domingo, 31 de agosto de 2014

No tenemos la versión alemana de la Segunda Guerra Mundial



Hasta septiembre del año 2013 el conocimiento audiovisual que teníamos de la Segunda Guerra Mundial estaba bastante condicionado por la visión norteamericana. Numerosas películas míticas saltan en nuestra mente al instante: Salvar al soldado Ryan (1998), La lista de Schindler (1993), Doce del patíbulo (1967), La gran evasión (1963), El puente sobre el río Kwai (1957)…

El nexo común entre todas ellas es la visión de la guerra desde el lado norteamericano. Los nazis siempre son los malos y los norteamericanos los buenos. Una simple copia de las películas del oeste cambiando a los contendientes.

Si hablamos de series televisivas, Hermanos de Sangre (2001) o The Pacific (2010) son los dos referentes más conocidos por el gran público, y ambas son producciones norteamericanas centradas en las peripecias de sus soldados. Por ello, era necesaria la aportación de una nueva serie que nos ofreciera un punto de vista distinto de la confrontación bélica. Y, en este sentido, los Hijos del Tercer Reich (en realidad titulada Unsere Mütter, unsere Väter, es decir, Nuestras madres, nuestros padres) cumplen perfectamente ese cometido.

A continuación realizaremos una crítica histórica de esta miniserie de tres capítulos de producción alemana.


La miniserie nos cuenta la vida de cinco amigos alemanes, cuyos destinos se ven separados por la Segunda Guerra Mundial. Dos son soldados enviados al frente ruso. Allí acabara también una de las protagonistas, sirviendo como enfermera en el frente. La otra chica intentará labrarse su carrera de cantante en medio del conflicto y el último amigo, judío, deberá sobrevivir en un mundo que quiere destruirle por su condición étnico-religiosa. Con estos dos últimos personajes viviremos la vida en la retaguardia y nos introduciremos además en los grupos de resistencia al nazismo.

Aunque en algunos lugares podéis leer que la serie está basada en hechos reales, no es del todo cierto. El argumento está bastante alejado de los diarios del padre del productor Nico Hoffman, aunque ellos sirvieron de base inicial para elaborar el proyecto. Pudiéramos equiparar al padre de Nico con Wilhem Winter, aunque su historia real poco tiene que ver con la plasmada finalmente en la serie.

Esta serie fue anunciada en nuestro país como un producto que había creado gran conmoción en Alemania, un país donde las cicatrices dejadas por el nazismo aún escuecen al pasar la mano sobre ellas. En general se le acusaba de ofrecernos una imagen del nazismo muy humanizada, y una imagen histórica muy alejada de la realidad.

En este último sentido destacaron las afirmaciones del historiador Ullrich Herbert, para quien la miniserie: “es un fracaso, no sólo por su falta de precisión o porque disimule los crímenes del nacionalsocialismo. El problema es su perspectiva histórica, tanto general como individual”. Según su opinión, la serie no reproduce el sentimiento de esa generación de jóvenes: “Una generación fuertemente ideologizada y politizada que quería la victoria de la Alemania nacionalsocialista por considerarla lo correcto”.

Por el contrario, Frank Schirrmachen, en el medio conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung, dijo lo siguiente: “Pocas veces antes se había entendido tan bien el funcionamiento de la maquinaria adoctrinadora del nacionalsocialismo. Y nunca antes se había podido ver tan claramente que los enemigos de los nazis no tenían por qué ser precisamente amigos de sus víctimas”. Se refería, concretamente, al antisemitismo de los partisanos polacos, un aspecto pocas veces mostrado en el cine. Pues no sólo los nazis fueron antisemitas.

Como suele ocurrir en la mayoría de los debates históricos, todos tienen parte de razón en sus afirmaciones. La miniserie tiene grandes defectos históricos, pero también nos muestra una visión nueva sobre los alemanes que lucharon en aquella guerra. Una visión necesaria, pues la realidad es multiplural y no todos los alemanes eran nazis como los de las películas norteamericanas.

Comenzando por los éxitos de la serie, en mi opinión, lo que mejor logra mostrarnos es el cambio vital que operan los protagonistas. Ninguno de los cinco amigos, al iniciarse la guerra, hubiera imaginado realizar las acciones que finalmente hicieron. Y se da la paradoja que nuestros protagonistas, finalizada la guerra, son personas totalmente diferentes a las que la iniciaron. No se centra demasiado en el drama psicológico que produce la participación en un conflicto de esta envergadura, sino que nos muestra, sin dejar lugar a ninguna duda, que la guerra deja muertos o sombras difuminadas de los seres humanos que las comienzan. Comenzamos la serie con unos protagonistas y los acabamos con otros, aunque externamente tengan la misma apariencia.



