martes, 1 de julio de 2014

Los errores históricos de la película 300, el origen de un imperio



Hace unos días me decidí a ver la película 300, el origen de un imperio. Me venía resistiendo a ello desde hace varias semanas porque se trataba de simples efectos especiales realizados por ordenador con el telón de fondo de un episodio histórico real. Vamos, que no tenía ninguna motivación histórica por verla.

Pero cuando alguien me preguntó si realmente Temístocles había matado a Darío con una flecha me desesperé. Bien está utilizar hechos históricos reales como telón de fondo de una historia, pero tergiversarlos de tal manera que aparezcan justo al revés de cómo ocurrieron es otra cosa. Y eso es lo que aparece en esta película. Por tanto, no voy a detenerme en cada uno de los errores históricos que tiene (que son numerosos), sino en los más flagrantes con la Historia real.

Empecemos por el principio. El mismo título es un engañabobos. Si alguien piensa que el inicio del Imperio Ateniense, entiéndase la Liga de Delos, comenzó por la victoria de Salamina, entonces apaga y vámonos. Las Guerras Médicas fueron la lucha de los griegos ante el ataque del Imperio Persa. Los griegos se salvaron gracias a victorias afortunadas, como Maratón o Salamina, pero aquello fue supervivencia. Lo de formar un Imperio vendría después, en concreto, a partir del año 477 a.C. Y se formó, con Atenas a la cabeza, por la debilidad espartana y la pérdida de su hegemonía en Grecia.

Vamos, que la victoria ante los persas ayudó. De haber perdido ahora hablaríamos de las Guerras Griegas. Pero, con ser un acontecimiento importante, la creación de una confederación de ciudades, en la cual Atenas era la cabeza principal, vino motivada por otras razones que ahora no vienen al caso.

El siguiente punto a destacar es la Batalla de Maratón. Es un acierto que la película, en un típico flashback, explique la invasión de Jerjes de Grecia remontándose a este episodio histórico. Pero la interpretación libre del director sobre lo que ocurrió en aquella batalla no sólo no es fidedigna a los hechos, sino que los tergiversa totalmente.

La película muestra a unos griegos atacando a un ejército persa totalmente desorganizado y sorprendido por el ataque. La carrera de los griegos provoca un impacto brutal sobre las líneas persas, hasta el punto de que el héroe Temístocles llega al mar y es capaz de matar al mismo rey Darío con una flecha. Visual y emocionante, sí. Verídico, en absoluto.

En Maratón se enfrentaron dos ejércitos dispuestos para la batalla. No sabemos que fue lo que motivó el inicio del combate, pues a ambos bandos le convenía esperar. A los griegos, porque sabían que un retraso en el avance persa suponía problemas de avituallamiento y logística imposibles de superar en aquella época. A los persas porque esperaban que su sola presencia, con un ejército muy superior en número, hiciera prosperar la rebelión que sus agentes infiltrados en Atenas estaban motivando.

El caso fue que, en un momento dado, los griegos atacaron a los persas. Y recurrieron a una táctica nunca antes utilizada. Para minimizar el impacto de los arqueros persas realizaron el último tramo antes del coque con el enemigo a la carrera. Aquello sorprendió a los persas, pero no fue lo que provocó su derrota.

Milcíades, auténtico héroe aquél día, dispuso a sus hoplitas en una alargada línea. Dejó su centro más debilitado, con sólo cuatro líneas de guerreros, para alargar la línea de ataque y no verse superado por los flancos persas. En sus flancos mantuvo la habitual formación de ocho líneas de hoplitas, pues su objetivo era vencer las alas persas y luego rodear a los persas. Aquella táctica militar, aún estudiada en las escuelas militares, fue la verdadera causa de la victoria griega.

El impacto de la formación de hoplitas a la carrera debió ser poderoso. Eso, unido a la resistencia de la línea central griega, hizo que los flancos griegos pudieran derrotar a los flancos persas (más débiles que su centro) y tuvieran tiempo justo de hacer una tenaza y atacar por la retaguardia al centro del ejército pesa.

