jueves, 26 de mayo de 2016

La película “El renacido” cuenta una historia real



Hace unos días pude ver, por fin, la última y aclamada película de Alejandro González-Iñárritu, El renacido, protagonizada por uno de mis actores favoritos, Leonardo DiCaprio.

Cuenta una historia muy conocida por los estadounidenses, pues forma parte de su pasado más lejano, cuando el hombre blanco conquistaba poco a poco las tierras salvajes del centro- oeste americano. Y como bien afirma Óscar González “La película se erige como una parábola cruda y al mismo tiempo hermosa de la lucha del hombre contra el medio que le rodea”.

No obstante, al ser una historia basada en hechos reales, me interesé en buscar qué había de real en la historia que nos relataban. ¿Te interesa conocer la verdad oculta tras todo el glamour impuesto por Hollywood?


Lo primero que debo decir es que la película me gustó bastante. Máxime, teniendo en cuenta que se trata de un largometraje bastante largo (dos horas y media) en el cual, durante gran parte del mismo, vemos a un solo hombre arrastrándose por el fango y pasando calamidades. En ese sentido me recordó un poco, salvando las distancias, a la película Marte, protagonizada por el gran Matt Damon.

Iñárritu tenía el reto de contar una historia muy conocida de una forma diferente, con la cual atraer al público americano. Y en realidad lo consiguió dándole un giro muy adecuado a sus mentalidades sociales. La lucha de superación del hombre contra la naturaleza o el sentimiento justificado de venganza ante un asesinato son dos componentes básicos de la sociedad estadounidense, tanto pasada como actual. Si a ello unimos una fotografía excelente, en donde Emmanuel Lubezki obligó a rodar sólo durante las 3 horas del día en las cuales existía la luz natural que deseaba transmitir; o la presencia del indígena indio, siempre peligroso y enemigo del invasor blanco, tenemos una película redonda y muy bien planteada.

Veamos ahora que añadidos ficticios existen en el guión a través de unas cuantas preguntas.

¿Existió el protagonista de El renacido?

Hugh Glass (ca. 1780-1833) fue un personaje real, un hombre de frontera dedicado al negocio del comercio de pieles. Un trampero y explorador, aunque no en la forma en la cual aparece en la película.

Es cierto que Glass formó parte del grupo expedicionario reunido por el general William Henry Ashley, conocido como “Ashley´s Hundred”. Trabajaban para la Rocky Mountain Fur Company, compañía dedicada al trabajo de pieles en la zona del nacimiento del rio Missouri.

Ahora bien, la labor de guía no era responsabilidad de Glass, sino de otro hombre más experimentado que él, como era Andrew Henry (interpretado por Domhnall Gleeson). Por tanto, Glass cobra una importancia para la expedición que no tuvo realmente.

¿Los indios arikara atacaron a la compañía?

En junio de 1823 los indios arikara atacaron al grupo, que debió huir ante la superioridad de fuerzas. No obstante, al contrario de lo mostrado en la película, no abandonaron su barco a la deriva.

¿Tenía un hijo Glass?

Esta es una de las licencias más destacadas de la película, pues en ningún documento se menciona la existencia de un hijo por parte de Glass. Es cierto que pasó una temporada de 3 o 4 años viviendo con unos indios Pawnee, aunque cuesta creer que esposara a una chica india y tuviese un hijo con ella. Mucho más, que éste le acompañara en una misión tan peligrosa.

Tal inclusión obedece al refuerzo de la trama principal de la venganza. Al director no le vale con vengar el abandono de un malherido a su suerte, sino que añade el asesinato del hijo para justificar el afán de supervivencia del protagonista. Es un añadido adecuado, a pesar de todo, para conectar con el público actual, más sensible al asesinato que al abandono de un mal herido. El siglo XXI no es tan abnegado como lo era el siglo XIX.

¿Fue atacado Glass por un oso?

La historia de Glass se hizo legendaria, precisamente, por el suceso con el oso. Efectivamente, Glass fue atacado por una osa grizzli, la cual protegía a sus crías. Uno de los momentos más dramáticos y mejor plasmados de la película reside, a mi parecer, en mostrar este ataque. Resulta estremecedor ver las diferentes embestidas del animal y la fortaleza mental del protagonista para afrontarlas y terminar imponiéndose al oso. Sólo por estas escenas merece la pena acercarse al cine.