Lo anterior es claramente visible en los dos hermanos soldados. Uno comienza la serie como el típico patriota convencido de la victoria final. El otro, el menor, es un intelectual no demasiado convencido de los beneficios de la guerra. Al final, el hermano mayor acaba desencantado, desengañado y hastiado de la guerra, llegando hasta desertar. Mientras que el pequeño cumple sus palabras premonitorias del inicio, “La guerra sacará lo peor de nosotros”, convirtiéndose en una máquina de matar con el único objetivo de sobrevivir.

Pero también lo veremos en el resto de personajes. En la enfermera que al inicio denuncia a una judía y luego comprende el sinsentido de su adoctrinamiento. O en la diva de la canción, que tras realizar todo tipo de acciones para lograr su éxito, toma conciencia finalmente de la venda que tenía delante de los ojos. Y también lo vemos en el protagonista judío, obligado a luchar por sobrevivir cuando él era quien estaba más alejado de la guerra que cualquiera de sus amigos.

Otro éxito de la serie es mostrarnos el conflicto desde una perspectiva alejada de la épica norteamericana. Aquí no veremos hombres íntegros realizando sacrificios memorables. Veremos personas humanas luchando por sobrevivir. Pues eso es lo que ocurre en una guerra la mayoría del tiempo. Personas enfrentadas que intentan sobrevivir matando a sus adversarios. Una de las frases del segundo capítulo lo resume perfectamente: “Mucha gente piensa que la guerra consiste en pelear. Se equivocan. Consiste en esperar, el próximo día, la próxima comida, el próximo combate…”.

Yo no encuentro ningún sentimiento de épica en esas acciones, al contrario, me produce repulsión tener que vivirlo en mi propia persona. Por ello, esta serie, mostrando crudamente los efectos que produce la guerra en las personas, es mejor alegato para la paz que las series norteamericanas, más proclives a fomentar alistamientos patrióticos que a evitar que la Historia se repita.

Un éxito más, creo yo, es mostrarnos el antisemitismo presente en otras poblaciones del este de Europa. Sin lugar a dudas, el Holocausto judío perpetrado por los nazis hubiera sido más difícil de realizar sin el colaboracionismo de parte de la población de aquellos países. De manera especial, existió colaboracionismo gubernamental en países como Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Croacia, Bulgaria, la Francia de Vichy y Noruega.

Dicho lo anterior, la serie no nos muestra con la misma claridad la labor de los llamados “Grupos de matanza”. Estos escuadrones de la muerte de las SS tenían órdenes de realizar una auténtica limpieza étnica en los territorios del este anexionados por los alemanes durante su avance hacia Moscú. Aunque intuimos su presencia en algún momento de la trama, no nos muestran hasta que punto se trataba de un plan perfectamente diseñado para erradicar a los pueblos étnicamente inferiores a los arios. La no insistencia manifiesta en este oscuro capítulo de la conquista rusa, y su paso como de puntillas, es un grave y profundo error de la serie. Pocos espectadores entenderán la magnitud real del programo de judíos en Ucrania con sólo la escena donde Friedhelm Winter intenta salvar, sin éxito, la vida de una niña local.

De igual modo, no mostrar campos de concentración ni guetos judíos es censurable si queremos tener una visión completa de las atrocidades del nazismo.

Lo anterior casa perfectamente con la visión partidista que se ofrece del soldado ruso. Resulta interesante mostrarnos la crueldad de los soviéticos, asesinando a los prisioneros del hospital de campaña, por ejemplo. Pero esa imagen, acertada y real, sin lugar a dudas, queda condicionada por la omisión de crímenes de guerra similares realizados por los alemanes. Es más, cuando aparecen, son excusados por la locura del mando alemán en cuestión. En cambio, es el mando ruso (la judía denunciada por la enfermera) quien pone cordura entre sus tropas. Representar a los soldados alemanes como inocentes obligados a realizar acciones crueles por parte de sus mandos y a los rusos como sádicos sólo contenidos por sus superiores es un error histórico grave.

Se ha acusado a la serie de mostrar una especie de lavado de manos en cuanto a los crímenes de guerra. La sensación general que nos deja esta serie es la de unos alemanes, en parte engañados, que no sabían las atrocidades que cometía su gobierno y que se vieron obligados a realizar. Sin duda hubo alemanes ignorantes, pues la información era manejada por el Tercer Reich de forma muy exclusiva. También los hubo contrarios al nazismo que tuvieron que hacer de tripas corazón. Pero esos no fueron la mayoría. La gran mayoría eran jóvenes ideologizados que creían firmemente en las órdenes transmitidas por su líder, Hitler.

