domingo, 4 de junio de 2017

Un derrame ocular es una urgencia oftalmológica


Una de las consultas más frecuentes que los ópticos recibimos en nuestras consultas son los trastornos que se asocian con el llamado ojo rojo. Se trata de un conjunto de problemas oculares que tienen, como síntoma común, el enrojecimiento de los globos oculares.

Dentro de las funciones del óptico está saber valorar y diferenciar los diferentes trastornos que provocan este síntoma tan escandaloso. Y, dependiendo del caso, tranquilizar a los pacientes informándoles de su trastorno y evolución o remitirles al oftalmólogo para un tratamiento médico.

En el artículo de hoy voy a comentar el diagnóstico diferencial de los principales trastornos que provocan ojo rojo, por lo que puede ser interesante tanto para los profesionales del sector como para los profanos en la materia.


Uno de los ojos rojos más escandalosos y benignos es el llamado Hiposfagma.

Se trata de un acumulo de sangre en la conjuntiva, la parte blanca de nuestros ojos. Concretamente, la sangre está acumulada justo debajo de esta membrana, entre la llamada conjuntiva bulbar y la esclerótica, razón por la cual también se denomina hemorragia subconjuntival.

Hiposfagma


Esta hemorragia se produce por la rotura de alguno de los múltiples vasos sanguíneos de nuestro ojo. Hasta que nuestras plaquetas sellan la rotura la sangre se expande libremente por la parte inferior de la conjuntiva (cápsula de Tenon), llegando a extenderse por una gran parte de la parte anterior de nuestro ojo.

Al no traspasar la barrera física del limbo, este trastorno no provoca problemas de visión ni pérdida de Agudeza visual. Tampoco suele cursar con dolor alguno, aunque en algunos casos los pacientes remiten una leve sensación de cuerpo extraño.

No sabemos exactamente que puede causar la rotura de vasos sanguíneos, aunque se asocia generalmente a ataques de estornudos, golpes o vómitos, ya que el esfuerzo o el traumatismo directo pueden romper algún vaso capilar ocular. También suele aparecer en personas tratadas con anticoagulantes.

Aunque resulta muy escandaloso tener los ojos inyectados en sangre, este problema no necesita ser tratado médicamente. En condiciones normales nuestro organismo suele reabsorber la sangre en un tiempo que no suele sobrepasar las tres semanas.

La única precaución que los ópticos debemos tener es informarnos sobre la repetición continua de este problema, pues podría estar asociado con enfermedades sanguíneas. Una medición complementaria que nosotros no podemos realizar es la medición de la presión arterial (no confundir con la ocular), pues en ocasiones se asocia a crisis hipertensivas.

Dentro de los ojos rojos, una función importante del optometrista es saber diferenciar las distintas inyecciones oculares. Básicamente encontraremos dos en nuestra práctica diaria:

-         La inyección conjuntival está causada por la dilatación de los vasos conjuntivales. Es el clásico síntoma de personasque abusan de sus lentes de contacto o que están expuestas a ambientes muy cargados durante largo tiempo. La sequedad por no parpadear bien, el polvo o las alergias son las causas más frecuentes de este enrojecimiento ocular.

Podemos realizar un diagnóstico diferencial de este tipo de enrojecimiento observando el ojo por lámpara de hendidura. En el caso de que los vasos se muevan con la presión de nuestro dedo se trata de este tipo de enrojecimiento.

Se trata, por lo general, de un trastorno banal que no precisa tratamiento alguno y que suele desaparecer una vez que eliminamos el agente causante. No obstante, en el caso de personas que trabajan su jornada delante de una pantalla de ordenador resulta conveniente utilizar filtros contra la luz azul para mitigar este problema.

La inyección conjuntival también es uno de los síntomas clásicos de las conjuntivitis(junto al lagrimeo y la fotofobia). En este caso, el diagnóstico diferencial sería el siguiente:

§  Primero nos aseguramos que el ojo rojo no cursa con dolor ni que existe una afectación de la agudeza visual.
§  En segundo lugar debemos fijarnos en los anejos oculares. Si existe alteración en los mismos estaremos ante una blefaritis, un orzuelo o una dacriocistitis (obstrucción conducto lagrimal).
§  En caso de no existir problemas en los párpados lo más habitual sería pensar en la existencia de una conjuntivitis. En este caso debemos fijarnos en las secreciones que tiene el paciente: Si son acuosas se trata de una conjuntivitis vírica, si son mucosas de una conjuntivitis alérgica y si son mucopurulentas y amarillentas estaremos ante la clásica conjuntivitis bacteriana.
§  Tener en cuenta que tanto la conjuntivitis vírica como la bacteriana son muy contagiosas.
 
