sábado, 12 de octubre de 2013

Gracias a Franco no entramos en la II Guerra Mundial



Gracias a Franco no entramos en la II Guerra Mundial



Este humilde servidor nació durante la jornada de reflexión de las primeras elecciones democráticas de España tras la dictadura franquista. Se puede decir que siempre he vivido en democracia y opino, al igual que lo hiciera W. Churchill, que “la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando”.

 

En sus inicios, la democracia española era un bebé al que le costaba desprenderse de su pasado inmediato. De hecho, muchos problemas actuales, como el de las Comunidades Autónomas o la cuestión de la Monarquía, tienen su origen en los acuerdos a los que se llegaron en aquellos primeros años.



Siendo yo pequeño y totalmente ajeno a la política, tengo el recuerdo de unas frases que llegaron a ser Vox Populi entre la población. Al menos, entre los nostálgicos del Régimen. Una era que “con Franco esto no pasaba”. Otra, que “Gracias a Franco nos libramos de entrar en la II Guerra Mundial”.



En Mis Mentiras Favoritas abordo la segunda de las afirmaciones y la desmiento no con opiniones, siempre proclives a la subjetividad, sino con hechos.

Existen diversos documentos que han relatado la reunión de Hendaya (23 octubre 1940) entre Hitler y Franco. En la categoría “Documentos” de este blog se pueden encontrar 3 de ellos, los cuales reproduzco íntegros:



1-      La versión de la entrevista del traductor de alemán por parte Española, Don Luís Álvarez de Estrada y Luque, Barón de las Torres.

2-      Unos fragmentos de las memorias del traductor alemán Paul Schmit, el 6° participante del encuentro.

3-      El Protocolo Secreto.



Por supuesto, las distintas versiones del encuentro deben ser analizadas teniendo en cuenta la subjetividad del informante, lo que nos introduce en el ámbito de las suposiciones. Para unos Franco sería un zorro político que supo evitar la entrada en la guerra. Para otros, un cobarde que no supo agradecer la ayuda prestada por el Eje durante la Guerra Civil Española. Para muchos un personaje que pretendía obtener más beneficios que sacrificios ante el dueño de Europa por aquel entonces.



En verdad, la historiografía actual, tiene una imagen bastante aproximada de lo que pudo pasar por la cabeza de Franco en aquella reunión. Franco hubiera deseado entrar junto al Eje en la guerra pues estaba convencido de su victoria. Ahora bien, necesitaba suministros, y en sus sueños de grandeza pidió las posesiones francesas del norte de África. No se trataban de excusas para no entrar en la guerra. Se trataba de unirse al caballo ganador. Hitler hubiese considerado tal oferta si España hubiese sido un aliado importante, pero España, tras la Guerra Civil, no podía combatir. Era más seguro dejar las posesiones africanas en manos francesas para defenderlas de los aliados que cedérselas a España (en septiembre las tropas de Vichy rechazaron un ataque aliado a Dakar). Además, Hitler no tenía la misma opinión que Franco respecto a Francia. Para Franco era un enemigo a destruir. Para Hitler era un instrumento a utilizar. Y no pensaba perderlo por contentar a Franco, que no dejaba de ser un aliado afín. La consecución victoriosa de la guerra dependía de no enemistarse con Francia en aquel momento y por ello las reivindicaciones territoriales de Franco nunca tuvieron opciones de ser satisfechas.



La intención del Régimen de vender la imagen de un Franco contrario a la entrada de España en la II Guerra Mundial viene motivada por la creciente hostilidad que existió en el mundo hacia los aliados al Eje. Sólo el interés de las potencias occidentales por incorporar a España al frente anticomunista tras el final de la guerra hizo que esta insidiosa mentira sirviese de justificación para “perdonar” a España.



Porque lo cierto fue que España ayudó a las potencias del Eje y esto fue lo que motivó el bloqueo a España posterior. Existía el total convencimiento de que la España de Franco era afín a Alemania y que la ayudó de diversos modos. Uno de ellos fue realizando espionaje interior, otro suministrando materias primas a Alemania y suministros a los submarinos teutones. Lo más evidente, el envío de la División Azul al frente del Este.



Pero además existía la prueba física del Protocolo secreto, recuperado por los aliados en Alemania. En él se plasma el acuerdo para entrar junto al Eje en la II Guerra Mundial. Y eso era un hecho incontestable. Que existían condicionantes sí. Pero que Franco dejaba la cuestión en manos de Hitler, también. Sólo los cambios de planes de Hitler respecto al frente occidental salvaron a España de entrar en la guerra. En Enero de 1941 Hitler desechó tomar Gibraltar, estando sus miras en los Balcanes. Luego, con la apertura del frente ruso, se desechó completamente la posibilidad de operar en el oeste europeo.



Por último decir que las ganas de entrar en la guerra por parte de Franco las tenemos recogidas en la reunión que éste tuvo en Bordighera con Mussolini. En ella Franco se quejaba ante el Duce que temía entrar "demasiado tarde" y no obtener las numerosas ventajas territoriales que pedía en África. El Duce no animó mucho a Franco en ese sentido, pues lo veía como un competidor a la hora de repartir el pastel africano.



Si quieres saber más, no lo dudes y compra Mis Mentiras Favoritas.



 
Hitler y Franco en la entrevista de Hendaya

Puedes encontrar información más extensa sobre el asunto en:



Paul Preston, "Franco y Hitler: el mito de Hendaya".  Historia 16, ISSN 0210-6353, Nº184, 1991 , págs. 12-25



Javier Tusell, Historia de España en el siglo XX, vol.III, pp. 63-64, Ed. Taurus, Madrid, 1999

Javier Tusell, Dictadura Franquista y Democracia, 1939-2004. Historia de España, XIV. Ed. Crítica, Barcelona, 2005.



César Vidal ¿Qué sucedió en la entrevista de Hendaya? ENIGMAS DE LA HISTORIA en http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1275767998



Juan Eslava Galán. Los años del miedo, 2008.

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