas termas pasaron a ser una vivienda y, más tarde, en el Medievo, fue usada como necrópolis. Ambos aspectos los podremos comprobar con los restos de pinturas murales y de un sarcófago de piedra en el tramo final del recorrido.

Restos de las termas romanas de Gijón


Por último, la visita al legado romano de Gijón debe comprender la cercana Villa Romana de Veranés, un magnífico ejemplo con el que terminar nuestra exposición, al representar el paso del mundo romano al medieval.

Esta villa se encuentra a escasos doce kilómetros de Gijón, junto a la carreta antigua de Gijón a Oviedo (AS-18, ahora AS-II). Su visita es obligada, pues se trata del mayor asentamiento romano del norte peninsular, con unos 4000 metros cuadrados visitables.

Lo primero que nos encontraremos al llegar al lugar será el edificio de recepción de visitantes, en donde poder descubrir diferentes piezas de este yacimiento, así como comprender la recuperación e historia del mismo.

Reconstrucción ideal de la villa de Veranes


Más tarde podremos visitar, en un recorrido perfectamente señalizado, las partes más importantes de esta villa romana, cuya principal ocupación era la explotación agropecuaria. Por ello, nos encontraremos con dos partes totalmente diferenciadas. Por un lado la pars urbana, zona de residencia del señor de la villa y de su familia, y por otro la pars rustica, espacio dedicado a la explotación. La parte visitable, y más interesante para el turista, es la primera.

Yacimiento de la Villa de Veranes (Gijón)


En el recorrido de esta magnífica y grandiosa vivienda, organizada en un sistema de terrazas excavadas en la ladera, podremos admirar el gran triclinio rematado en ábside, los baños o el oecus, sala de recepción decorada con un magnífico mosaico polícromo. En esta sala el propietario de la villa, tal vez un tal Veranius (de ahí el nombre), actuaba como un auténtico señor feudal respecto a sus siervos.

Mosaico del oecus de la Villa de Veranes (Gijón)


Para finalizar me quedo con una inscripción que se descubrió en el dormitorio del señor de la villa y que dice así: “Uterefeux domumtu am”, que significa “Que disfrutes de tu casa”. Un magnífico consejo que intento seguir al pie de la letra.

Si deseáis ampliar la información sobre el legado romano de Gijón os recomiendo visitar la página oficial de los museos de Gijón: https://museos.gijon.es/

O el artículo, de Javier Ramos sobre el Gijón romano en http://lugaresconhistoria.com/

Y como extra, para todos aquellos que os gusten las villas romanas os aconsejo descargar esta aplicación: http://www.villasromanas.es/

Un saludo y hasta la próxima.

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