domingo, 7 de enero de 2018

Mis 5 visitas imprescindibles en Múnich



Múnich es la segunda ciudad más importante de Alemania, después de Berlín. La tercera de Alemania, según el número de habitantes. Y, en mi modesta opinión, una de las más bellas.

Yo visité la ciudad hace ya algunos años, aprovechando su famosa festividad del OktoberFest, y mi recuerdo de ella es algo especial. ¿Qué ciudad en fiestas no tiene un ambiente agradable y acogedor?

Múnich, capital de Baviera, es una de las ciudades más visitadas por los propios alemanes. ¿Os apetece saber porqué?


Resulta muy difícil elegir cinco atractivos turísticos de esta maravillosa ciudad, en la cual existe una mezcla de tradición y modernidad muy equitativa y atrayente. La oferta turística es enorme, pues la ciudad es rica en iglesias, monumentos y museos. No obstante, allá voy con mi (particular y subjetiva) elección.

Marienplatz

Se trata de la plaza principal de la ciudad, aunque antaño se tratara del mercado de sal y cereales. Llegar a ella no tiene pérdida, pues una comercial calle rectilínea une la monumental entrada de la Karlstor con la plaza (Neuhauserstrasse y Kaufingerstrasse).

La Karlstor formaba parte de las fortificaciones medievales y abría la entrada oeste de la ciudad. Las iglesias Bürgersaal (doble y rococó) y Michaelskirche (con su inmensa bóveda de cañón solo superada por San Pedro de Roma) jalonan esta importante arteria comercial.

En la misma Marienplatz existen varios puntos importantes de atención para cualquier turista. Destaca, sobre los demás, el fabuloso Neues Rathaus (Ayuntamiento nuevo). Se trata de un edificio neogótico que recuerda, por su recargada decoración, a los ayuntamientos belgas. Sin duda, es uno de los símbolos más representativos de la ciudad.
 
Ayuntamineto nuevo de Munich.

Construido en el cambio de siglo, entre 1867 y 1909, entre las numerosas esculturas de su amplia y altísima fachada (100 metros de longitud y 85 de altura) descubriremos desde reyes a santos, desde figuras reales como electores bávaros a míticas o alegóricas, como muchas gárgolas sacadas de los bestiarios medievales.

Carrilón Ayuntamiento Munich
En el centro se erige un gran reloj, denominado Glockenspiele, en el que dos veces al día (a las 11 y a las 17H) suena un carrillón de figuras móviles. Es el quinto más grande de Europa y una maravilla en sí misma. Primero unos caballeros aparecen luchando en una especie de torneo y luego varias figuras bailan recordando el episodio histórico denominado la Danza de los toneleros. Ocurrió en 1517 y sirvió para levantar la moral de la población tras un ataque de peste.

Si deseamos tener una vista desde lo alto de la torre del ayuntamiento es posible subir en un ascensor, lo que seguro agradecerán las personas cansadas de subir escaleras.

El Ayuntamiento antiguo (Altes Rathaus) se encuentra en el lado este de la plaza. Resulta inconfundible debido a su peculiar torre, antaño asociada a la defensa de la ciudad, pues se eleva sobre una antigua puerta de entrada a la misma. No olvidéis fijaros en su reloj decorado con los signos del zodiaco. Su aspecto neoclásico actual obedece a la reconstrucción que tuvo lugar en el siglo pasado. Mientras que u interior, de aspecto medieval, alberga una impresionante bóveda de cañón en madera en el salón ceremonial y un friso con 87 escudos pintados. En la torre se puede visitar un Museo de juguetes.

Marienplazt de Munich con el Ayuntamiento antiguo al fondo


Otros atractivos de la plaza son la Fischbrunnen, una fuente que se ha convertido en el punto de reunión de los ciudadanos muniqueses o la Columna de Santa María (Mariensaüle), erigida en 1638 como conmemoración de la victoria ante los suecos. Los cuatro angelitos que rodean a la virgen simbolizan la victoria ante la guerra, la peste, la herejía y el hambre. El clásico A peste, fame et bello, Libera nos Domine.

