miércoles, 1 de julio de 2015

El alojamiento en Carcassonne es muy caro



Hace unos años realicé un viaje en coche por la parte francesa de los Pirineos. Bueno, concretamente se trató de una ruta en la que visité varias ciudades importantes del sur de Francia. Entrando por Perpiñan, visite Narbona, Toulouse, Albi o Lourdes entre otros muchos lugares. Es un viaje maravilloso y bastante desconocido para mucha gente, por lo que os animo a realizarlo en cuanto tengáis un poco de tiempo.

Aprovechando mi experiencia de aquel viaje quiero compartir con vosotros una experiencia maravillosa, la de visitar una auténtica ciudad medieval. Carcassonne es uno de esos destinos que merece ver, al menos, una vez en la vida. Por lo que el post siguiente sólo pretende convenceros y ayudaros con la logística del viaje.

¿Os animáis?


Dos de las principales quejas que encontré entre las personas que habían visitado Carcassonne antes que yo eran las relativas al aparcamiento y  al alojamiento. Si en el primer caso resultaba casi imposible encontrar un sitio cercano que no fuese de pago, en el segundo la queja venía por el excesivo precio de las habitaciones.

Pues bien, tras investigar un poco por la red encontré la solución perfecta a tales dificultades. Estoy hablando del Camping La cité de Carcassonne. Se trata de un sitio perfecto para visitar la ciudad, pues se encuentra a escasos 900 metros. Además, el paseo es muy agradable, junto a un canal del río L´Aude. Y la llegada a la ciudad incomparable, al pie de sus majestuosas murallas.

¿También sois vosotros reacios a los campings? Bueno, pues indicaros que este camping es de calidad superior. Las parcelas donde plantar la tienda se encuentran separadas por unos setos que aportan una sensación de intimidad que no encontré en ningún otro lugar. Los baños y zonas comunes están totalmente limpias y son bastante prácticos. Y, como colofón, tiene un par de maravillosas piscinas donde darse un chapuzón y descansar después de un agotador paseo turístico por la empedrada ciudad.

Si queréis echar un vistazo al lugar os dejo su página Web: http://www.campingcitecarcassonne.com/

¿Cuáles son los atractivos de Carcassonne? A continuación os muestro sus principales visitas y atractivos turísticos.

Las puertas a la ciudad.

Si llegáis a Carcassonne desde el camping la puerta por la que entraréis es la llamada Porte d´Aude. Además de ser impresionante, es la que os llevará por el recorrido más pintoresco dentro de la vieja ciudad amurallada. Y seguro que a todos los que vierais la famosa película de Robin Hood, el príncipe de los ladrones os resultará vagamente familiar.

Justo al otro lado de la ciudad se encuentra la Puerta Narbonnaise, curiosamente la entrada principal a la ciudad en el pasado debido a la importancia que poseía la conexión con la ciudad de Narbona (de ahí su nombre). Esta puerta es una fortificación en sí misma, con sus dos poderosas torres guardando la entrada. Aunque la vista del conjunto defensivo es impresionante debemos indicar que en la restauración llevada a cabo por Viollet-le-Duc se añadieron ciertos elementos que no existían originalmente, como el puente levadizo o los techos cónicos azulados de muchas torres.

Además de las magníficas vistas que encontraréis aquí del recinto amurallado, la figura de una dama esculpida os llamará la atención. Se trata de la princesa Carcas, la cual da nombre a esta ciudad.
 
Puerta Narbonnaise de Carcassonne
La leyenda cuenta que cuando la ciudad estaba sitiada por Carlomagno y estaba a punto de rendirse por hambre tras varios años de asedio, esta princesa ideó un plan para evitar la claudicación. Alimentó con todas las provisiones al único cerdo que quedaba en la villa y lo soltó fuera de las murallas. El emperador pensó que, con este gesto, los sitiados tenían provisiones suficientes para seguir aguantando indefinidamente, por lo que decidió levantar el asedio. En ese momento la princesa hizo repicar las campanas para firmar un tratado de paz. Por tanto, el legendario nombre de la ciudad provendría de la unión del nombre de la princesa y del sonido de las campanas: Carca…sona.
Una leyenda muy bonita pero tremendamente improbable, ¿verdad?

Les Lices

Se trata de un espacio situado entre el doble cordón de murallas, a través del cual podremos dar una vuelta completa a la ciudad. Además de comprobar la inmensidad de la construcción podremos fijarnos como fue evolucionando el estilo arquitectónico de la época, el cual se encuentra plasmado en muros y torres de la muralla interior. Mientras las piedras más grandes datan de época romana, los ladrillos corresponden al siglo V. Las ventanas geminadas y las piedras más uniformemente labrada data del siglo XIII. La muralla exterior es algo posterior y fue construida entre los siglos XIII y XIV.

