domingo, 26 de noviembre de 2017

Mis 5 visitas imprescindibles en El Cairo



Egipto es uno de los destinos turísticos obligados para todas aquellas personas interesadas en viajar a los principales lugares históricos del mundo. Es uno de los viajes que más me sorprendieron y marcaron, pues además de descubrir monumentos maravillosos tienes la posibilidad de interactuar con una cultura milenaria llena de particulares idiosincrasias.

En este primer post voy a centrarme en la capital de Egipto, El Cairo. Una ciudad tan caótica como deslumbrante, tan particular como cosmopolita, tan sorprendente como tradicional, tan comercial como hospitalaria. Una ciudad única que a nadie que la visite dejará indiferente.


1. Las mezquitas de El Cairo

Cuando visitamos un país islámico una de las visitas obligadas son las mezquitas. Los templos religiosos islámicos nada tienen que ver con las iglesias cristianas, salvo por su función. Personalmente me encanta  admirar sus soluciones arquitectónicas y su recargada decoración escultórica. Además de ello, entras en contacto con un sentir religioso totalmente diferente al occidental, lo que sirve para valorarlas en su contexto.

A continuación os muestro una pequeña reseña de las principales que podéis visitar en la ciudad.

Ciudadela y Mezquita de Mohammed Ali

La ciudadela de Saladino es una de las visitas que ofrecen todos los guías turísticos. Saladino, conocido por vencer a los cruzados en Hattin y recuperar Jerusalén para el Islam, fue quién unificó Oriente Próximo e instauró la dinastía Ayubí en Egipto y Siria.
En la capital egipcia mandó construir, en el siglo XII, una impresionante ciudadela en lo alto del monte Muzzattam, la cual incluía su residencia palaciega.

Hoy día, la visita obligada a este conjunto histórico es la Mezquita de Muhammad Alí, también conocida como de Alabastro. Construida en el siglo XIX por orden de Mehmet Alí, fue la más grande en su tiempo. Su magnífica cúpula tiene una altura de 52 metros y 21 metros de diámetro. El templo se ubica en lo alto de la Ciudadela, razón por la cual es la mezquita más visible de la ciudad y desde la que se obtienen unas vistas impresionantes de la misma.

Los que estuvierais en Estambul puede que el exterior os recuerde al de la Mezquita nueva (Yenicami) de la ciudad turca. Es normal, pues su arquitecto, YusufBushnak, se inspiró en la de su ciudad natal para levantar la mezquita de alabastro. Y este sobrenombre viene dado, como supondréis, por la utilización masiva de esta variedad de yeso en la construcción.

Mezquita de Muhammad Alí (El Cairo)

No obstante, lo más impresionante es la decoración interior, con la iluminación mágica que ofrecen las múltiples lámparas, las alfombras persas cubriendo el suelo y la decoración en alabastro, frescos y mosaicos del interior. Y, por supuesto, la tumba de Mohammed Alí, un sepulcro de mármol blanco con decoración labrada representando motivos vegetales.

Mezquita de Muhammad Alí (Interior)

Recorrer la Ciudadela, visitando sus múltiples museos y mezquitas es otro de lso atractivos si tenéis tiempo suficiente para ello.

Mezquita de IbnTulun

Es la mezquita más antigua de la ciudad, pues data del año 879 d.C. La belleza de esta mezquita radica en la sencillez de su construcción, a base de ladrillo y piedra. El gran número de arcos y cúpulas nos remiten al arte oriental. Y el minarete helicoidal, con escalera espiral en el exterior, es una copia bastante fidedigna del de la Mezquita de Samarra (Iraq).

Destacar el enorme patio cuadrangular (no en vano es la mezquita más extensa de la ciudad en superficie), rodeado de pórticos y arquerías, y con una monumental fuente central.
Mezquita de Ibn-Tulun (El Cairo)

El mihrab de la mezquita de Ibn-Tulun está en parte reconstruido, pero mantiene elementos originales como el arco, los soportes y la configuración en general.

Sin duda fue una de las visitas que más me gustó, pues es una mezquita con un agradable aroma tradicional en la que las masas de turistas suelen escasear.

Mezquita Madraza Sultán Hassan

Esta mezquita, muy próxima a la Ciudadela, al igual que la de IbnTulun, es otra de las visitas obligadas. Data de mediados del siglo XIV y entre sus originalidades constructivas está el particular diseño para albergar las cuatro escuelas de pensamiento sunita.