Conjuntivitis
-         La inyección ciliar es un problema más grave, síntoma de una enfermedad ocular subyacente en córnea, iris o cuerpo ciliar, razón por la cual es importante remitir al oftalmólogo para su tratamiento.

A la hora de tranquilizar a los pacientes podemos interesarnos en si el enrojecimiento cursa con dolor. En caso negativo, lo más probable es que el paciente sufra una queratitis. En caso de existir dolor dos son las posibilidades:

§  Dolor intenso y pupilas midriáticas: ataque agudo de glaucoma.
§  Dolor moderado y pupilas mióticas: iridociclitis.

En este caso el enrojecimiento está causado por la dilatación de los vasos episclerales, los cuales no se desplazan con la presión de nuestros dedos. Su color es violáceo oscuro y suelen estar concentrados alrededor del limbo.
 
Inyección ciliar
Otra posibilidad que podemos encontrarnos en consulta es una zona del ojo donde se concentran gran número de vasos sanguíneos. Se trataría de un ojo rojo perfectamente localizado alrededor de una zona concreta. Este tipo de raro enrojecimiento puede estar asociado con pinguéculas, cuerpos extraños, escleritis/epiescleritis e incluso tumores.

Escleritis


Por último, unos breves consejos adquiridos en mi práctica diaria que os pueden ser útiles para poder realizar diagnósticos diferenciales. Estos son los síntomas claves en los que siempre debemos fijarnos:

1.     En caso de existir secreción (legañas) junto al síntoma del ojo rojo, en la mayoría de los casos estaremos tratando con conjuntivitis. Lo mejor es remitir al oftalmólogo para que sea él quién le ponga apellido (bacteriana, vírica…) e inicie el tratamiento adecuado.

2.     La existencia de dolor en un ojo rojo es una urgencia médica. Ahora bien, es importante saber diferenciar cuando existe realmente dolor, pues muchos pacientes asocian el mismo a la sensación de cuerpo extraño o arenilla. Por tanto, antes de remitir es conveniente realizar una correcta anamnesis y descartar falsos síntomas.


3.     La sensación de picor y cuerpo extraño son los típicos síntomas de las conjuntivitis, aunque el picor es el más frecuente en las alergias. El uso de compresas frías es un alivio eficaz para este tipo de pacientes.

4.     Si nos encontramos un ojo rojo donde además existe una pérdida de agudeza visual evidente debemos remitir al oftalmólogo urgentemente. Aunque, de nuevo, nuestra labor es asegurarnos de que esa pérdida visual existe. En muchas ocasiones, muchas conjuntivitis se asocian a borrosidades por el mero hecho de tener una secreción abundante de legañas. En este caso el parpadeo (auténtico limpiaparabrisas ocular) remitirá tal borrosidad, descartando así problemas más graves.

5.     Lagrimeos intensos o fuertes fotofobias son síntomas evidentes de problemas más graves que una simple conjuntivitis, razón por la cual debemos remitir al oftalmólogo urgentemente.

6.     La pérdida de transparencia en cualquier medio ocular (córnea, cristalino…) es un síntoma claro de la existencia de un problema subyacente grave. Por tanto, en estos casos, debemos remitir al oftalmólogo.


Por tanto, como resumen final, deberemos remitir con urgencia al oftalmólogo si el paciente manifiesta:

-         Disminución de la A.V.
-         Dolor verdadero.
-         Pérdida de transparencia en los medios oculares.
-         Lagrimeo constante y fuerte fotofobia.

Espero que estos consejos os ayuden en vuestra práctica diaria y sirvan, de paso, para que las personas profanas tengan una idea aproximada de la urgencia que puede tener un ojo rojo.

FUENTES:
(2014-02-18) Síntomas oculares sin especificar. Manejo básico de patología ocular aguda (PPT). En la red: http://es.slideshare.net/aduyan/20140218-sintomas-oculares-sin-especificar-manejo-basico-de-patologia-ocular-aguda-ppt
Ojo rojo. En la red: http://ojorojo2.blogspot.com.es/





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