Una de las consultas más frecuentes que los ópticos recibimos en nuestras consultas son los trastornos que se asocian con el llamado ojo rojo. Se trata de un conjunto de problemas oculares que tienen, como síntoma común, el enrojecimiento de los globos oculares.
Dentro de las funciones del óptico está saber
valorar y diferenciar los diferentes trastornos que provocan este síntoma tan
escandaloso. Y, dependiendo del caso, tranquilizar a los pacientes
informándoles de su trastorno y evolución o remitirles al oftalmólogo para un
tratamiento médico.
En el artículo de hoy voy a comentar el diagnóstico
diferencial de los principales trastornos que provocan ojo rojo, por lo que
puede ser interesante tanto para los profesionales del sector como para los
profanos en la materia.