Se trata de una de las mezquitas más grandes del mundo y ya la entrada al complejo, a través de un portal profusamente decorado, resulta sobrecogedora. El patio es inmenso, con la típica fuente central para las abluciones, y en los cuatro lados en forma de cruz se sitúan otros tantos liwans abovedados (salas para sentarse), lámparas colgando de cadenas y bordes rojos y negros. Cada liwan está dedicado a una de las cuatro escuelas de jurisprudencia sunita y posee una madraza independiente en su parte posterior.

Su interior, bellamente decorado, y el mausoleo del sultán son dos de los puntos de interés de este complejo que no debéis olvidar visitar.

Mezquita Al-Azhar

Muy próxima al Bazar de Khan Al-Khalili, esta mezquita se considera el templo nacional del país. Además fue concebida como centro de enseñanza y se considera la universidad más antigua del mundo en la cual se ha enseñado ininterrumpidamente desde su fundación, en el siglo X.

En su interior no encontraréis una belleza especial que encubra a otras mezquitas, pero si un ambiente estudiantil muy característico. Una visita imprescindible por ser uno de los centros culturales más importantes del Islam actual.
 


2. Bazar Khan Al-Khalili

El otro gran atractivo turístico de El Cairo, en lo que a la parte islámica se refiere, es el centro comercial más grande de la ciudad.

Además del caótico ambiente y el alboroto constante de vendedores y clientes, lo que más me sorprendió es la habilidad innata de aquellos para conocer tu idioma. Algunos prueban varios, pero la mayoría aciertan a la primera: “¿espaniola, espaniola? hola hola Coca-Cola. Nada, nada, limonada”.

Personalmente no me gusta regatear ni que me lancen encima camisetas, te intenten llevar a su puesto callejero o te embauquen para venderte cualquier souvenir inútil. Si logran meterte en su tienda y sentarte a tomar un te prepárate para comprar algo que, aunque regatees, siempre será más caro de lo debido. Entre otras cosas porque regatear es un arte y ellos son unos consumados artistas.

Tal vez por ello muchos turistas españoles buscamos la famosa tienda de Jordi, un lugar en donde cada cosa tiene su precio y no es necesario regatear. Si preguntas por ella alguien te llevará (a cambio de una pequeña propina).



Perderse en este bazar es muy sencillo si no tienes sentido de la orientación. Y, aun así, tampoco resulta fácil ir dónde quieres. Os aconsejo entrar por las calles principales y tomarlas como referencia, retrocediendo por el mismo camino si nos alejamos mucho de ellas.


Otro lugar característico es el Café Fishawi, popularmente conocido como de los Espejos por la multitud de ellos que existen en su interior. Un sitio ideal para relajarse del caótico exterior mercantil.

3. Barrio Copto con Iglesia Colgante

El barrio Qasr al-Sham era la zona de la ciudad en la que vivían los cristianos egipcios cuando los musulmanes tomaron la ciudad. Hoy día sigue siendo un barrio cristiano, equivaliendo el término copto a cristiano ortodoxo.

Según el Evangelio, en esta zona de la ciudad de El Cairo fue donde vivió la Sagrada Familia en su exilio a Egipto, por lo que las calles del barrio copto están llenas de trascendencia para cristianos y judíos.

Yo tuve la “suerte” de visitar el barrio al anochecer, cuando ya los turistas abandonaron la zona hacía tiempo. Tuve de guía a un simpático taxista que me explicó los principales atractivos del barrio chapurreando inglés y castellano. Poder visitar la zona con las luces de las farolas resulta algo mágico.

Las iglesias coptas, en donde sobresale la famosa Iglesia Colgante, con su escalinata al entrar, o la de San Jorge, con su magnífico icono motivo de peregrinación, son los típicos templos de decoración abigarrada en su interior que podéis ver, por ejemplo, en Atenas.
Iglesia Colgante (El Cairo)

El museo de Arte Copto alberga, entre otras joyas, los célebres Manuscritos de NagHammadi (de los siglos III-IV), objetos de marfil, papiros o piezas de arquitectura.
Los judíos tienen también en este barrio su templo principal, la Sinagoga Ben Ezra (también llamada Sinagoga El-Geniza), que data del siglo XIX. Según la tradición, está edificada el lugar donde fue encontrado Moisés de bebé. 