Frauenkirche (Catedral de Múnich)

Se trata del edificio religioso más grande de la ciudad y una de las iglesias góticas más grandes de toda Alemania. Muy próxima a la MarienPlatz, su característica construcción en ladrillo rojo, o su par de torres gemelas con cúpulas bulbiformes de cobre verdoso, la hace inconfundible.

Catedral de Munich
La sencillez de su exterior, bastante sobrio en comparación con la decoración de otros templos de la ciudad, y de su interior, se debe a la gran destrucción que sufrió en la II Guerra Mundial. No obstante, dentro del templo, es importante valorar los escasos tesoros artísticos que alberga: el altar de San Andrés, la capilla de San Esteban, con preciosas esculturas y pinturas, el sepulcro monumental del emperador Luis IV de Baviera, las inmensas vidrieras y la Teufelstritt, la llamada pisada del diablo a la entrada del templo. Se trata de una huella, similar a una pisada. Según la leyenda el diablo la dejó cuando curioseaba mofándose de la iglesia sin ventanas que Halsbach había construido. Según otra versión de la leyenda el diablo hizo un trato con el constructor para que no hubiera ventanas en la iglesia. Pero el demonio fue engañado por el inteligente constructor, que dispuso las columnas de manera que no se viera ninguna ventana desde cierto lugar a la entrada del templo. Cuando el demonio descubrió que había sido engañado la iglesia ya había sido consagrada. Pero dejó la pisada a la entrada donde estuvo.

Si deseáis tener una vista asombrosa de los alrededores no podéis dejar de subiros a una de las torres. Una normativa municipal impide edificar más alto que ellas en sus proximidades, por lo que la vista de casi 100 metros es genial. Tal vez, si os fijáis mucho, podréis comprobar la diferencia de altura entre ambas torres (más mellizas que gemelas): 98,45 metros una y 98,57 metros la otra. Mucho vais a tener que precisar vuestra vista, eh?

Pinacotecas (Antigua y Nueva)

Munich tiene dos pinacotecas dignas de mención, dada la alta calidad de obras que atesoran ambas.

La Alte Pinakothek alberga pinturas entre la Edad Media y el siglo XIX y se considera una de las pinacotecas más importantes y famosas de todo el mundo.

Entre sus 700 obras vamos a poder admirar cuadros realizados por importantes pintores alemanes, tales como Durero o Altdolfer, entre muchos otros. Así como obras cumbre de pintores de fama internacional, tales como San Lucas pintando a la Virgen (Roger van der Weiden), El expolio (El Greco), El País de Jauja (Pieter Brueghel el Viejo), La adoración de los magos (Hans Holbein el Viejo) o el Descendimiento de la Cruz (Rembrandt).



La Neue Pinakothek se centra en obras datadas entre el siglo XVIII y XIX, abarcndo los movimientos neoclásico, romántico, nazareno, Biedermeier, historicista, impresionista, puntillista, postimpresionista y modernista. Entre las mejores obras que podemos admirar en este museo destaco Mujer planchando (Edgar Degas), Música (Klimt), Nacimiento de Cristo (Gaugin), Girasoles (Van Gogh), Italia y Alemania (Overbeck), El pobre Poeta (Karl Spitzweg).

En las proximidades de ambos museos se encuentran un conjunto de edificios que nos remiten a la Grecia clásica: la Glyptothek (museo de escultura griega y romana) y el Propyläen (puerta simbólica que remite a los propíleos de la Acrópolis ateniense).

Residenz München

La antigua residencia de los reyes bávaros es, hoy día, uno de los palacios más monumentales de Alemania y un interesante museo.

El exterior, de aspecto renacentista y neoclásico, nos muestra la inmensidad del edificio que nos espera a visitar. Se trata del palacio urbano más grande de toda Alemania. Además de su decoración arquitectónica, no debemos dejar de fijarnos en los dos pórticos de entrada, decorados con la escultura de la Virgen (patrona de Baviera) y en la escultura del león. Todos los que quieran volver a la ciudad deben realizar el ritual de tocarle.