Temístocles, el héroe de la película, efectivamente luchó en Maratón. Según Herodoto era uno de los diez strategoi atenienses que participaron en la batalla. Combatió, junto a los de su tribu, en el centro de la línea griega, la cual se llevó la peor parte del combate. Suficiente trabajo tuvo con contener la poderosa línea central persa el tiempo suficiente como para que los flancos griegos tuvieran tiempo de atacarles por la espalda. Por ello, es imposible que rompiera la línea persa y llegara a la playa. Y más imposible fue que ni él, ni nadie, pudieran matar al rey Darío, entre otras cosas, porque no estaba allí.

La película tiene como mérito relacionar la Batalla de las Termópilas con el ataque de la flota persa. El ejército persa de tierra necesitaba avituallamiento, el cual sólo podía llegar por mar. El objetivo de los espartanos en las Termópilas o de la flota griega en el estrecho de Artemisio era el mismo: impedir que las tropas persas les superaran por tierra o por mar. Y en ambos casos fracasaron. Al ser derrotadas las fuerzas griegas en las Termópilas (no sólo murieron 300 espartanos, como ya expliqué en mi libro Mis Mentiras Favoritas), la defensa griega por mar era inútil, por lo que se retiraron. En la película aparece que Artemisio fue una derrota griega, cuando en realidad no llegó a serlo, estrictamente hablando.

La flota griega, al mando de facto de Temístocles, se refugió en la Isla de Salamina. Al menos, los tres días perdidos por el avance persa sirvió para evacuar Atenas, arrasada por los ejércitos de Jerjes. Fue en este momento de grandes tribulaciones, con los ejércitos persas terrestres realizando una incursión mortífera por suelo griego, cuando Temístocles logró poner en práctica su mejor oratoria y convencer al resto de aliados griegos de esperar a la flota persa en Salamina. No fue fácil, pero obtuvo lo que quería. Era la segunda vez que lograba tal cosa. La primera fue en la misma Atenas, convenciendo a sus ciudadanos de apostarlo todo a la carta naval y dejar indefensa su ciudad. Sólo así logró convencer a los espartanos para que se unieran a la defensa de Grecia ante la invasión persa.

Por tanto, Temístocles, antes que un gran guerrero, como parece mostrar la película, fue un gran orador y un mejor estratega. Entre sus mejores ardides estuvo el engañar a Jerjes sobre la verdadera situación de la flota griega en Salamina. Temístocles envió un mensaje a Jerjes indicando que Atenas no deseaba luchar (en parte desinformaba, en parte se guardaba un as en la manga por si finalmente perdían la batalla) y que existía gran desunión entre los comandantes griegos. De hecho, le informó, falsamente, que los peloponesos deseaban marcharse de Salamina. Jerjes, que deseaba acabar con la flota griega de forma definitiva cayó en la trampa. Y no sólo bloqueó los estrechos de Salamina, sino que se introdujo en ellos. Lo que encontró fue a la armada griega en disposición de batalla, la cual compensó la superioridad numérica persa combatiendo en el angosto estrecho de Salamina. La victoria griega supuso un verdadero punto de inflexión en esta segunda invasión persa, pues aseguró el fracaso de la invasión persa de Grecia.

En la película los grandes rivales enfrentados son Temístocles y Artemisia. No deja de ser irónico el papel que ocupa esta mujer en la película, pues ni fue la comandante que dirigió la flota persa ni la llevó al desastre el Salamina.

En realidad, Artemisia I de Caria, reina de Halicarnaso, luchó junto a Jerjes I en Artemisio y Salamina. Su condición de mujer no impidió que aconsejara a Jerjes sobre el plan de combate a seguir, como hacían el resto de comandantes de su flota. De hecho, según nos comenta Herodoto, advirtió a Jerjes sobre el peligro que tenía atacar a los griegos en Salamina:

Si no se apresura a combatir en el mar y mantiene sus barcos aquí y cerca de tierra, o incluso avanza al Peloponeso, entonces, mi señor, logrará cumplir fácilmente lo que tenía en mente cuando vino aquí. Los helenos no serán capaces de resistir contra usted durante mucho tiempo, los dispersará y cada uno huirá a su ciudad.”

