jueves, 28 de noviembre de 2013

Consejos prácticos para realizar el Camino de Santiago (I)

Si has comenzado a leer esta entrada es porque estas pensando realizar el Camino de Santiago. ¡Muy bien! Has tomado una muy buena elección. A continuación te mostraré diversos consejos obtenidos de mi experiencia personal a la hora de realizar el Camino. En esta primera tanda me centraré en los preparativos previos a la realización del Camino: preparación física, logística y obtención de la credencial de peregrino. Toma nota peregrino.


Preparación física

Lo primero que debes hacer es prepararte físicamente para el recorrido que vas a realizar. Todos podemos andar 20 Km. en un día. Lo difícil es hacerlo varios días seguidos, pues el cansancio y las dificultades se acumulan. Si eres una persona sedentaria y lo tuyo no es hacer deporte lo mejor será que comiences a prepararte 3 meses antes. ¿Te acuerdas de la serie de dibujos Oliver y Benji? Allí le daban un balón de fútbol a cada chaval y no podían separarse de él en todo el día. Era la forma de familiarizarse con el esférico. Pues bien, a partir de ahora, todo lo que puedas hacer caminando deberás hacerlo. Olvídate de ascensores y de coger el coche para todo.

Eso es una actitud diaria. Ahora viene la preparación. Tendrás que caminar muchos kilómetros, aumentando progresivamente la distancia. Sólo cada persona conoce sus límites, por lo que obviaré dar cifras. Sería bueno, por orientar, empezar caminando una hora y llegar hasta tres en los primeros quince días. Es más importante calcular tiempo que distancias, pues el Camino es una prueba de resistencia más que de velocidad.

Comienza sin mochila y con el calzado que lleves al Camino. Es muy importante elegir un buen calzado. Los soldados romanos eran capaces de recorrer más de 30 kilómetros con todo su equipo en una jornada gracias a dos cosas: las calzadas romanas y sus sandalias (caligae). La elección del calzado será fundamental, y utilizarlo antes de realizar el Camino imprescindible. Yo me compré unas zapatillas de trekking impermeables en Decathlon muy cómodas. Corría el riesgo de cocer el pié (lo ideal sería que además fueran transpirables), pero al menos lo tendría seco. Es importante que el calzado sea flexible y con una suela lo suficientemente ancha para amortiguar las piedras del camino. Le añadí unos calcetines antiampollas (escoger un número que os quede muy ajustado para evitar ampollas por dobleces) y me fue de maravilla. Mi mujer hizo lo mismo y le fue fatal. Supongo que todo se reduce al tipo de piel que poseas. Si eres delicado de pies… prepárate para sufrir.

Cuando logres caminar varias horas cómodamente empieza a colocarte la mochila. Ésta deberá ser acolchada, resistente, con ajuste de correas el cintura y pecho e impermeable. Recuerda que su peso nunca podrá superar la décima parte del tuyo (70 kilos de peso son 7 de mochila). No es una norma para saltársela. Respétala al máximo sino quieres tener problemas en el Camino. Con una mochila de 40 litros tendrás más que de sobra.

Intenta caminar por terrenos escabrosos, pues es lo que encontrarás en el Camino. Para el tercer mes de preparación deberías caminar sin problemas, al menos, 4 horas por terrenos con desniveles.

Es muy importante hidratarse y comer durante estas travesías. Igualmente, para evitar lesiones, realiza estiramientos antes (suaves) y después (intensos) de realizar las marchas. Tus músculos te lo agradecerán y estarán más flexibles.

Por último, un tema controvertido. ¿Es necesario llevar un palo o bordón? Yo era muy reacio a llevarlo. Empecé sin él y me compré uno en el Monasterio de Samos. Os ayudará mucho a descargar el esfuerzo de las piernas en las subidas y las bajadas. Personalmente os lo aconsejo.

Mi experiencia: Si no podéis realizar una preparación tan intensiva los meses anteriores tampoco os desaniméis. Yo tengo un trabajo muy sedentario y apenas pude prepararme los meses anteriores más de uno o dos días a la semana. Lo máximo que logré andar fueron 30 km. en un día, y fue más bien para demostrarme que podía hacerlo. Reconozco que con una preparación mejor el Camino hubiera sido algo más sencillo, pero lo terminé realizando. Que el tema físico no os desanime pues aún no conocéis vuestro límite.