En este sentido, la serie falla al intentar hacer general un sentimiento que fue en gran parte minoritario dentro de la sociedad alemana. Sólo así se entiende que una sociedad entera comulgara con las leyes antisemitas promulgadas desde mucho antes del conflicto armado. La realidad era que muchos alemanes cerraron los ojos ante la locura antisemita de su líder por la mejora de sus condiciones de vida. Pensaron que era un pequeño peaje en el camino del éxito. No intuyeron hasta el final que el precio a pagar por su silencio les marcaría de por vida.

Las críticas históricas se han centrado, muchas veces, en detalles como los uniformes erróneos o las armas utilizadas. En ese sentido yo lo considero licencias cinematográficas asumibles dadas las características del medio. No estamos ante un documental histórico riguroso, sino ante una serie de entretenimiento con base histórica. Dejando claras las bases, estos detalles se hacen superfluos, pues nadie confunde quienes son alemanes y quienes son sus enemigos.

Otros errores son más discutibles. Por ejemplo, la realidad sobre la imposibilidad de que ambos hermanos lucharan en el mismo escuadrón. También mostrar demasiado explícitamente el antisemitismo polaco, algo que ha creado mucha controversia en aquél país. Sin duda existió antisemitismo en Polonia, pero dejar la sensación de que los polacos se asemejaban a los alemanes en su trato a los judíos es faltar, en parte, a la verdad. Y, por supuesto, no profundizar en los crímenes nazis y dejarlo pasar como si no fuera relevante, es una visión algo discutible.

Entre las cosas que la serie deja en el aire está el arresto de Greta del Torres. Para muchos la causa es molestar a la mujer de su amante contactando con ella. Puede ser. Pero la verdadera razón del arresto la tenemos en su actitud tras volver del frente. El derrotismo entre los alemanes estaba penado con la prisión. Sus críticas sobre la victoria final en público son su sentencia de muerte. Explicado este dato con más énfasis podríamos haber tenido una razón más que nos aclarara el porqué tanto alemanes siguieron la corriente nazi. Sin disculparlos, no todo el mundo es un luchador nato contra las injusticias que le rodean, ¿verdad?

Lo mejor, lo dicho anteriormente: la evolución vital de los protagonistas, el alegato a la paz que desprende la obra y la humanización del soldado alemán. Puesto que, aunque algunos prefieran verlos como villanos estereotipados propios de los cómics, los alemanes fueron tan humanos como los rusos o los norteamericanos. Con sus virtudes y sus vilezas.

Como conclusión, una miniserie que se deja ver y que nos ofrece otro punto de vista del conflicto, abriendo nuestras miras sobre la realidad del mismo.

Espero que sirva de ejemplo para que algún director cinematográfico pueda acercarse con igual crítica a la Guerra Civil. Aunque me temo que aún quedan muchos años para ver algo parecido sobre nuestra historia reciente.


FUENTES:

“Hijos del Tercer Reich”, la serie que conmocionó Alemania. http://www.abc.es/tv/series/20130908/abci-hijos-tercer-reich-estreno-201309071620.html



Hijos del Tercer Reich (Serie, 2013) La joven generación alemana de la Segunda Guerra Mundial. http://www.historiaycine.com/2013/09/hijos-del-tercer-reich-serie-2013.html






10 comentarios:

  1. La propuesta que más me llamó la atención fue Los Hijos del Tercer Reich, desde mi punto de vista creo que es una miniserie bastante atractiva que sin duda causó algunas diferencias pues la mayoría de los críticos y espectadores creen que de alguna forma esta serie humaniza o justifica a los nazis y deja atrás lo negro de los alemanes. Lo cierto es que la serie cautivó a miles de personas y consiguió captar la guerra desde otro punto de vista; el de cinco jóvenes que empiezan siendo unas personas en 1941 y acaban siendo otras muy distintas en 1945, poseídos por el dolor y el arrepentimiento.

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    1. Hola sofía. Muchas gracias por leer mi blog y comentar.
      Coincido plenamente con tu opinión. El cambio vital de los protagonistas es lo más acertado de la serie y muestra las profundas heridas emocionales (mucho peores que las físicas) que produce un conflicto de estas dimensiones.

