jueves, 20 de febrero de 2014

Las modernas pantallas LED no dañan nuestros ojos (II)

El producto comercalizado por RETICARE ha creado una gran controversia en la red. Existen distintas páginas en donde se ponen en duda tanto los fundamentos científicos como los estudios presentados por RETICARE, llegando a la conclusión de que el producto es un auténtico timo. Os dejo aquí el enlace donde podéis leer algunas opiniones contrarias a este producto.

El blog donde mejor explicada está la cuestión es el que os aconsejo, llamado OCULARIS y creado por el oftalmólogo Dr. Rubén Pascual. Debo decir que sus explicaciones al respecto son muy interesantes y podrían tener mucha base de verdad. En el blog La Mentira está ahí fuera también realizan un extenso análisis de la cuestión, deslegitimando los estudios en los que se basa el producto.

¿A quién podemos creer?


Mi opinión no creo que sea de mucho interés para dilucidar sobre la cuestión de si RETICARE es un filtro eficaz o simplemente es un engaño. Básicamente porque no os voy a hablar de RETICARE en concreto. El problema de fondo de éste y otros productos similares (filtros CSR, filtros de las gafas de sol...) es la tan sencilla y, a la vez, complicada influencia de la radiación solar en nuestros ojos.

Para algunos profesionales no existen evidencias científicas de que una exposición acumulativa de radiación ultravioleta genere daños oculares. (el blog de OCULARIS defiende esta posición, o eso me pareció tras leer su artículo: ¿Debemos protegernos del sol?). Por tanto, es lógico que se oponga a cualquier producto que aparezca contrario a sus hipótesis. Si el producto se basa en unos estudios, cuanto menos, discutibles, las razones esgrimidas para negar la validez de tal producto resultan casi incontestables.

Pero dentro del mundo científico la unanimidad no existe, gracias a Dios. Cuando la mayoría de científicos han defendido una hipótesis de trabajo a capa y espada la Historia a demostrado que lo único logrado fue retrasar el avance científico. Por ejemplo, la defensa del modelo teórico sobre la luz de Newton nos hizo perder todo el siglo XVIII.

Respecto a la influencia de la radiación ultravioleta sobre los tejidos oculares existen opiniones muy dispares. Tanto, que son contrarias. Por ello existen grupos de investigadores que creen en un daño real de los ultravioletas a nuestros ojos. En un daño acumulativo y peligroso que es necesario contrarrestar. Debido a esta hipótesis de trabajo aparecen productos como los filtros CSR y RETICARE.

Mi aportación en este artículo será aclarar lo máximo posible ambas hipótesis de trabajo y daros mi opinión de óptico optometrista sobre el asunto. Luego, cada cual, que se arrime al árbol que más sombra le proporcione.

Respecto al producto RETICARE sólo voy a decir lo siguiente:

  • Los estudios en los que se basa este producto son cuestionables en el sentido de someter a las células a unas condiciones que difícilmente se pueden dar en la vida cotidiana.
  •  No existen pruebas, analizados los estudios que presenta RETICARE, que puedan afirmar que los estudios in Vitro vayan a tener equivalencia en humanos. 
 Dicho esto, también tenemos que tener en cuenta otra cuestión: ¿que estudio o prueba médico-ética nos puede permitir realizar estas pruebas en humanos? ¿Que persona se presentaría voluntario para comprobar el daño que pueden hacer los rayos UV, sabiendo el daño que pueden hacer en experimentos in Vitro?

Existen campos de la investigación sanitaria donde los límites éticos nos impiden profundizar en mayor cuantía. Por ello, siempre existirá la duda sobre la eficacia final de este producto y otros similares. La inquietante verdad es que no podemos asegurar con total fiabilidad su eficacia. Pero tampoco su ineficacia.  

Debemos remitirnos, por tanto, a conjeturas y extrapolaciones respecto a estudios con animales o in Vitro. Y según esas pruebas, más o menos cuestionables, la existencia de problemas está demostrada. La radiación ultravioleta daña nuestros ojos y diferentes estudios avalan esta información. 