Otro atractivo de El Cairo más antiguo es la conocida Ciudad de los muertos (Qarafa).
Se trata de un enorme cementerio, situado en la zona este de El Cairo, en donde mucha gente ha realizado su vivienda en las tumbas. A cambio de cuidar el mausoleo, la familia les permite residir entre los muertos. Pocos guías se ofrecerán a llevaros a este lugar, pues resulta bastante peligroso para el turista occidental. Con suerte os dejarán ver una pequeña zona y siempre con las mayor de las urgencias.


Aunque turísticamente tiene poco atractivo sí que es un lugar en donde poder plantearse lo injusta que puede llegar a ser la vida según el lugar en el cual nacemos.

4. Museo Egipcio

Todos los que visitan por primera vez este museo tienen la misma sensación de entrar en una especie de almacén caótico: múltiples tesoros arqueológicos se disponen, sin un orden aparente, en las vastas salas del edificio situado en la famosa Plaza Tahrir.

No obstante, no todo es tan desorganizado como parece. Por ejemplo, la zona en la cual se exponen los tesoros de la tumba de Tutankamón está perfectamente delimitada y ordenada.

Además, ese caos permite descubrir el museo lejos de mapas y planos que tantas veces nos acompañan en los museos. Es un fastidio para aquellos que sólo desean ver las piezas “maestras” e irse a tomar un te o fumar en pipa de agua. Pero para aquellos a los que les gustan las piezas artísticas es una experiencia muy agradable deambular por el museo y encontrarse de golpe con una de esas piezas que estás harto de ver en los libros de texto. Por tanto, mi recomendación es prepararse de antemano la visita y dejarse envolver por el ambiente del museo.


Entre los objetos imprescindibles, a mi modo de ver, estaría el Tesoro de Tutankamón, con su famosa máscara funeraria; la Paleta de Narmer, primera mención a una unificación del Antiguo Egipto por parte del faraón Narmer, fundador de la I dinastía; El Alcalde del Pueblo, escultura de madera e incrustaciones hallada en la mastaba de Kaaper en Saqqara; la Estatua sedente de Kefrén, hallada en el Templo del Valle de la Necrópolis de Guiza; La Estatua sedente de Zoser, realizada en piedra caliza, rey de la Dinastía III (2665-2645 a.C.); Las Estatuas del príncipe Rahotep y su esposa Nofret. Realizada en piedra caliza y pintada. Dinastía IV, reinado de Snefru (2614-2579 aC.); La Triada de Micerino(Menkaura), hijo de Kefrén y nieto de Keops. Realizada en esquisto gris verdoso. Imperio Antiguo. IV Dinastía (2514-2486 a.C).El faraón esta flanqueado por Hator y por la diosa del nomo de Cinópolis, ambas lo toman por el brazo; El Escriba sentado, realizado en caliza pintada.Sakkara. Dinastía V, hacia 2.450 a.C.; la impresionante Cabeza de Hatshepsut,realizada en piedra caliza pintada. Templo funerario deDeir-el-Bahari. Dinastía XVIII; todo lo referente al faraón Akhenatón (esculturas y relieves); la colección de retratos fúnebres pintados en madera, de época romana; y, por supuesto, las momias, con especial mención a la de Hatshepsut y Ramsés (¡no asustarse si vuelve a levantar el brazo!).
 

Para una planificación de la visita y un primer vistazo virtual del mismo os dejo este interesante enlace: http://www.egiptoaldescubierto.com/?dest=/museos/elcairo/elcairo.html 

5. Alrededores de El Cairo

Pirámides de Giza

Visitar las Pirámides de Giza es una de las mejores experiencias que puedes tener de tu visita a El Cairo. Se trata de una de las grandes maravillas del mundo, de esos lugares mágicos que impresionan y acongojan cuando los recorres.

La primera pirámide que encontrarás tras entrar en el complejo es la gran pirámide de Keops, la más grande de las tres. Seguro que cuando os acerquéis a ella os sorprenderá el tamaño de los sillares de piedra y la perfección de la construcción (existe una diferencia máxima de 4 cm entre los cuatro lados, los cuales miden 230 metros). Se utilizaron más de dos millones de sillares y su altura no se superó, en una construcción humana, hasta el siglo XIX. A su lado está el Museo del barco Solar, cuyo precio excesivo desaconseja la visita.