Para todos aquellos a los que les gusten los números os indicaré que el recinto amurallado doble contiene 52 torres y mide unos 3 Km. de perímetro. Algunas torres son visitables y se han aprovechado para crear pequeños museos. Por ejemplo, entre el castillo y la iglesia encontraréis una torre que muestra unas mazmorras y objetos de tortura (llamada de la inquisición), la denominada de la Vade contiene un ecomuseo y en la Puerta Narbonnaise encontraremos una sala de exposición temporal.

En este lugar, en el siglo XVIII, se formó una barriada de casas humildes que con la restauración llevada a cabo en el siglo XIX por el famoso Viollet-le-Duc desaparecieron sin dejar rastro.
 
Les Lices de Carcassonne
Una vuelta por este lugar es siempre recomendable; pero resulta tremendamente aconsejable en el momento en el cual se oculta el sol y se van encendiendo las luces que iluminan las torres y la muralla. La atmósfera mágica que se crea en este lugar escasamente transitado os la guardaréis para siempre.

El Castillo

Dentro del recinto amurallado de la ciudad encontraréis todos aquellos lugares típicos que reproducen las villas medievales. Uno de los más importantes es el castillo, lugar de residencia de los Trencavel, vizcondes de Carcasona. Entrando por la puerta cercana al camping os toparéis con él siguiendo tranquilamente la Rue de la Porte d´Aude. Se trata de una fortaleza dentro de la fortaleza y se accede por un puente sobre foso. En su interior podremos visitar su diferentes torres, patios de armas y salones, donde existe un museo de la ciudad con interesantes piezas, tales como lápidas, sarcófagos, estatuas y pinturas (Depôt lapidaire). Además, en una visita guiada, podréis recorrer las murallas y sentiros como un soldado medieval paseando por el camino de ronda.

Murallas del Castillo integradas en la fortificación general

En total pasaréis dentro unas dos horas y la entrada no supera los 10.

La Basílica de Saint-Nazaire y Saint-Celse

La iglesia es otro de los elementos principales de toda ciudad medieval. Se trata de una basílica y no de una catedral porque desde 1801 perdió esa categoría, al trasladarse la sede episcopal a la ciudad baja (Iglesia de Saint-Michel). Recibió el título de Basílica en 1898, gracias al Papa León XIII.

Lo más destacado de esta iglesia, cuya entrada es gratuita, es la perfecta comunión que presenta entre dos estilos totalmente opuestos. La nave está construida bajo el estilo románico, mientras que el coro y el transepto fueron realizados en un elegante y esbelto estilo gótico. Esta simbiosis, y en este orden, es algo excepcional, pues las iglesias siempre comenzaban a construirse desde el coro, mientras que aquí parece que siguiera el orden inverso. Percibiréis perfectamente la diferencia entre los muros gruesos, los arcos de medio punto y la escasa iluminación de la primera zona y la altura y luminosidad que presenta la segunda, gracias a unas vidrieras que son de los mejor que veréis en toda la región del Midi. En ellas aparecen representadas varias escenas de la vida de Jesucristo y los apóstoles. Os aconsejo visitar la iglesia tanto por la mañana como al atardecer, pues mientras que en el primer caso veréis iluminado el rosetón norte, en el ocaso de día será el sur el que bañe con sus dorados el interior de la iglesia.
 
La Basílica de Saint-Nazaire y Saint-Celse de Carcassonne
En la plaza de esta basílica se encuentran dos edificios antiguos muy pintorescos: una de las casas más antiguas y fotografiadas de la ciudad y el Hôtel de la Cité, ubicado en el antiguo palacio episcopal.

El Teatro Jean Deschamps

Este curioso teatro al aire libre se sitúa en el lugar donde antiguamente se encontraba el claustro de Saint-Nazaire, junto a la basílica. Levantado en 1908, desde 1957 acoge el festival anual de la ciudad, uno de los eventos más importante del verano, donde se suceden funciones de ópera, teatro y musicales.

Callejear por la ciudad

Si deseáis ver Carcasona en una mañana la ciudad es lo suficientemente pequeña para abarcarla sin problemas. Visitar los puntos más interesantes y entrar en algún museo no os llevará más tiempo. Pero yo os recomiendo que disfrutéis pausadamente de la ciudad, dedicándole un par de días, en los cuales podréis empaparos de toda la belleza que encierra.

