Tras abordar en otro post un par de museos
ideales para visitar con niños y dedicados a los medios de transporte, no podía
dejar pasar la ocasión de invitaros a visitar un museo diferente y muy ameno
sobre uno de los medios de transporte más importantes de la actualidad: el
metro. Máxime cuando un día como hoy hace 100 años (17 de octubre de 1919) se
inauguró la primera línea del metro de Madrid.
¿Os animáis a retroceder en el tiempo
hasta los orígenes del metro de Madrid?
Para acceder a esta estación debemos bajar
unas escaleras de caracol (también hay un ascensor) que nos llevarán al pasillo
original de la entrada a la estación. La entrada original de esta estación se
encuentra a nuestra izquierda y conserva las puertas originales de madera.
Si las atravesamos descubriremos una
pequeña sala en la que se proyecta, en bucle, una película sobre el metro de
Madrid. Yo os aconsejo realizar primero este audiovisual y, de paso, esperar a
que comience alguna de las visitas guiadas que se realizan cada 60 minutos. De
esta forma nos prepararemos para entender mucho mejor este museo.
Entrada a la antigua estación de Chamberí |
Por ejemplo, podremos descubrir que la primera Línea de Metro inaugurada en
Madrid, en el año 1919, contaba con ocho
estaciones: Cuatro Caminos, Ríos Rosas,
Martínez Campos (Iglesia), Chamberí, Bilbao, Tribunal, Gran Vía y Sol. Y
el recorrido se hacía en unos diez minutos. El entusiasmo con el que se acogió
esta modernidad y los precios económicos de los billetes (15 céntimos de
peseta) hicieron que en el primer año lo utilizaran 14 millones de personas.

En
las taquillas trabajaban señoritas solteras o viudas,
mientras que los trabajos técnicos (conductores, jefes estación…) eran cosas de
hombres. Comenzaban a trabajar a los 13 años y eran uno de los principales
atractivos del metro, pues muchos hombres de la época tomaban el metro sólo
para verlas a ellas. Hasta el año 1978, cuando las trabajadoras demandaron a la
compañía por discriminación laboral, no veremos a una mujer casada trabajando
en el metro, pues anteriormente si contraían matrimonio eran inmediatamente
finiquitadas.
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Entrada a la antigua estación de Chamberí |
Toda
la estación está realizada con azulejo
blanco por motivos prácticos. Era un material ignífugo, barato de conservar y
sustituir. Y los suelos, originales, están en un estado de conservación
excelente para llevar 100 años de vida.
Para bajar al andén sólo tenemos que
seguir las indicaciones, muy similares a las actuales aunque con una impronta
antigua muy vintage.
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Indicaciones de la antigua estación de Chamberí |
En el andén vamos a tener varios puntos de
interés que no debemos dejar de observar con detenimiento. El más importante es
el dedicado a los anuncios publicitarios, una forma de
financiación que aún se sigue explotando.
El lugar más caro de todo el andén era el
comienzo y el final del mismo, pues ahí se dirigían las miradas de los viajeros
para ver si llegaba el metro. Por tanto, la empresa Gal, con su monograma de la
famosa vaselina (hoy tiene una caja rosa), era la que más invirtió en esta
estación.
El lugar que ocupaba el anuncio de Gal era el más caro de toda la estación |
El resto de anuncios estaban diseminados
por la pared del andén y estaban realizados enteramente en azulejo. Sin duda,
esos anuncios estaban realizados para ser duraderos, pues la mentalidad actual
del usar y tirar no existía hacía un siglo. Entre los más destacados están el
de cafés la Estrella, el de relojes Longines (sin duda, el más bello
artísticamente) o el de las bombillas Philips. Este último está bastante
deteriorado aunque aún se puede ver que anunciaba bombillas de ½ vatio. Por
tanto, la escasa iluminación que tenemos hoy en día en la estación aún debe ser
mayor que la que existía entonces.