La pirámide de Kefrén la reconoceréis por tener en la parte superior un trozo del recubrimiento de caliza que poseían las pirámides originalmente. Por cierto, que entrar en las pirámides, además de suponer un sobrecoste, no tienen ningún interés artístico. Si habéis estado en el Valle de los Reyes el interior de las pirámides os decepcionará, pues no poseen decoración pictórica. No obstante, como experiencia de estar bajo toneladas de piedras, puede resultar curiosa la visita. Si debo elegir una visitaría Keops.

La pirámide de Micerinos es la más pequeña de las tres y su interior igual de insulso que las anteriores. En una de sus caras tiene una gran grieta, huella de cuando intentaron desmontarla en la Edad Media. Como es lógico, cejaron en su empeño viendo lo poco que avanzaba el proceso.

Otro punto interesante de la visita a las pirámides es acercarse a una especie de mirador (necesitarás taxi) desde donde admirar el conjunto de las tres pirámides. Es una visión que merece mucho la pena y de las que no se olvidan en la vida.

Y, por último, la Gran Esfinge de Giza. Al principio, os parecerá pequeña. Es una sensación normal tras visitar las pirámides. Pero luego, tras un rato admirándola, sabréis apreciarla en su justa medida. La aglomeración de turistas que se arremolinan junto a la esfinge desvirtúa un poco la visita. En realidad son los mismos que en las pirámides, pero con menos sitio de esparcimiento.

La Gran Esfinge de Giza

Por último advertiros que durante toda la visita se os acercarán supuestos guías para explicaros el conjunto, cuidadores de camellos para dar una vuelta, vendedores ambulantes, personas que se ofrecerán a sacaros una foto… Todo bajo la posterior propina correspondiente. A gusto del consumidor.

Pirámide de Saqqara

Saqqara era la necrópolis principal del Imperio egipcio Antiguo, cuando la capital era Menfis. Su visita es, en mi opinión, obligada, pues posee el germen de las pirámides. Me refiero a la Pirámide escalonada de Zoser.

Fue construida por el sacerdote del faraón, el genial Imhotep, quién desarrolló un nuevo tipo de enterramiento a base de la unión de diferentes mastabas, la anterior tumba en la que se guardaban los restos de los faraones y personas importantes.

Además de ser el germen desde el cual se iniciaría la carrera constructiva de las pirámides en Egipto, la tumba de Zoser fue el primer edificio funerario realizado en piedra (antes se utilizaba el adobe). La intención de durabilidad de la construcción la tenemos confirmada en el hecho de que la necrópolis de Zoser se conserva bastante bien, mientras que nada queda de las casa en adobe en las cuales vivían los egipcios de la época (incluido el palacio de Zoser).

La Pirámide escalonada de Zoser

Muy próximo al recinto de Saqqara se encuentra la mastaba Kagenmi, un funcionario importante en el reinado del faraón Teti, el primero de la VI dinastía. Lo más sorprendente de esta mastaba es su abundante decoración, la cual ocupa ocho salas y cinco antecámaras. En la decoración de las paredes, a base de relieves policromados, podréis observar la particular forma que tenían los egipcios de plasmar sus actividades cotidianas. Como seguro que sabéis estas decoraciones no eran un mero asunto artístico, sino que estaban ideadas para que al difunto no le faltara de nada en el más allá. Ni comida, ni sirvientes que le agasajaran.

Mastaba Kagenmi (Interior)

Y hasta aquí mis visitas imprescindibles a los principales atractivos turísticos de la ciudad. Para terminar os dejo un consejo práctico. Aunque en los viajes guiados os recomendarán contratar con ellos las excursiones yo no os lo aconsejo, pues el sobrecoste de precio que te exigen me parece excesivo. Visitar todos los monumentos de El Cairo es posible en Taxi. Y en muchas ocasiones puedes ir andando entre monumentos próximos con total seguridad (siempre siguiendo calles principales). Si lográis encontrar un taxista que hable vuestro idioma seguro que visitaréis El Cairo de forma barata y edificante, pues muchos de ellos suelen hacer también las veces de guías turísticos o conocen a una persona que les ayuda en esa labor.


 

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