domingo, 24 de abril de 2016

El turismo de Cartagena se reduce al submarino de Isaac Peral



Cuando pensamos en la región de Murcia a muchos nos vienen a la cabeza las hermosas playas de Mazarrón, las del Mar Menor o la estrecha franja de tierra de La Manga. Todos lugares turísticos de vacaciones veraniegas. Playa, piscina, chiringuitos y poco turismo cultural.

Pero esa imagen tan consolidada debe ser matizada, pues existe una excepción cultural en la región murciana que bien vale una visita cultural en condiciones. Y, para sorpresa de muchos, no me refiero a la misma capital murciana, sino a una ciudad que aunque está pegada al mar no tiene playa. Me refiero a Cartagena. ¿Queréis conocerla?



Un poco de Historia

Cartagena es una de esas tantas ciudades españolas cuyo gran pasado histórico ha quedado algo olvidado con el paso de los siglos. Muchos niños ignoran que en esta ciudad combatió Aníbal o Escipión el africano, figuras históricas de gran renombre histórico. Pero su pasado más remoto lo encontramos en la Prehistoria, pues en varias cuevas del término municipal los arqueólogos han hallado restos de Homo Habilis, Homo Neandertal y Homo Sapiens.

Su inicio como ciudad se ha querido ver en el lejano siglo VI a.C., en la ciudad de Mastia, perteneciente a una confederación tartésica, si bien no existen pruebas que lo corroboren. Las fuentes clásicas otorgan la fundación de la ciudad al general cartaginés Asdrúbal el Bello, hacia el 227 a.C. Su nombre original era Qart Hadasht.

En el año 209 a.C. los romanos tomaron la ciudad durante su conquista de la Península, conociéndose desde entonces como Carthago Nova. La ciudad conocería un gran esplendor durante la época de Augusto, momento en el cual se dotó de sus principales monumentos.

Tras los romanos la ciudad se vería envuelta en los avatares generales que asolaron la Península Ibérica. Saqueada por los vándalos en el año 425, conquistada por los bizantinos en el año 550 y convertida en la capital de sus territorios ibéricos, reducida a cenizas por los godos en el año 622, renacimiento durante la época de dominio musulmán y “reconquistada” por los cristianos en el año 1245.

Ya en época moderna, el puerto de Cartagena fue la base militar principal de la monarquía española desde donde dominar el Mediterráneo. Su esplendor empezaría a decaer con el descubrimiento de América y la importancia que tuvieron desde entonces los viajes por el Atlántico. No obstante, un nuevo esplendor renació en época borbónica al trasladarse a Cartagena las Atarazanas Reales desde Barcelona.

Por último, en época contemporánea, la ciudad se levantó en armas en numerosas ocasiones. Primero contra el invasor francés en 1808, luego contra el gobierno central en 1873 defendiendo las tesis federalistas, algo que le costó una importante devastación. Tal vez por ello, durante la Guerra Civil Española Cartagena fue la única base naval que permaneció fiel a la República y la última ciudad en rendirse ante los franquistas, ya el 31 de marzo de 1939.
A continuación os voy a dar mis 5 razones por las que debéis visitar Cartagena


1. Numeroso legado arqueológico

Cuando deseamos ver ruinas arqueológicas, generalmente, debemos desplazarnos a lugares algo remotos, donde el olvido de las ciudades antiguas permitió que las construcciones más modernas no las destruyeran. En las ciudades apenas existen restos diseminados de mayor o menor cuantía. Son excepcionales las ciudades que poseen una abundancia de restos arqueológicos visitables en la actualidad. Mérida puede ser un ejemplo paradigmático. Cartagena no se queda atrás.

Entre su entramado urbano vamos a poder ir descubriendo numerosos restos del pasado más remoto de esta ciudad. De época cartaginesa tenemos un centro de interpretación de la muralla púnica. De época romana tenemos un magnífico teatro, los restos del foro, de una casa romana y del templo interpretado como el Augusteum. Todas son visitas muy recomendables pues, en su conjunto, forman uno de los mayores parques arqueológicos urbanos de nuestro país.

Si no tenéis tiempo suficiente para ver todas os recomiendo encarecidamente no perderos en teatro romano. Al inicio de la visita se presenta un audiovisual de 10 minutos que nos introducirá en el monumento. Luego veremos algunas piezas escultóricas encontradas en el yacimiento, así como restos, de épocas posteriores, encontrados al profundizar las excavaciones. Y culminaremos la visita admirando lo que nos queda del teatro, el cual posee unas imponentes gradas que podían acoger hasta 6.000 almas y parte de la fachada escénica. Anexo al teatro se encuentra la Iglesia de Santa María la Vieja, destruida durante la Guerra Civil y conservada en ese estado como memoria de aquella funesta época.
 
El impresionante teatro romano de Cartagena
La Casa de la Fortuna también es una visita interesante, pues además de conocer la disposición de una casa romana (siglo I d.C.) podremos observar un audiovisual interesante, algún sencillo mosaico y los restos de pintura en las paredes, sin duda, lo más destacable de la visita.

2. Variados museos

Salvo que pasemos varios días en la ciudad será imposible visitar toda la oferta museística que ofrece Cartagena. Por subrayar sólo alguno de los más destacados os aconsejo visitar el Museo Refugio de la Guerra Civil, donde podréis visitar un refugio antiaéreo y conocer las duras condiciones de vida de una ciudad durante la guerra; o el ARQUA, Museo Nacional de Arqueología Subacuática, donde descubriréis este tipo de trabajo arqueológico así como todo lo relacionado con la historia de la navegación en la zona.
 
