domingo, 24 de enero de 2016

No merece la pena dormir en Nuremberg



Cuando les comentaba a mis conocidos que en mi viaje de bodas había previsto pasar unos días en Núremberg la mayoría de personas se sorprendía enormemente. ¿Qué tiene esa ciudad para ver? ¿No serás un loco de esos que visita los campos de concentración? Me contó un amigo que alguien hizo su viaje de bodas visitando una ruta de campos de concentración nazis.

Tengo que reconocer que me casé hace años y que en aquella época (inicios del siglo XXI) eso de viajar a Alemania no se hacía ni por turismo. Ahora las cosas han cambiado y muchas personas conocen el maravilloso patrimonio cultural que encierra el país teutón. Pero si existe algo que no se ha modificado desde entonces es la maravillosa experiencia que supone visitar Núremberg como turista. Si esta ciudad de la región de Franconia es la más visitada por los alemanes por algo será, ¿verdad?

¿Os animáis a conocerla?


Podría estar hablando de Núremberg durante páginas y páginas, pero ya me habéis advertido algunos lectores que debo resumir y concretar más mis artículos. Por ello, voy a indicaros mis diez razones para visitar Núremberg.

1.     Kaiserburg

El Castillo Imperial se alza majestuosos sobre la colina más alta de Núremberg. Es el monumento más importante de la ciudad, el germen de la misma (pues creció a sus pies) y la que a la postre le dio su nombre, el cual proviene de la palabra Nuorenberc, que significa Monte escarpado.

Lo más interesante de la visita a esta fortaleza es la Capilla, la cual tiene la particularidad de estar formada por dos plantas, una para el Kaiser y su Corte y otra para los siervos. En el antepatio, a la sombra de la poderosa torre Sinwellturm, se encuentra el pabellón del manantial, el cual contiene la Tiefer Brunnen, un pozo de 59 metros que aseguraba el acceso de agua a la fortaleza. En este lugar también se encuentran unos bonitos edificios de entramado de madera que sorprenderán por su recoleta belleza.

La visita a las dependencias interiores del castillo se realiza mediante una visita guiada. La Capilla, como hemos dicho, es lo más importante, y en la visita guiada os harán notar la diferencia entre las gruesas y toscas columnas de la parte inferior y las estilizadas y esbeltas columnas de mármol de la zona del Kaiser. La visita nos llevará por el Salón de los Caballeros o el Salón del Kaiser, con una impresionante Águila Real en el techo. En todas las salas se encuentran expuestos diferentes retratos de los diversos Príncipes alemanes.

Patio de entrada al Castillo de Nuremberg


Próximo al castillo, aunque ya en el exterior, se encuentra la Lugingsland (torre de observación) y la Torre Pentagonal y, entre ambas, el enorme edificio abuhardillado de la Kaiserstallung. Antiguamente utilizado como almacén de cereales y establo, hoy día es sede de un famoso albergue juvenil.

2.     Hauptmarkt

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que esta plaza del mercado es el auténtico corazón de Núremberg. En mi opinión, se trata de uno de los lugares más preciosos de Alemania y guardo en mi memoria gratos recuerdos de este sitio.

La magia de esta plaza reside, en primer lugar, en poseer uno de esos monumentos que no te dejan indiferente. Me refiero a la llamada Schönner Brunnen (la Fuente Bonita). Su nombre contiene dos mentiras, porque hoy día ya no es fuente y porque no es bonita, sino preciosa. Imaginaros hasta que punto sorprende al que la descubre que los mismos soldados soviéticos que invadieron la ciudad en las fases finales de la II Guerra Mundial decidieron respetarla íntegramente.

Construida por Heinrich Beheim a finales del siglo XIV, se compone de una pila de agua de forma octogonal, de la cual se eleva una especie de pináculo gótico, una suerte de pirámide de piedra de unos 20 metros de altura. Esta peculiar construcción está decorada con 40 figuras distribuidas en cuatro niveles, las cuales representan a las siete Artes Liberales y a la Filosofía (parte inferior), los 4 evangelistas y los 4 Padres de la Iglesia (piso siguiente), los 7 Príncipes Electores y 9 héroes (en el penúltimo piso), Moisés y los 7 profetas del Antiguo Testamento (en la cúspide). Estas figuras son réplicas de las originales, bien custodiadas en el Museo Nacional Germánico.