Pasear relajadamente por sus angostas calles y descubrir rincones fuera del circuito turístico es uno de los mayores atractivos que pude encontrar. Las numerosas tiendas de souvenirs medievales inundan las calles más céntricas y los puntos de interés turístico, lo que desvirtúa un poco la visita. Pero existen lugares preciosos para sentarse y disfrutar viendo como pasa la vida ante nosotros. Fijarse en las pequeñas plazoletas escondidas en el enmarañado entramado urbano, admirar las fachadas de las casas, con sus entramados de madera y sus blasones, sentarse en un restaurante y disfrutar del plato típico de la ciudad, la Cassoulet (algo parecido a una fabada pero con pato y salchichas)

Museos

Existen varios museos en la ciudad, todos ellos dedicados a explotar el periodo medieval. Ya hemos comentado la existencia de un museo de la inquisición en una de las torres de la muralla. Del resto os recomiendo los siguientes:

·        Mémoires du Moyen Age (en la calle Chemin des Anglais, enfrente puerta Narbona, fuera del recinto amurallado): Contiene varios elementos audiovisuales y maquetas que muestran la ciudad en tres de sus etapas más importantes: el inicial asentamiento romano en el siglo tercero, la ciudad hacia el año 1200 y durante el sitio de 1240.

·        Museo de la Escuela (Rue du Plô): Se trata de la reproducción de una escuela del siglo XIX con muebles y objetos de la época. Además existen talleres donde aprender a escribir con pluma.

·        Im@ginarium (Rue Saint-Jean): Se trata de un museo interactivo donde por medio de audiovisuales conoceremos la época de la cruzada albigense, momento en el cual la ciudad fue asediada y tomada. La visita se divide en tres partes: una presentación de 15 minutos, sala de exposiciones y un centro multimedia.

La bastilla de Saint-Louis (la ciudad baja)

Para llegar a la ciudad baja desde la ciudadela medieval tendréis que pasar por un curioso puente que data del siglo XIV. El Puente Viejo (Pont Vieux), que forma parte del Camino de Santiago, tiene 12 arcos y lo más interesante son las vistas que se obtienen del recinto amurallado. Las mejores fotografías las tomaréis por la tarde, cuando el sol se encuentre a vuestra espalda. Y si esperáis un poco al anochecer también es destacable la vista del puente nuevo iluminado.

Os recomiendo el recorrido siguiente para descubrir la ciudad baja. Tomar la Rue des 3 Couronnes tras cruzar el puente, la cual os llevará a la zona del Boulevard Camille Pelletan. La ciudad baja está rodeada por estos lugares tan apropiados para el paseo; fueron construidos en el siglo XIX en el lugar donde se ubicaba el foso de la ciudad medieval.

Seguir el Boulevard hasta llegar a un amplio lugar hasta llegar a la Puerta de los Jacobinos, la única en pie de las cuatro que tenía la ciudad. Atravesándola os meteréis de lleno en la ciudad baja. Muy cerca, a vuestra izquierda, tenéis la Catedral de Saint Michel, la cual merece una visita. Su estilo gótico es muy atractivo visualmente, al igual que su decoración pictórica interior.

El lugar más comercial de la ciudad baja es la línea recta que forman la Rue Courtejarie y la Rue George Clemenceau. Aquí se agolpan todos los comercios de la zona y siguiéndola nos llevará a la Place Carnot, auténtico centro de la planta ortogonal de la ciudad baja. En esta animada plaza podréis tomaros un café en sus muchos bares, a la sombra de sus ya típicos plataneros. Para los aficionados al Atlético de Madrid comentar que en el centro de esta plaza se encuentra una fuente dedicada al dios Neptuno. Y para los aficionados a los mercadillos, todos lo martes, jueves y sábados existe un mercado de frutas y verduras de la zona.

Siguiendo la Rue George Clemenceau un poco más, llegaremos a un par de de lugares cuya visita es también interesante. A nuestra izquierda (siguiendo la Rue du 4 Septembre) encontraremos la Iglesia de Saint-Vicent, difícilmente confundible debido a su octogonal campanario. De estilo románico bizantino, su interior guarda numerosas joyas artísticas, entre pinturas, esculturas y reliquias. Aunque no es catedral su visita no defraudará a nadie. Un poco más arriba, en la misma Rue George Clemenceau encontraremos la Capilla de los Carmelitas, una iglesia sencilla y que desprende una paz incomparable.

Otros lugares de interés son la Rue de Verdún y la Rue Aimé Ramond, perpendiculares a la calle comercial antes citada, donde se ubican varios palacios de hermosas fachadas, la celda del poeta Joë Bousquet y el recoleto Museo de Bellas Artes, con una colección de pintura y cerámica a partir del siglo XVI donde tienen amplia representación artistas locales aunque también podremos admirar algún Chardin o Rigaud.




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