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  2. Excelente serie, compre la original, cosa rara en estos tiempos. ;)

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    1. Creo que acertaste plenamente, pues es una de esas series que te dejan con ganas de más. Ojalá se animen a realizar algo parecido sobre el frente occidental, tras el desembarco de Normandía, el cual es bastante desconocido para el gran público.
      Y, dado que coincidimos en los gustos por las series, voy a recomendarte otra que se basa en la creación de unos personajes totalmente "reales", con los que te identificas plenamente. Se trata de otro género, en este caso policíaco. Me refiero a la serie escandinava Bron/Broen (El puente). De las pocas series donde la segunda temporada adelanta a la primera sobradamente. Un mérito siendo la primera de una calidad ya muy buena.
      Espero verte más por aquí comentando
      Un saludo

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  3. excelente artículo. sólo me gustaría aportar alguna otra pequeña observación más sobre las que ya aportas en relación a la criticada condescendencia del punto de vista: no creo que sea casualidad la elección del frente ruso (en donde alemania realmente las pasó canutas) para mostrar la humanización del soldado alemán en todo su esplendor. como bien dices, el tercer reich fue muy poliédrico en su brutalidad y da la sensación que la serie ha buscado su mejor perfil... ¿posible imaginar una ficción desde el punto de vista alemán sobre la cotidianidad de un campo de exterminio, en el que trabajaba lo mejor de cada casa? entre los cinco amigos, ha faltado un sexto, el perfil del delincuente hijo de familia desestructurada consecuencia de la miseria dejada por la weimarer republik, directo a trabajar en un campo, como símbolo de las multitudes animalizadas de aquel periodo la herencia de cuya barbarie supuso los cimientos sobre los que se irguió el tercer reich. creo que así sí hubiera sido redondo. pero hubiera faltado haneke para dirigir.

    por otro lado, no creo que la serie enaltezca exageradamente la sumisión de unos pobres soldados ante unos jerarcas enfermos: para iluminar un tajo de población que ha sido inmerecidamente tratada durante toda la postguerra, se entiende que la serie ponga el acento en los hermanos protagonistas, personas lúcidas a las órdenes de locos, pero aparte de ellos, creo que muestra a la mayoría de soldados alemanes como bárbaros completamente ciegos por su ideología en medio de otros que son cobardes que callan y se suman. no hay que olvidar tampoco que la actitud ultra violenta de los rusos tal como se muestra en la serie -que es tal como fue, y no fueron los únicos- tiene su lógica, después de luchar durante tres años contra quienes hubieron venido de fuera a masacrar a su gente, sus campos, incluyendo el horror y la bestialidad del sitio de stalingrad, etc. es predecible que tenga como únicos cuerdos a los altos mandos. que muestre la entrada de los rusos disparando a los enfermos sin siquiera apuntar no me sorprendió en absoluto.

    también echo de menos que, siendo punto de vista alemán, no haya apenas mención a la aparición estelar de los americanos desde el aire que literalmente pulverizaron berlin, hamburg, dresden... etc. a lo bestia, previamente al aterrizaje por sus calles cual orangutanes con el evangelio en la mano arramblando con todo violaciones incluidas. la pregunta del millón: en la serie los rusos y los polacos son el demonio, pero puestos a hacer una película de estas características, ¿por qué no se toca ni un pelo a lo norteamericanos? me resulta muy interesante hacerme esta pregunta. tendrá que ver la respuesta en que todavía no se atreven a hablar de sus ruinas. en definitiva: esta serie, como primer paso en la mirada hacia dentro, no está mal, pero ya está.

    por lo demás, la historia de los cinco personajes me parece soberbia. simbólica, respetuosa, digna y con la delicadeza que muchos alemanes se merecen, cuando no la mayoría de ellos, que ninguna culpa tuvieron o, por lo menos, no en términos absolutos. muy simbólico que el director nos mate a la vendida y al converso enloquecido, y reúna, por fin vivos, al judío, al desertor y a la delatora arrepentida, eso es lo que quiere alemania en su memoria y en su perdón, a esos y a nadie más, esos son los que empezarán la nueva alemania brindando con unos vasos que milagrosamente no tienen ni una mota de polvo.

    perdona que me haya extendido tanto, la vi ayer y me dejó bastante pensativa :) sumado a que tu post me ha parecido digno de ser leído y comentado.

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    1. Hola lectora anónima. Muchas gracias por comentar. Me alegro que te gustara el artículo. Un comentario tan "currado" debería ir, al menos, con el nombre de su autora.