Todo el conjunto está rodeado por una verja metálica que le protege del vandalismo, pero incluso este estorbo a la visión tiene un secreto. Un anillo dorado está escondido en la reja y dicen los locales que si le das tres vueltas mientras piensas en un deseo éste se cumplirá. Por si acaso no faltes a la tradición.

El conjunto sobresale por la profusión de dorados y tonos verdes y resulta una imagen impresionante verla iluminada por la noche. Una de las visitas imprescindibles.

La Schönner Brunnen con la Frauenkirche al fondo

El otro atractivo de la plaza reside en la Frauenkirche (Iglesia de Nuestra Señora), la cual preside uno de los laterales. Se trata de la iglesia más antigua de Franconia y aunque fue construida en estilo gótico, tiene la particularidad de no sorprender por su magnitud. Cuando entramos en ella la mirada no se eleva hacia el cielo sino que se dirige hacia el frente, hacia el altar. De su interior podemos destacar diferentes sepulcros, como el de Hans Rebeck (representando la coronación de María) o el altar Tucher.

No obstante, lo más destacado de esta iglesia es su fachada exterior. Se trata de una fachada escalonada donde aparece María rodeada de santos, patriarcas y profetas. La única torre le otorga una rareza única, al igual que el reloj, fabricado en 1509. Os recomiendo estar atentos a las 12 del mediodía, pues de forma invariable desde su colocación comienza la llamada “Marcha de los Muñecos”. Se trata de un carillón donde las figuras de 7 Electores vestidos de rojo honran al Kaiser Karl IV marchando tres veces a su alrededor. Este espectáculo recuerda la Bula de Oro de 1356, la cual establecía que 7 Electores tenían que elegir al nuevo rey, y que éste debía realizar su primera Asamblea Imperial en Núremberg.

Por último, esta plaza es el lugar donde cada año se celebran puntualmente numerosos mercadillos. Es raro que os encontréis la plaza vacía. Siempre existe alguna feria de artesanía o de algún tipo de evento que da vida y alegría al lugar. No obstante, las más importante es la Christkindlesmarkt ó mercado de Navidad, uno de los eventos más visitados de Alemania (cerca de 2 millones de personas se acercan a él todos los años). Este mercado comenzó debido a la costumbre luterana de realizar regalos a los niños en la Navidad y sus inicios se remontan al siglo XVII, por lo que es el más antiguo de su tipo en el país. En los tenderetes dispuestos para la ocasión se pueden adquirir todo tipo de adornos navideños, juguetes artesanales y productos alimenticios típicos de la región. Especial mención merecen las bratwurst salchichas a la parrilla, el lebkuchen un pan de especias ó el famoso gluehwein, vino tinto especiado que se toma caliente. La alegría reinante y la decoración luminosa hacen del lugar un sitio mágico. Y para los niños, existe en una plaza próxima el llamado Kinderweihnacht, un mercadillo especialmente ideado para ellos, con tiovivos, noria, pista de patinaje y trenes de vapor. Atención a los visitantes, como allí es Papa Noel quién lleva los regalos a los niños, el 24 de diciembre cierra sus puertas.

3.     Tiergärtnertorplatz

Los aledaños al castillo, camino de la ciudad, son uno de los lugares más preciosos que visitaremos. En los jardines próximos al bastión amurallado descubriremos el único lugar por donde el adarve es transitable. Desde él tendremos una excelente vista de esta plaza, en lo que dicen que es una de las más bellas estampas de la ciudad.

En esta turística plaza en pendiente podemos admirar numerosas casas de entramado de madera. La Pilatushaus es inconfundible, con su escultura de St. Georg en armadura, recordando que aquí hubo antaño una armería. Otras dos casas notables son la Schranke y la Dürer-Haus, sede del museo del famoso artista del renacimiento alemán. Completando el ambiente medieval se encuentra la poderosa torre Tiergärtnertor, perteneciente a una de las antiguas murallas de la ciudad.