Vamos, que Artemisia desaconsejaba un ataque en Salamina por considerarlo un riesgo innecesario para los persas.

Jerjes desechó la idea de Artemisia, pues estaba confiado que su superioridad numérica le daría la victoria. Y, de hecho, Jerjes, al igual que los griegos, lo habían apostado todo a una última carta, a una batalla final que decidiera el curso de la guerra. La equivocación de Jerjes fue hacer suya la necesidad griega. Ellos no tenía otra opción que la de jugárselo todo a una victoria naval contundente. Los persas, como intentó advertir Artemisia a su rey, podían esperar, cerrar el paso por los estrechos y desembarcar tropas al unísono.

La película muestra justo lo contrario, un Jerjes precavido y una Artemisia suicida ante la posibilidad de aplastar a su rival. Vamos, una auténtica tergiversación histórica en pos de no se qué espectáculo visual.

Artemisia estaba al mando de cinco barcos (no de toda la flota) y su combate en Salamina no fue del todo heroico. Acosada su nave por un trirreme griego y sin posibilidad de escapar por estar rodeada de otros navíos persas, decidió embestir una nave persa y hundirla, con el objetivo de hacer creer a los griegos que estaba con ellos. Este ardid poco ético le supuso salir viva de aquél combate. Es más, tras la derrota de Salamina, la vemos aconsejando a Jerjes retirarse hacia Asia Menor, en contra de la opinión de Mardonio. Jerjes envió a Artemisia a cuidar a sus hijos en Éfeso y a Mardonio lo dejó en Grecia intentando completar la invasión, definitivamente truncada en la Batalla de Platea (479 a.C.)

Por tanto, la Artemisia de la película en nada se parece a la verdadera comandante aliada de los persas. Ni comandaba la flota entera, ni cayó en Salamina. De su niñez nada sabemos, salvo que nació en Halicarnaso, por lo que el relato de su trágica infancia que nos cuenta la película también es falso.

Volviendo al combate de Salamina debemos indicar que la desproporción de fuerzas entre griegos y persas es del todo exagerada. Según Herodoto, por parte de los griegos combatieron unos 378 navíos mientras que los persas sumarían 1200 navíos. Hoy día se consideran esas cifras demasiado elevadas, en especial la de los persas, que según estimaciones actuales no superarían los 800 navíos en ningún caso. Por tanto, la enorme superioridad numérica que aparece en la película no es real, al igual que la sucesión de combates navales entre griegos y persas.

El último combate naval aparecido en la película me recordó a la batalla de Lepanto, pues reproducía una lucha de tierra sobre la cubierta de los barcos. La presencia de Temístocles a caballo es el mejor ejemplo de ello. A muchos les ha indignado esta escena, por considerarla imposible de llevar a cabo.

Sin negar lo evidente, en mi opinión me pareció más insultante la llegada de la flota espartana en ayuda del resto de griegos. Por hacer un símil estúpido, es como si en un combate de tanques enviamos como refuerzo un regimiento de infantería. La flota espartana no era nada del otro mundo. De hecho, su verdadero poderío estaba en las fuerzas de tierra, razón por la cual manejaron las fuerzas griegas de los hoplitas en la lucha contra los persas. Según Herodoto, Esparta contribuyó con 16 navíos a la defensa por mar de Grecia, y en ningún caso llegaron en el último momento para decidir batalla alguna. De hecho, su contribución a la victoria en Salamina fue tan influyente como la aportación de Artemisia por parte persa. Vamos, que en ningún caso decidieron nada.

Lo anterior nos lleva a consideraciones más profundas sobre la película. Pues algunas veces de forma evidente (griegos buenos, persas malos) y en otras soterradamente, la película intenta convencer al espectador de la superioridad Occidental (entiéndase EEUU principalmente) respecto al malvado, anárquico y opresor Oriente (entiéndase el mundo islámico actual). Esta es la razón por la cual los persas aparecen como un imperio de bárbaros dominados por un dios en una especie de estado dictatorial y los griegos, en cambio, defienden los valores de la libertad y la democracia. Ahora bien, esos valores son defendidos tanto por atenienses como por espartanos. Y eso si que resulta gracioso pues los espartanos eran muchas cosas, pero democráticos como que no. Temístocles fue un gran estratega, pero no fue un luchador como el espartano Leónidas, algo que ya será difícil de rebatir. Y Jerjes podía ser mejor o peor que los griegos, pero no era el malo malísimo que aparece en el film.