      Me parece una gran idea lo del sexto personaje que propones, pues otorgaría mayor profundidad argumental y está muy en consonancia con las ideas que se avecinan en Europa tras la profunda crisis que estamos viviendo.

      Por otro lado, la barbarie de los soldados (sean del bando que sean) siempre está presente en una guerra. Aunque no aparezcan los americanos, sus acciones fueron igual o más atroces en el frente occidental que las de los rusos en el oriental. No estamos ante "y tú más". No es necesario ahondar en la barbarie de unos a costa de los otros.
      La diferencia respecto a los alemanes no estriba en acciones puntuales contextualizadas en un momento concreto de la guerra. Lo que muestra la serie, de puntillas, es el plan de exterminio llevado a cabo por Hitler en el frente oriental. Y eso es otra cosa. El plan alemán era eliminar a los judíos y eslavos para colonizar la zona con sangre aria, la mejor forma de asentar a una población, según los alemanes. Y es ese plan de exterminio (junto a los de los campos) lo que diferencia a los alemanes del resto.

      Por tanto, la serie disimula en el contexto de la guerra y la transformación de los personajes por ella algo mucho más grave, un exterminio racial sistemático. Por poner un símil, no es lo mismo que un piloto americano, en un acto desesperado, estrelle su avión contra el del enemigo para eliminarlo, que exista una preparación y un plan diseñado para formar pilotos kamikazes, como en el caso de Japón. Aunque el acto es el mismo la manera de llegar a él difiere bastante.

      En el resto coincido contigo, sobre todo en el tratamiento a los personajes. La moraleja es que nadie es totalmente inocente en esta vida y que nuestro destino, aunque nos pese, lo terminamos marcando cada persona de forma individual, a través de las pequeñas decisiones que vamos tomando.

      Un saludo

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  4. Hola diego, no puedo agregar mucho màs respecto a esta opinión bastante acertada de la serie, acabo de finalizar de verla, me deja una sensación de vacío , me entretuvo, pero me deja la misma sensación que las series de HBO en las cuales la historia se sigue burlando, el mensaje claramente es el que marcas vos "la guerra nos rebaja de nuestra condición humana " por encima de "la guerra nos hace heroes" me gustaria saber de donde esta inspirada la serie, porque al final da fechas de vida de los protagonistas , pero según leo en vos esos personajes no existieron o no con esos nombres. desde ya gracias por tu atención

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    1. Hola Luis, muchas gracias por leer y comentar.

      Respecto a los personajes de la serie te dejo esta información de una interesante página sobre cine y segunda guerra mundial (http://segundaguerramundialenelcine.blogspot.com.es):

      "La historia está lejanamente inspirada en los diarios de guerra del padre del productor alemán Nico Hoffman -uno de los principales responsables del proyecto- quien declaró que el personaje de Wilhem Winter viene a ser un trasunto de su progenitor, cuyas experiencias de combate en el Frente Oriental sirvieron de base para elaborar el guión".

      Un saludo

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  5. muy buena critica!!! comparto con que la serie no toca mucho temas muy oscuros de la alemania nazi, pero me parece que en parte se debe a la gran cantidad de filmografia que hay dedicada a el tema y si bien la serie logra humanizar a los protagonistas lo hace hasta ahi nomas, ya que casi nunca toman la desicion correcta o mas justa.El resto de los personajes alemanes siempre parece ser bastante mas hijos de puta que ellos. en fin, me parece que el mensaje de la serie (teniendo en cuenta que el arte es subjetivo) es en parte "eramos personas normales a las cuales la guerra saco lo peor de nosotros, mas por lo que dejamos hacer, que por lo que hicimos".

    Esta bueno que hallan mostrado el antisemitismo de los polacos pero deberian haber mostrado tambien la caza de comunistas pre guerra. ojala se te cumpla el sueño de una miniserie de la guerra civil de tu pais, desde la perspectiva de los derrotados, porsupuesto, de las milicias del POUM y CNT-AIT

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    1. Muchas gracias por comentar, me alegro que te gustara.

      Tienes razón en tu análisis, la guerra saca lo peor del hombre y es muy difícil juzgar actuaciones desde la tranquilidad de un sillón, décadas más tarde.

      Respecto a la guerra civil española yo abogaría más por un enfoque doble, al modo de la película estonia de 1944 que pronto publicaré su critica. Algo que nos muestre la mentalidad de ambos bandos, en donde hubo radicales y personas normales obligadas a sobrevivir.

      Un tema difícil de abordar aún sin que las ideologías intervengan y deformen el producto final.

      Un saludo

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