4.     Arquitectura religiosa

Ya hemos hablado antes de la Frauenkirche, una de las iglesias más características de la ciudad. Pero Núremberg tiene dos iglesias góticas sobresalientes, las cuales os dejaran con la boca abierta.

La que os encontraréis en primer lugar según os adentráis en la ciudad desde la estación de tren es St. Lorenz Kirche. Las dos enormes torres góticas, su rosetón de tracería, las numerosas esculturas contando la vida de Jesús y el aguilón de 12 metros de altura de la entrada os dejarán sin palabras. Fijaros que los casquetes de las torres son distintos. El de la torre norte tuvo que ser sustituido por un entramado de acero al ser destruido el original por un rayo.

En su deslumbrante interior la zona del coro es lo más destacado. El conjunto que forman el Candelabro de bronce, el llamado Saludo del Ángel (obra maestra escultórica de Veit Stoss), y el crucifijo del altar son de inigualable belleza. Diferentes altares situados en las naves laterales también son dignos de admiración.

La otra gran iglesia de Núremberg es St. Sebaldus, situada entre la Hauptmarkt y el Castillo Imperial. Externamente es muy similar a la iglesia anterior, con una nave en románico tardía, dos enormes torres y un coro gótico. En esta iglesia lo más destacable es el sepulcro del santo patrón de Núremberg, Sebaldus, realizado en latón y decorado con ricas figuras.

Exterior de la Iglesia de San Sebaldo de Nuremberg

 Aunque Núremberg tiene otros muchos templos religiosos, éstos fueron los que más me gustaron. Para los que no se cansen de ver este tipo de edificios también recomiendo la visita a la única iglesia barroca de la ciudad, Egidienkirche (luterana), o a los dos templos de la Jakobsplatz: Jakobskirche (con el altar relicario más antiguo de la ciudad) y St. Elisabethkirche (con su característica cúpula de 50 metros).


5.     Museos

El Museo de la Casa de Alberto Durero, en la Tiergärtnertorplatz, es uno de los más importantes de la ciudad. No sólo resulta interesante por descubrir la obra de este genial artista, sino que el edificio en sí mismo es interesante turísticamente hablando, al ser una casa típica medieval. La visita comienza con un audiovisual donde se explica la vida del artista y la importancia de su obra. Luego visitaremos diversas estancias, explicadas mediante audioguía por la anfitriona, Agnes Dürer.

El otro gran museo de Núremberg es el Museo Nacional Germánico. El mayor museo alemán dedicado al arte y la cultura ocupa el lugar en donde antaño estaban situados un par de monasterios, por lo que recorrer sus salas y claustros también es una experiencia gratificante. Entre las piezas que atesora este museo, con las cuales recorremos todas las etapas históricas, debo destacar el cono de oro de Ezelsdorf, el barco Schlüsselfeld, el primer globo terráqueo de la historia (fabricado en 1491 y sin el continente americano) y diversas obras pictóricas de Alberto Durero y escultóricas de Veit Stoss. 

El Museo de los juguetes puede hacer las delicias de los más pequeños y es uno de los tres más visitados de la ciudad. Ello es debido a que además de los diferentes documentos y cuadros que posee referidos al tema del juego, posee numerosas piezas valiosas: muñecas provenientes de todos los rincones del mundo, maravillosas casas de muñecas llenas de detalles, juguetes ópticos (caleidoscopios, linternas mágicas, estereoscopios), juguetes mecánicos de todo tipo y una maqueta ferroviaria que os dejará helados. Igualmente tienen juguetes modernos, como construcciones de Lego o Playmobil.

El Museo del Transporte es una pequeña joya en sí misma. Es el museo de ferrocarriles más antiguo de Alemania y surgió en 1899 en base a la colección de vehículos del Real Ferrocarril Estatal de Baviera. Utilizando dioramas, gráficos y modelos originales se reproduce la historia del transporte. Entre los modelos de locomotoras que podremos ver destacan tanto el Adler, el primer tren ferrocarril alemán (no es el original), como el vagón-salón de Bismarck. No obstante, lo que más os sorprenderá será la enorme maqueta de trenes que ocupa 140 m² y la posibilidad de adentrarse por un túnel o manejar las señales ferroviarias.