Tras analizar todas estas libertades históricas debo decir que la película, entendida como un entretenimiento sin ningún trasfondo histórico, no me desagradó. Tiene acción, varias batallas (más que la primera), un argumento con buenos y malos, visualmente es impecable y para ser una segunda parte no quedó nada mal. Las batallas a cámara lenta y con música épica son lo mejor del film y están a la altura del original 300. Creo que en cuanto a frases épicas Leónidas le da varias vueltas a Temístocles, pero que le vamos a hacer. 

Escuchar la frase de “Es mejor morir de pie que vivir de rodillas” en boca de Temístocles emociona poco porque chirría mucho. La frase fue dicha por primera vez en el siglo XIX por Benito Juárez García, ex-presidente de México. [Aunque no sabemos exactamente quién dijo esta frase por primera vez se suele atribuir a Emiliano Zapata].

Por tanto, si os gusto 300, incluidos todos sus errores históricos (menores que en ésta), la nueva película sobre las Guerras Médicas os gustará. Si entonces no encontrasteis nada que os gustara, ahora os pasará más de lo mismo, pues son las mismas escenas de lucha, los buenos contra los malos y sólo cambian los protagonistas y las capas de los griegos, ahora azules.






12 comentarios:

  1. Muy interesante , sabia que poco tenia que ver con lo ocurrido( cualquiera puede notarlo) , por ello solo espere lo que es ( una película de acción).

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    1. Gracias por leer y comentar Ramiro.

      Aunque la historia real no suele ser demasiado cinematográfica, cuesta muy poco ceñirse a los hechos y aproximarse de forma más verídica al pasado.

      Lo que vemos aquí no sólo es una interpretación particular del director sobre un hecho histórico, sino una auténtica tergiversación histórica totalmente denunciable. Y ello es muy grave, teniendo en cuenta que muchas personas SÓLO acceden al conocimiento histórico a través de este tipo de canales audiovisuales.

      Por tanto, nunca está demás denunciar que este tipo de películas son tan históricas como El Señor de los Anillos.

      Un saludo

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Hola Ramiro, gracias por tu aportación. No dudes que visitaré tu blog para leerme tu entrada sobre esta película.
      Un saludo

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  2. En el tercer párrafo dices que el origen del Imperio Ateniense no estuvo en las batallas que la película muestra, cuando obviamente sí que es así. La Champions al historiador del siglo y mejor crítico de cine de 2015-2016 ya la tienes, es tuya, levántala y disfrútala. Eres el que más sabe de historia y cine por escribir en un blog contra lo que se cuenta en la película aunque sea verídico, pues crear una entrada de blog diciendo que la historia la película la cuenta bastante bien no te dejaría a la altura de los mejores críticos.

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    1. Gracias por comentar Leónidas, pero la frase de marras es cierta. Y esto no lo digo yo, sino historiadores especialistas en el tema. Aunque es cierto que necesita una explicación más extensa.
      Entiendo que, tal vez, para un profano, sea clara la relación entre las victorias griegas ante los persas y el posterior Imperio Ateniense. Pero el camino en el que se trazó no tuvo en estas guerras más que una pequeña base. Fueron mucho más importantes las posteriores decisiones que se tomaron por los diversos gobernantes. En especial Pericles, que convirtió a sus antiguos aliados en ciudades subyugadas al poder ateniense.
      Por tanto, estamos ante una de esas discusiones bizantinas que tanto gustan a los hisotiradores. El origen del Imperio ateniense, ¿fue consecuencia directa de la victoria ante los persas o de la acción posterior y premeditada de Atenas?
      Sin la victoria griega ante los persas no habría existido Imperio ateniense, pero también es cierto que con otra política distinta a la seguida por Atenas la hegemonía de esta ciudad no habría sido tan opresiva con el resto, lo que finalmente llevaría a la Guerra del Peloponeso.
      Gracias, de nuevo, Leonidas por el comentario, pues así he podido matizar una frase que, evidentemente, resulta confusa para cualquier profano.
      Del resto de lo que comentas sobre crítico de cine y demás decirte que no pretendo ser nada parecido. Doy mi opinión particular sobre las películas y series históricas que veo y comento sus aciertos y sus fallos. Lamentablemente, las americanas suelen tener numerosos fallos históricos, cosa que no ocurre con las europeas, por ejemplo, en donde puedes leer buenas críticas por mi parte. Te remito al comentario que hice de Unsere Mütter, unsere Väter (Nuestras madres, nuestros padres)o al que voy a publicar dentro de unos días sobre La Batalla del Agua pesada.
      Un saludo