Una de las salas más impresionantes del palacio es el Antiquarium, una impresionante sala renacentista construida con el objetivo de albergar la colección de bustos del duque Alberto V. La sala, cubierta con bóveda de cañón e iluminada con 17 lunetos, alberga una profusa decoración pictórica mural.



Otro punto importante es el Cuvilliés-Theater, una obra maestra en su género. Los frescos y estucados en estilo rococó sirvieron de magnífico fondo para el estreno de el Idomeneo de Mozart.

En el Tesoro (Schatzkammer V) podremos admirar valiosas piezas, tanto litúrgicas como cotidianas, pertenecientes a los Wittelsbach. A destacar la valiosa estatua ecuestre de San Jorge a caballo, obra de Friedrich Sustris, o las numerosas joyas de la familia.

La ricamente ornamentada Reiche Kapelle, capilla privada de Maximiliano I, la Grottenhof, gruta decorada con conchas y cristal situada en un patio interior, o la Nibelungensäle, cinco salas decoradas muralmente con escenas del célebre poema medieval alemán, completan una visita imprescindible.

Igualmente, anejos a la Residenz, se encuentran tanto el Nationaltheater como los jardines Hofgarten, los cuales merecen un relajado paseo.

Castillo Neuschwanstein

Los que conocéis mis entradas sobre viajes sabéis que siempre me gusta completar toda selección con una salida a algún punto de interés cercano.

En esta ocasión elegí uno de los castillos más famosos del mundo. Es cierto que en Munich existen atractivos suficientes como para no tener que salir de la ciudad y pasar 3 o 4 días sin parar de admirar edificios monumentales y museos. Pero estando tan cerca la posibilidad de visitar este castillo creo que es obligado incluir un día de nuestra visita a acercarnos a este mágico lugar.

La conexión con tren entre Munich-Fussen es posible realizarla en un mismo día (tener en cuenta que son unas dos horas de viaje en trenes que suelen salir cada hora) y merece mucho la pena acercarse hasta allí. Si además podéis dormir en la ciudad no os defraudará esta pequeña localidad alpina. Luego debéis coger un autobús (Nº 73 o 78) que os acercará al próximo pueblo de Hohenschwangau (10 minutos), desde donde subir al castillo.

Puesto que hace un tiempo realicé un post en exclusiva sobre este precioso lugar os remito a él para mayor información (pinchar aquí).

Como habéis podido comprobar, Munich es una ciudad que ofrece increíbles y variados reclamos turísticos. Y esto que os conté es solo un pequeño aperitivo, en donde se quedaron fuera multitud de lugares igualmente imprescindibles.

A la cabeza me vienen sitios encantadores como: 

·        el Mercado Central (Viktualienmarkt),
·        la famosa e histórica cervecería Hofbräuhaus,
·        impresionantes iglesias como Asamkirche o Theatinerkirche,
·        visitar interesantísimos museos como el Museo de Prehistoria (Prähistorische Staatssammlung), el museo de ciencia y tecnología mayor del mundo (Deutsches Museum) o el Museo Nacional de Baviera (Bayerisches Nationalmuseum),
·        subirse al mirador de la Torre de San Pedro, que ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad,
·        pasear por los jardines del Palacio de Nymphenburg y visitar este espectacular palacio bávaro,
·        caminar sin prisas por el Englischer Garten
·        y, por supuesto, visitar alguna vez una fiesta tan increíble como es la Oktoberfest.


Espero que os metiera dentro el gusanillo viajero para considerar visitar esta gran ciudad.

2 comentarios:

  1. Fui hace unos años y después de leer este artículo tengo ganas de repetir con mi marido que es un "germanófilo". Las fotos son geniales

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    Respuestas
    1. Hola, gracias por comentar.

      Alemania es, a mi entender, la gran desconocida en España. Sus ciudades están llenas de encanto y ofrecen al turista grandes experiencias.

      Saludos

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