Aunque Núremberg tiene numerosos tesoros artísticos que la hacen atractiva por sí misma, su fama mundial ha quedado unida al nazismo de forma permanente. Esta ciudad fue uno de los centros principales de la propaganda del nazismo y, por ello, los vencedores de la II Guerra Mundial, quisieron realizar en esta ciudad los famosos juicios a los criminales de guerra nazis.

Este museo-memorial (Memorium Nürnberger Prozesse) pretende ser recordatorio de los procesos que allí se llevaron a cabo, por lo que todo aquél interesado en profundizar sobre estos juicios tienen en este museo todo lo necesario. Se puede visitar la sala donde se llevaron a cabo los juicios (Sala 600) y  en el museo diversos paneles explican todo lo relativo al proceso. Personalmente me agradó mucho más pasear por la calle de los Derechos Humanos (Straße der Menschenrechte), la cual contiene varias columnas donde se expone el texto abreviado de la famosa Declaración.


6.     Felsengänge (Cuevas subterráneas)

La ciudad de Núremberg, como muchas otras ciudades alemanas, fue bombardeada y destruida, en gran parte, durante la II Guerra Mundial. Y para poder salvar a su población y a los diferentes tesoros artísticos que poseía, los alemanes construyeron todo un entramado de cuevas subterráneas en las que ocultarse.

Es posible visitar algunas de estas cuevas subterráneas acompañados de un guía. Os recomiendo informaros al respecto en la Oficina de Turismo tanto de los horarios como de los lugares de partida. Aunque las explicaciones sólo se dan en alemán e inglés, os maravillará descubrir la forma tan ingeniosa con la que construyeron y surtieron aquellos túneles.

7.     Handwerkerhof (Poblado de tiendas de artesanía)

Si llegáis a Núremberg a través del tren, la primera entrada que os llevará al recinto amurallado es la llamada Puerta del Rey. Su poderosa torre circular Frauentortum, uno de los símbolos de la ciudad, os servirá de guía. Pues bien, al atravesar estas murallas os toparéis con un curioso poblado de aspecto medieval, en donde poder comprar todo tipo de productos de artesanía.

8.     Ehekarussell

Uno de los atractivos más polémicos de la ciudad es la Fuente llamada Carrusel del Matrimonio. Se trata de una fuente situada justo a los pies de la Torre Blanca. Fue realizada en 1984 por el escultor Jürgen Weber, quién se basó para componerla en el poema de Hans Sachs “La vida agridulce del matrimonio”. Tanto en el poema como en las esculturas de la fuente descubriremos las diversas fases por las que pasan algunos matrimonios (eso quiero pensar), desde el romanticismo y amor de los primeros años hasta las peleas y odios que aparecen en los años finales. Aunque para algunos la gran expresividad de las figuras es lo que eleva esta fuente a considerarse una auténtica obra de arte, para otros, las escenas tan explícitas de violencia y sexo resultan desagradables. Os animo a visitarla por vosotros mismos y sacar vuestras propias conclusiones. En mi opinión, al admirarla en mi viaje de bodas, decidí no dejar pasar las primeras fases del matrimonio. Y aún sigo empeñado en ello.

9.     Pasear por la ciudad

La ciudad de Núremberg es una de esas urbes centroeuropeas cuyo principal encanto es descubrir caminando los numerosos rincones que esconde. Ya hemos descrito varios rincones dignos de ser visitados, pero el agradable paseo entre sus calles os proporcionará grandes sorpresas.

El río Pegnitz parte en dos el centro histórico de Núremberg, pero ello no fue obstáculo para que la arquitectura urbana próxima al agua creara hermosas construcciones. En este sentido son destacables el Hospital del Espíritu Santo (Heilig-Geist-Spital) y el Puente del Verdugo (Henkersteg), ambos observables desde alguno de los otros puentes que cruzan el río. Junto al Henkersteg se encuentra una bonita casa de entramado de madera (Weinstadel: Antigua leprosería y Almacén de Vino; hoy residencia estudiantil) y la recoleta isla de Trodelmarkt.