Interior del Museo ARQUA en Cartagena
Para aquellos que les apasione todo lo relacionado con la vida militar existe un museo naval y otro histórico militar. Mientras que a los entusiastas del arte contemporáneo les agradará visitar el MUAM, Museo Regional de Arte Moderno. El resto pueden conformarse admirando la fachada de este edificio, decorada profusamente con motivos cerámicos (casa Aguirre).

3. Imponentes fortalezas

En lo alto del cerro más elevado de Cartagena se alza el Castillo de la Concepción, originario del siglo XIII. Su visita es atractiva por varios motivos: el ascensor panorámico que nos eleva 45 metros de altura es un espectáculo en sí mismo, el castillo acoge un centro de interpretación de la historia de la ciudad y, lo mejor de todo, son las increíbles vistas que podremos contemplar desde las terrazas.

Y un poco alejado de la ciudad tenemos el Fuerte de la Navidad, una fortaleza donde descubrir el sistema defensivo de Cartagena en el siglo XVII y comprobar como se vivía el día a día en una fortificación de este tipo.
 
Fuerte de la Navidad en Cartagena
4. El submarino de Isaac Peral

Si por algo se conoce a Cartagena es por ser la ciudad donde nació Isaac Peral, el inventor del primer submarino torpedero. Una réplica de su submarino estuvo durante muchos años en el paseo marítimo junto al puerto, pero hoy día el Museo Naval ha habilitado una sala exenta donde podremos visitarlo cómodamente y descubrir, además, la trayectoria vital de este importante personaje histórico. Una visita imprescindible (y gratuita).
 
El submarino de Isaac Peral (Cartagena)
5. Patrimonio arquitectónico

Aunque Cartagena perdió gran parte de sus edificios históricos a finales del siglo XIX, desde esa fecha se han levantado imponentes arquitecturas que merece la pena admirar. Entre las que más me gustaron destacaré la Casa Maestre (inspirada en la casa Calvet de Gaudí), el Casino, el modernista Gran Hotel y la Estación de Ferrocarril.
 
El Gran Hotel de Cartagena

Por último os voy a recomendar un itinerario turístico tipo con el que recorrer esta ciudad fácilmente y sin perderos ninguno de sus atractivos turísticos.

Si llegáis en coche lo mejor es entrar a la ciudad por el Paseo de Alfonso XIII, pues allí podréis aparcar sin preocuparos por sacar el ticket de la hora. Si subís la calle Capitanes Ripoll llegaréis a la Plaza A. Bastarreche, un buen lugar para iniciar vuestra visita.

A vuestra izquierda podréis ver el edificio de la Estación de Ferrocarril, el cual merece una visita. A vuestra derecha, avanzando un poco, os toparéis con la Muralla Púnica y su centro de interpretación.

Siguiendo la calle San Diego, hoy día algo deprimida y alejada de su pasado esplendor, llegaremos al MURAM, en la plaza de la Merced. Un poco más adelante, en la plaza de Risueño, nos toparemos con el primer resto arqueológico, la Casa de la Fortuna.

Dejando esta plaza a nuestra derecha y tomando la primera calle a la izquierda (caballero) llegaremos al Augusteum. Esa calle desemboca en la Plaza de San Francisco, donde se alza la Casa Maestre, algo oculta tras los altos árboles.

Debéis salir de la plaza por la calle Honda, situada justo en línea diagonal respecto a la calle por donde entrasteis a la plaza, pues ella os llevará a las ruinas del Foro Romano. Y un poco más adelante, a la calle Mayor, auténtica arteria comercial de la ciudad.

Sin previo aviso os toparéis con el edificio del Gran Hotel. Bajando esa calle hasta el puerto podréis adentraros en la Cartagena más consumista, pues aquí se sitúan los principales comercios de la ciudad. También podréis admirar imponentes edificios históricos, como la Casa Llagostera, el Casino o el Ayuntamiento.

Precisamente enfrente del Ayuntamiento se sitúa la entrada al Museo del Teatro Romano. Y andando escasos metros llegaremos al puerto, donde admirar numerosas embarcaciones. Justo al llegar tenemos la opción de montarnos en un barco turístico que recorre la bahía de Cartagena. A nuestra izquierda podemos acercarnos a ARQUA, mientras que si nos dirigimos a nuestra derecha nos toparemos con el Museo Naval y, algo más adelante, con la sala donde se expone el submarino de Isaac Peral.

Para terminar nuestro recorrido turístico debemos adentrarnos nuevamente en la ciudad por la calle Mayor y dirigirnos, hacia la derecha, hasta la plaza donde se situaban los restos de la casa romana. Tomando la calle Gisbert llegaremos a otro centro de ineludible visita, el ascensor panorámico que nos subirá al Castillo de la Concepción y el edificio que alberga el Museo Refugio de la Guerra Civil. Justo enfrente también se encuentran los restos del antiguo anfiteatro romano, situado debajo de la actual plaza de toros.


Respecto a los horarios, planos y coste de los museos y monumentos os aconsejo visitar la página de turismo de la ciudad: http://www.cartagenaturismo.es/

Espero que con estas breves indicaciones podáis sacar el máximo provecho de la visita a Cartagena.

2 comentarios:

  1. Hola, me ha gustado mucho esta entrada. Soy óptico optometrista y, aunque no soy de Cartagena, resido aquí desde hace más de 10 años.

    Enhorabuena por la entrada y por el blog, muy interesante!!!

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    Respuestas
    1. Hola compañera, gracias por los ánimos. Me alegra que te gustara el post.

      Llevo tres años veraneando en La Manga y en dos ocasiones no me resistí a visitar Cartagena, una ciudad hermosa, amigable y con un gran patrimonio artístico-cultural.

      Un saludo

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