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  3. Esa es la historia si,la vida fue que la película estuvo buena

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    1. La película, como producto de entretenimiento, a mí también me gustó.

      Como forma de enseñar historia, pues para nada.

      Ambas consideraciones son compatibles.

      Un saludo

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  4. Estoy de acuerdo en lo de denunciar la tergiversación de hechos históricos. Queda en la retina y en la mente de millones de espectadores como algo que sucedió realmente pues es, para muchos, mas ilustrativo ver una pelicula que leer un texto, ya que "una imagen habla por mil palabras". La película me gustó, pero me decepcionó bastante lo de la muerte de Darío, la decisión de Artemisia de atacar en Salamina y la posterior muerte de la guerera a manos de Temístocles...totalmente tergiversado.¿Quien controla la produccion de películas basadas en hechos históricos?.

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    1. Hola Martín, gracias por comentar.

      La Historia suele tergiversarse de manera sistemática en la actualidad, por lo que no es raro que el cine muestre en la ficción esta realidad social.

      Por otro lado, este tipo de problemas históricos se solucionaría fácilmente si al inicio de la película colocaran la típica frase: "Esto es una ficción histórica y cualquier parecido con la realidad es una casualidad".
      Saludos

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  5. Saludos, me ha interesado mucho el post porque me estoy documentando de hechos históricos espartanos para aplicarlos como temática en un evento. Me alegra ver el enfoque crítico que realizas sobre el film, dedicándote a analizar las referencias históricas alejado de toda la parafernalia de los efectos visuales y de la construcción del guión.

    Por desgracia no fue este hecho lo que me incentivó a redactar este comentario, sino tu comentario relacionado con Benito Juárez. Al ser este un blog dedicado a validar las referencias históricas realizadas en series y películas, creo que deberías de cuidar las menciones históricas que utilizas en tus posts.

    Benito Juárez no es el autor de la frase "Es mejor morir de pie que vivir de rodillas", es más, no se ha podido demostrar históricamente que nadie la haya dicho en particular. A muchas personas se les ha imputado la autoría de la frase, los casos más graves que he visto son a Miguel Hidalgo y Costilla en un libro oficial de la SEP (Secretaría de Educación Pública de México), quien según el texto la dijo antes de ser fusilado (en un libro oficial... que oso) y a Ernesto "El Ché" Guevara, esos argentinos hay veces que no saben ni que inventar.

    Es posible que el autor real de esa frase sea Emiliano Zapata, un líder guerrillero en la Revolución Mexicana, pero esto es mera suposición y no hay fundamentos históricos que validen su autoría.

    Me ha gustado mucho tu blog, espero encontrarme con más publicaciones tuyas cuando quiera validar las referencias históricas de alguna película que me haya gustado. Sólo te pido que tengas cuidado con tus fuentes, porque este tipo de equivocaciones convierten tus redacciones en falacias y es posible que pierda validez toda tu publicación por un detallitititititito...

    ¡Muchas gracias por tu labor!

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    1. Hola Don Gino. Muchas gracias por tu acertada aportación.
      Siempre es complicado relacionar frases míticas con personajes históricos, y en la mayor parte de las veces nunca es cierta la atribución.
      Gracias por los ánimos también.
      Saludos

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