Vista del precioso Hospital del Espíritu Santo

Ya hemos visto que Núremberg posee varias fuentes dignas de admiración. Pero no son las únicas curiosas. En una de las plazas próximas al Ayuntamiento se encuentra la fuente del Hombrecillo del Ganso, cuyo diseño fue realizado por Alberto Durero. Uno de los símbolos de la ciudad es la Tugendbrunnen, situada en el lado norte de la iglesia de St. Lorenz. De la cubeta octogonal se eleva una columna de bronce donde varias figuras se reparten en tres pisos. En el inferior se representan las siete virtudes medievales (Creencia, Amor, Esperanza, Nobleza de espíritu, Templanza, Paciencia y Justicia, situada en la cúspide), mientras que en el tramo central aparecen varios angelotes portando el blasón imperial de Núremberg. Los chorros de agua parten de todas las direcciones, creando una curiosa confusión.

Entre los edificios de la ciudad que se pueden visitar y no hemos comentado todavía debo destacar varios de ellos. En primer lugar la Fembohaus, cerca de la iglesia de St. Sebaldus, es hoy sede del museo municipal. Antiguamente era la casa de un rico comerciante y son destacables tanto los revestimientos de madera murales como los techos estucados. Aunque sus salones renacentistas son impresionantes, me resultó más bonita su fachada con reloj solar. Otra importante casa que podemos visitar es la Tucherschlösschen (Castillito Tucher) situada en Hirschelgasse, donde nos haremos una idea del enorme lujo con el que vivían los patricios del siglo XVI.

El Ayuntamiento es otro de los intereses turísticos de la ciudad y en su visita interior, además de admirar el Gran Salón de Asambleas podremos visitar los tenebrosos calabozos medievales.

El Zeughaus, antiguo arsenal imperial, con sus dos características torres redondas con cúpulas es otro punto de interés turístico y un lugar muy apropiado para degustar la típica pretzel alemana.

Una de las calles más bonitas para pasear es la Weissgerbergasse pues en este lugar se encuentran numerosas casas históricas de entramado de madera, recuerdo de la opulencia que tuvo el sector de los curtidores. Hoy día, cafés y tiendas animan esta calle.

El Cementerio de San Juan es uno de los más importantes de Europa debido a las personalidades que en él se encuentran enterradas, siendo Alberto Durero y Veit Stoss dos de los más importantes.

El Zoo de la ciudad resulta atractivo por la variedad de animales y a los niños les encantará la laguna de los delfines.


10.                       Facilidad de comunicación y transporte

Visitar Núremberg es muy sencillo gracias a la gran cantidad de transportes que posee la ciudad. Por un lado, existe la posibilidad de llegar a Núremberg en avión, pues a escasos 7 Km. se encuentra el Airport Nürnberg. Se trata de un pequeño y recoleto aeropuerto, al que puedes acceder cómodamente en metro desde el centro de la ciudad. Su mejor baza es que conecta con los principales aeropuertos alemanes. Cuando visité la ciudad, desde Madrid-Barajas tuve que hacer una breve escala en Frankfurt.

Igualmente, Núremberg es un auténtico nudo ferroviario, el cual conecta la ciudad con las principales urbes alemanas. Esto es muy práctico para todos aquellos viajeros que realizan la visita al país en tren así como para aquellos que deseen realizar alguna excursión a los alrededores. Si sois de los segundos os recomiendo encarecidamente visitar Rothenburg ob der Tauber (aquí tenéis un artículo) o Bamberg.

La ciudad se visita a pie o, a lo sumo, alquilando una bicicleta. Tanto en uno como en otro caso podréis abarcarla sobradamente, pues el recinto turístico se limita a una esfera central muy bien delimitada.

Si queréis encontrar más información sobre esta maravillosa ciudad os recomiendo visitar las páginas siguientes. Unas son de blogs (con mejores fotos que las mías) y otras son de información práctica.




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