Tan sólo debéis buscar los distintos estudios anuales que presenta la Gaceta Óptica respecto a la protección solar ocular. En ellos, numerosos estudios nos dicen lo mismo: existe relación directa entre ultravioleta y daño ocular. Os voy a dejar este artículo clásico sobre el tema: “Criterios para la elección de una Protección solar adecuada (I): efectos oculares de la radiación solar”. Aquí tenéis el enlace para que profundicéis un poco en el asunto.

También podemos nombrar distitntos estudios de campo realizados sobre poblaciones humanas en los que parece existir una relación directa entre exposición acumulativa a radiación ultravioleta y daños oculares. Por ejemplo, “Years of sunlight exposure and cataract: a case-control study in a Mediterranean population” de Pastor-Valero y Fletcher,2007 (no avala asociación exposición a UV en vida adulta y catarata, pero si afirma cierta relación entre exposición a UV en edad temprana y riesgo de catarata nuclear). Sasaki H, Kawakami Y, Ono M, Jonasson F, Shui YB, Cheng HM, Robman L, McCarty C, Chew SJ, Sasaki K: "Localization of cortical cataract in subjects of diverse races and latitude". Invest Ophthalmol Vis Sci 2003, 44(10):4210-4. Cataratas oculares inducidas por radiaciones ultravioleta” de Patricia Vit. “Fototoxicidad. Radiaciones ultravioleta y cataratas” de Beatriz Zozaya.

Del mismo modo, existen trabajos en donde se niega cualquier relación causal entre ultravioletas y daños oculares. El más representativo, en mi opinión, es Leske MC, Chylack LT Jr, Wu SY: The lens opacities case-control study. Risk factors for cataract. Arch Ophthalmol 1991, 109(2):244-251. No pongo ninguno más porque no creo que otros aporten nada nuevo, aunque su número es igual de abundante que los de los casos anteriores.

La conclusión que sacamos de todos los trabajos realizados hasta ahora es únicamente una: sobre los efectos de la radiación ultravioleta en nuestros ojos sólo podemos opinar. Nadie puede afirmar categóricamente su influencia o su no influencia.

El método científico de investigación exige a toda hipótesis de trabajo una manera de ser anulada fácilmente. Por ejemplo, en la hipótesis de Darwin sobre la evolución de las especies, un sólo especimen que no pudiera colocarse en la teoría general sería suficiente para abandonar esta línea de trabajo. Lamentablemente para ciertos círculos católicos extremistas, ese día aún no ha llegado. Por tanto, la mantendremos como válida hasta que alguien logre demostrar su falsedad.

En el caso de la investigación sobre radiación ultravioleta y sus efectos en nuestros ojos ocurre lo mismo. Ninguna hipótesis de trabajo es válida, pues existen pruebas científicas que contradicen ambas posibilidades. 

Por tanto, todos aquellos que defienden la no relación causal entre ultraviletas y daños oculares no tienen mayor credibilidad que sus contrarios. Ahora bien, su postura genera un serio peligro sanitario:

  • Si la radiación ultravioleta recibida de forma continua no produce lesiones oculares a largo plazo, protegerse con un filtro no serviría de nada. Lo máximo que habríamos realizado sería una pérdida monetaria bastante modesta respecto a nuestro patrimonio monetario vital. 

  •  Ahora bien, si los efectos acumulativos se demuestra que son reales, no protegerse provocará daños oculares irreversibles.
Ahora mismo muchos lectores no sabrán qué hacer. Pueden ser precavidos y protegerse o arriesgarse ante un problema que tiene estudios en contra. Mi opinión, lejos de ser alarmista, es la de ser prudente. Os voy a exponer mis motivos sobre este aspecto:


  • Existen pruebas irrefutables sobre el daño ocular agudo que pueden producir los rayos ultravioletas en nuestros ojos. No se trata de estudios in Vitro ni nada por el estilo. Se trata de personas que esquían sin protección y luego sufren la típica oftalmia de las nieves. Por tanto, cierta cantidad de ultravioletas dañan nuestros ojos.
  • Lo anterior no sirve para afirmar que un exposición acumulativa de radiación ultravioleta sea perjudicial para nuestros ojos. Pero sabemos que los ultravioletas afectan a otras partes de nuestro cuerpo de forma acumulativa. La piel, por ejemplo, envejece mucho más ante continuas dosis de ultravioleta a lo largo de la vida. Este hecho es fácilmente comprobable en numerosas familias españolas de origen provincial. Hermanos con similar carga genética envejecen la piel de distitna manera según vivieran en la ciudad o en el campo. ¿Podemos pensar entonces en daños acumulativos por ultravioletas en nuestros ojos? aunque no existe demostración científica la lógica parece indicar una posible realción.
  • También sabemos que exiten problemas oculares relacionados directamente con la exposición continuada a los rayos ultravioleta, como por ejemplo el Pterigium. Algunos podrán discutir tal afirmación basándose en la influencia de la genética, pero a todos ellos les invito a pasar el resto de sus vidas en un país situado sobre el ecuador terrestre y hablar dentro de unos años.
  • También sabemos que ciertas cantidades de otros rayos energéticos (por ejemplo rayos X) tienen un poder perjudicial para nuestro organismo rebasada cierta cantidad de absorción por nuestro cuerpo. Por tanto, resulta lógico pensar que los ultravioletas tengan los mismos efectos perjudiciales debido a una sobrexposición a lo largo de nuestras vidas. 

Dicho todo lo anterior, la lógica parece demostrar que debemos protegernos de la radiación ultravioleta. La lógica no tiene ningún fundamento científico y es muy cuestionable, pero, de momento, es a lo único que podemos agarrarnos. Por tanto, mi consejo es protegerse. En el peor de los casos no estaremos haciéndonos ningún daño. En el mejor de los casos estaremos invirtiendo en nuestra salud. Ambas opciones me parecen mucho más válidas que la de no protegernos y confiar en que no nos pase nada.

Por último os explicaré la razón por la que no exiten actualmente, ni exitirán en un futuro próximo, estudios que logren solucionar este problema.

Los efectos de la radiación ultravioleta sobre los ojos se deben cuantificar, según mi opinión, bajo dos variables: genética y ambiente. 

Puesto que desconocemos nuestros genes, es decir, la influencia que tienen cada uno de ellos sobre nuestro organismo, todos los estudios sobre el tema se basan en el ambiente. No podemos despejar la incógnita del genoma humano, por lo que ello nos conduce, irremediablemente, a un callejón sin salida donde una conclusión y la opuesta son posibles. Es un problema básico de matemáticas. Si genes es X y ambiente es Y. Sin saber X el resultado puede ser + o -, y nadie podrá demostrar lo contrario.

Cuando podamos jugar con todas las cartas de la baraja llegarán las conclusiones definitivas. Pero, de momento, eso no es posible. Mientras tanto debemos hacer conjeturas y extrapolaciones más o menos discutibles.

 Y ante tal estado de la cuestión nadie puede defender ninguna postura, pues hacerlo, es engañar.  Por tanto, cualquier filtro que mitigue la radiación ultravioleta podría funcionar o no funcionar. No seré yo quien afirme una cosa u otra. Pero ante la duda, prefiero protegerme.

Los que me seguís sabéis que llevo unos meses utilizando un filtro (Blue Control) que elimina parte de la luz tóxica azul. elegí el filtro de Hoya porque entre sus ventajas publicitadas destacan lo siguiente:


  • Neutralizan la luz azul, previniendo la fatiga y el estrés visual
  • Reducen el brillo, para una visión más cómoda y relajada
  • Aumentan la percepción del contraste ofreciendo una visión más natural del color

Todos los puntos se cumplen en mi caso. Mi trabajo ante la pantalla no me resulta tan agotador y mis ojos no se enrojecen tanto. Podría comulgar con un cierto efecto placebo en el primer caso, pero de momento soy incapaz de enrojecer mis ojos a voluntad propia. Por tanto, me funciona.  

La neutralización de esa luz azul tóxica, ¿podría prevenirme de ciertos problemas en retina o cristalino? No lo puedo saber, pero si lo anterior funcionó no seré yo quien ponga en duda esto otro. Sólo con las ventajas anteriores resulta beneficioso el tratamiento. Si además me protege, mejor. En caso contrario no me hago ningún mal.

Teniendo en cuenta todo lo dicho anteriormente, la lógica y mi experiencia vital me inclinan a pensar en lo adecuado de una protección ante los rayos ultravioleta. Y si considero que yo debo protegerme, creo que es mi deber aconsejar a mis pacientes sobre ello.

En vuestras manos está elegir la opción que más os interese. 