¿Fue abandonado Glass a su suerte?

Tal como relata la película, Glass fue herido muy grave por parte del oso. Sus compañeros intentaron salvar su vida, pero no tenían posibilidades de hacerlo. Las heridas eran tan graves que parecía mentira que aquel hombre siguiera respirando. Ante la imposibilidad de cargar con él durante el camino de regreso a casa, la compañía ofreció una suculenta recompensa a aquellos hombres que se quedaran con él y le enterraran dignamente cuando falleciera. Los dos hombres que acompañaron a Glass fueron el leñador John Fitzgerald y un joven, de 19 años, llamado Jim Bridger.

Según parece, la presencia de indios arikara en las proximidades fue lo que decidió a los dos compañeros de Glass para abandonarle a su suerte antes de fallecer. Según su percepción, estaba más muerto que vivo en ese momento.

Cuando alcanzaron al grupo afirmaron que Glass había muerto y había sido enterrado. Por tanto, la película muestra, a grandes rasgos, la realidad del suceso, aunque añadiendo la maldad de Fitzgerald al asesinar a su hijo y engañar a Bridger.



¿Cómo fue la odisea de Glass?

Glass se encontraba a unos 300 kilómetros del fuerte Kiowa (otras fuentes calculan que recorrió la mitad de esa distancia), malherido y totalmente solo. Si sus expectativas de seguir con vida eran escasas hasta entonces, ahora se antojaban imposibles. No obstante, logró sobrevivir gracias a su fuerza de voluntad. Para evitar que sus miembros se gangrenaran dejó que los gusanos le comieran la carne podrida. Para evitar desangrarse cauterizó con pólvora sus heridas. Para evitar morir de hambre se alimentó de raíces, bayas, insectos  y de animales muertos que encontraba, como si de un carroñero se tratase. Fabricó una balsa con troncos y fue ayudado por indios Pawnee, los cuales le curaron de sus heridas.

Partes de todo ello las vemos en la película, así como escenas añadidas que me recuerdan otras películas. Me refiero, en concreto, al momento en el cual duerme dentro de las tripas de un animal (yo soy mucho de Star Wars).

¿Se vengó Glass de sus compañeros?

Glass quiso vengarse de sus compañeros, pero aunque los buscó para ello, no lo hizo con ninguno de ellos. A Bridger le perdonó al darse cuenta que había sido convencido por su compañero. Por tanto, la película nos muestra, en este caso, la realidad.

Mientras, a Fitzgerald lo encontró en 1824 en Fort Atkinson como soldado del ejército. Matar a un soldado estaba penado de muerte, por lo que no pudo vengarse de él. Tan sólo pudo obtener sus armas (arrebatadas cuando le abandonaron) y una compensación económica.

Por tanto, aquí la película prefiere saltarse la realidad y ofrecer un cierre de película más apropiado a los gustos actuales. Una lucha final entre el bien y el mal, en donde aparece la frase mística de turno: “la venganza está en manos de Dios, no en las mías”. Un pensamiento muy medieval, por cierto.

En definitiva, una película muy bien rodada, con una trama principal que devora a las tramas adyacentes, con un protagonista que se impone sobre el propio guión y con unas críticas encubiertas que nos hacen reflexionar sobre aspectos vitales de nuestra existencia. El sentimiento de venganza, el miedo a la muerte, el afán de superación, la asombrosa magnificencia de la naturaleza salvaje, la lucha sin piedad ante el indígena indio…

El título, El renacido, no puede ser más apropiado, pues se refiere al espíritu que regresa del mundo de los muertos para aterrorizar a los vivos. Una particular conciencia que, en este caso, es del todo real y muy humana. Glass regresó de la muerte y su única misión será vengarse.

Por último, una postrera e irónica imagen. Glass no se venga directamente de Fitzgerald, sino que deja que sean los indios arikara los que ejecuten al trampero. Es bastante irónico que Glass se despida de ellos cuando, en la vida real, años más tarde, nuestro protagonista morirá a manos de un grupo de estos indios, cerca del rio Yellowstone.

En honor a la asombrosa aventura de supervivencia de Glass se alza un monumento conmemorativo de su hazaña en el lugar en donde, supuestamente, fue atacado por la osa, en la orilla sur del embalse Shadehill, en las fuentes del río Grand (Dakota del sur).



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