Preparación logística

Es importante planear las etapas de antemano. Existen multitud de páginas en Internet donde encontrareis las etapas “oficiales”. Yo realicé el Camino Francés y consulté esta. No hagáis mucho caso de ellas si vuestro fondo físico no es el adecuado. Debéis ser conscientes de vuestras limitaciones y planear las etapas de forma realista. Si no eres capaz de andar 30 Km. seguidos no pienses que allí lograrás hacer etapas de 40 Km. Sé realista y ten varios planes de viaje, pues será el Camino, una vez que lo empieces, el que te mostrará los días en que lo recorrerás. Por tanto, ten previstos alojamientos para las etapas que piensas realizar y alojamientos intermedios por si tuvieras que descansar algún día algo más. No se te ocurra reservar de antemano nada ¿Dónde está entonces la aventura?

Otra decisión importante es elegir los objetos que os acompañarán en el Camino. Mi consejo para rellenar la mochila es el siguiente:

-          Saco de dormir ligero y fino (10-15º). No pasareis frío dentro de los albergues.
-          Cantimplora de un litro de capacidad como máximo.
-          Dos mudas, dos camisetas y dos pantalones. Lavareis mucho a mano, por lo que no se os puede olvidar el jabón y unas pinzas.
-          Unas chanclas para descansar los pies a la llegada a los albergues. Si sois escrupulosos os servirán también para entrar en la ducha.
-          Una sudadera o polar (temprano hace frío) y un impermeable o poncho para la lluvia que cubra también la mochila (os aseguro que algo os lloverá).
-          Una toalla de microfibra de secado rápido. Ocupan poco y son prácticas, aunque tienes la sensación de secarte con la “ballerina” de la cocina.
-          Cepillo de dientes y crema. Colonia de muestra, champú de la cesta de los hoteles y pastilla de jabón (el de lagarto sirve para nosotros y para la ropa).
-          Gafas de sol y sombrero, que los rayos ultravioleta os castigarán aunque el cielo esté nublado.
-          Un pequeño botiquín con ibuprofeno, tiritas, yodo, aguja pincha ampollas y crema solar. El resto (antiinflamatorios, cremas analgésicas…) lo podéis conseguir en cualquier farmacia por la que pasaréis. Y os aseguro que necesitaréis algo más que todo lo anterior. Si realizaran controles antidopaje a los peregrinos…
-          Una navaja nunca viene mal, al igual que un rollo de papel higiénico. Frutos secos o chocolate como emergencia también es una buena idea.
-          Documentación: DNI, Tarjeta Sanitaria, Tarjeta débito/crédito y credencial peregrino junto a una pequeña guía de las etapas y alojamientos. Y dinero en efectivo (calcula una media de 40 diarios).
-          Para los más finos añadir linterna frontal, tapones para dormir (útiles, tal vez, en las dos primeras noches), móvil, cámara de fotos.

Obtener la Credencial del Peregrino

Por último, para que os reconozcan como peregrinos en el Camino es necesario llevar consigo la famosa Credencial del Peregrino.

La podéis conseguir en las asociaciones del Camino de Santiago. Yo la conseguí en la asociación Amigos del Camino de Santiago de Madrid. Dirección: Calle Carretas 14, 7º B-1. 28012 - Madrid. Teléfono: 915 323 001 / 915 232 211. Web: www.demadridalcamino.org.

Os darán una pequeña charla sobre lo que significa el Camino de Santiago y unos cuantos útiles consejos. Merece la pena asistir para preguntar todas las dudas que os puedan surgir. Allí os atenderán peregrinos con experiencia que os ayudarán desinteresadamente en todo lo que esté en sus manos.

Por la credencial os pedirán la voluntad (1está bien) y será el documento que tendréis que ir sellando a lo largo de vuestro recorrido. Os recomiendo sellarla dos veces al día como mínimo. Los sellos los encontraréis en albergues, iglesias, bares… y tienen el encanto de ser todos diferentes. Junto a él debéis colocar la fecha, para que luego puedan ver que realizasteis el Camino correctamente.
Credencial del peregrino

Interior de la credencial con algunos sellos del camino

Gracias a este documento sellado, en Santiago podréis conseguir la Compostela: un documento expedido por el Cabildo Catedralicio de Santiago que certifica la realización de la peregrinación por motivos religiosos, espirituales o de búsqueda interior. Recordar que para obtenerla debéis haber recorrido a pie los últimos 100 Km. o los últimos 200 Km. en bici. Y debéis tener más de diez años o en su defecto haber hecho la Primera Comunión.

En el siguiente post os pondré diversos consejos para cuando ya estéis metidos en faena.

Un saludo






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