Con toda esta información no podreis lamentaros luego de desconocimiento sobre la cuestión.

¿Qué habéis pensado hacer?


 
  













 







 

9 comentarios:

  1. Hola! Tu opinión me ha ayudado mucho, porque en verdad no sabía que hacer. Y ante la duda, y dado que estoy estudiando Desarrollo Web y, por tanto, paso muchisimas horas al día ante el ordenador o el movil, al final he decidido comprar los filtros Reticare para ambos dipositivos.

    Como tú dices, por si acaso...

    Lo único que no me gusta es que, no sé si el filtro que tienes tú será igual, pero este es de una cierta tonalidad amarilla que acaba oscureciendo un poco la pantalla, y no sé si eso puede hacer que acabe forzando más la vista (mal), o teniendo que subir el brillo de la pantalla (peor, me supongo).

    ¿Tienes algún consejo para darme en ese aspecto?

    Muchísimas gracias.

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    Respuestas
    1. Los filtros tienen una tonalidad amarilla al filtrar parte de la luz azul del espectro visible. Es lógico que bajen la intensidad del brillo, pero ello no es malo, pues del mismo modo aumentan el contraste de la imagen, lo que repercute en una visión más confortable. No te preocupes por ello. Es algo normal.

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    2. Muchas gracias Diego. Yo soy el anterior usuario anónimo.

      Al trabajar tantas horas ante un ordenador, ¿crees que sería adecuado consultar al oftalmólogo para usar gafas con protección de esas que he visto que usas tu? Lo digo porque en clase no tenemos filtro ninguno, pasamos muchas horas allí, y evidentemente no voy a comprar uno para la pantalla de un ordenador que no es mío...

      Aclaro que estoy operado de miopía hace unos años, y gafas para ver no necesito actualmente. Quizá se puedan hacer sin graduar...

      Un saludo Diego y muchas gracias.

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    3. Hola otra vez.

      Salvo que el oftalmólogo sea joven e interesado en la optometría lo que le cuentes de filtros de la luz azul les sonará a chino.

      Respecto a lo del filtro en gafas te comento que es posible montarlos sin graduación en cualquier gafa. Si incluso existen lentes de contacto con estos filtros!!!.

      Pasa por tu óptica habitual y pide información.

      Un saludo

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  2. Ah muy bien Diego, pues entonces me pasaré por la óptica.

    Ciertamente sí, recuerdo cuando a mi oftalmólogo le pregunté por los filtros tipo Reticare, no sabía ni lo que eran...

    Creo que un oftalmólogo debería saber de estas cosas.

    Muchas gracias Diego. Si hay algo que deba tener en cuenta antes de ir a la Optica, estaré encantado de leerte.

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    Respuestas
    1. Hola FJ.

      En España, la salud visual se encuentra dividida en dos especialidades. La parte que estudia y trata las enfermedades oculares es un campo donde el oftalmólogo es el especialista. En cambio, en la parte de los defectos visuales y las soluciones técnicas relacionadas con gafas, lentes de contacto, terapias visuales... el optometrista tiene una formación específica muy superior.

      Por tanto, al igual que un optometrista puede tener unos conceptos muy generales de las distintas variantes en las que se opera una catarata, un oftalmólogo no tiene la obligación de conocer todos los avances en filtros o lentes.

      Según el problema que tengas deberás dirigirte a uno de los dos, siendo una suerte para la población poseer un sanitario de atención primaria disponible a diario en cualquier ciudad.

      Un saludo

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  3. Muchas gracias por tu respuesta Diego, no sabía la diferencia real entre oftalmólogos y optometristas.

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  4. Diego, 2 cuestiones:
    las pantallas de TV , PC, Tablet o móviles ¿emiten radiaciones UV, radiaciones azules, o ambas?
    antes de encontrarme en internet tu estupendo artículo había encargado unos cristales con filtro azul y ahora no sé si es suficiente.
    GRACIASSSS

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    Respuestas
    1. Hola Rafa, los lentes de óptica tienen, en su materia, una protección a la radiación ultravioleta. Por ejemplo, si utilizas un lente con un índice de refracción 1.6 (o superior) tienes asegurada la protección 100% a los UVA y UVB.

      En índices inferiores (1.5) la protección llega al 90%, por lo que estás suficientemente protegido.

      Un saludo

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