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Anuncios en azulejo de la estación de Chamberí |
Los anuncios estaban enmarcados en unos
azulejos de color verde con dibujos que fueron fabricados en Sevilla. Este
elemento decorativo se colocó también en las bocas de los túneles, con el
objeto de hacerlas visibles fácilmente y evitar posibles caídas a las vías.
Todos
los materiales utilizados en la fabricación del metro eran de origen español.
Algo lógico, pues el resto de potencias europeas estaban luchando en la Primera
Guerra Mundial. De ahí que el anuncio de Cementos Portland (compañía que existe
aún hoy en día) añadiera la palabra ibérica. Llamar a la compañía requería sólo
la memorización de cuatro números para indicárselo a la operadora.
Un
notable avance que tuvo el metro de Madrid y que,
posteriormente, fue exportado al resto del mundo, estuvo en la energía con la
que se movían los vagones. Hasta aquel entonces los metros de otras capitales
se movían con energía de vapor, algo que producía mucho ruido y contaminación.
Pero los ingenieros españoles decidieron
que el metro madrileño utilizara energía eléctrica. Pusieron la catenaria
en la zona superior del andén, por miedo a que aguas subterráneas se filtraran,
algo que finalmente se impondría en el resto de metros europeos.
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Andenes de la estación histórica de metro de Chamberí |
Durante las explicaciones veremos pasar
varios trenes modernos por este andén. Tal vez nunca se fijaran que la
dirección de los trenes es diferente al de otras ciudades españolas. En Madrid los trenes circulan por la vía
izquierda y ello se debe a que en el modelo original los ingenieros se
basaron en el metro de Londres. Esto ocurre en todas las estaciones realizadas
antes de 1930, momento en el cual se determinó por ley que se debía circular
por la vía derecha.
Esta
estación dejó de operar en el año 1966.
Ello se debió a que las estaciones debían hacerse más largas debido a la mayor
longitud de los trenes y la estación de Chamberí, al estar en curva y tan
próxima a Bilbao e Iglesia, no permitía modernizarla. Por tanto, se decidió
cerrar y que los trenes pasaran por aquí sin detenerse, tal como lo hacen
actualmente.
Ahora bien, la vida de la estación no se
extinguió con el cierre. En la época de la movida madrileña, muchos eran los
que llegaban hasta aquí, arriesgando sus vidas, para colocarse en la oscuridad
de este lugar semiabandonado. Debían acceder desde las vías de las estaciones
próximas y esperar hasta el final del último tren o jugársela entre la
frecuencia de dos trenes. Muchos murieron en el intento y otros no se atrevían
a salir cuando la circulación comenzaba al día siguiente a las 6 de la mañana.
Por ello, al pasar por esta estación y ver esos rostros demacrados en el andén
abandonado surgieron las historias de fantasmas alrededor de esta estación
abandonada.
Cuando hayamos recorrido el andén
fijándonos en todos los anuncios y sus detalles tocará salir a la superficie de
nuevo. Resultará sencillo seguir las indicaciones de salida y salir por los
tornos, en donde antaño existían unas papeleras donde tirar el billete usado.
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Salida de la estación de Chamberí |
En definitiva, una visita muy interesante
para conocer los orígenes del metro de Madrid y que a los niños les encantará
(aunque no tengan la ocasión de montarse en ningún vagón antiguo).
Información
práctica para la visita
Dirección: Plaza Chamberí, s/n, Madrid.
Entrada gratuita hasta completar aforo (57
personas).
Horarios:
·
Jueves de 10:00 a 13:00
horas.
·
Viernes de 11:00 a 19:00
horas.
·
Sábados y domingos de
11:00 a 15:00 horas.
·
Festivos, solo los que
coinciden con los días de apertura y en horario del día semanal
correspondiente.
·
Los días de Navidad y Año
Nuevo cerrado al público.
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